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P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


Actuar con agradecimiento


por Helen Durkwin

¿Estás actuando con agradecimiento, amor y confianza, o con inseguridad y miedo?

Como seres humanos, operamos todos los días expresando una amplia variedad de emociones con una multitud de motivaciones alimentando nuestro comportamiento.

Con mucha frecuencia reaccionamos emocionalmente a lo que otros dicen o hacen. Si nuestras reacciones están precedidas por emociones de temor, ira o tristeza, perdemos nuestra capacidad de actuar con seguridad y efectividad y lo hacemos con respuestas reactivas. Esta reacción suele estar provocada por miedo y baja autoestima. Debemos enfocarnos en lo que está mal en nosotros y en nuestra vida; temor de ser controlados, heridos, o que se abuse de nosotros.

No reconocemos la gran cantidad de cosas en nuestra vida por las que podemos estar agradecidos, debido a que dudamos de nuestra capacidad de prosperar y participar de la abundancia que vemos en el mundo, reaccionando desde la preocupación de la escasez, esperando fracasar, salir lastimados y decepcionados. Puede que interpretemos que estamos compitiendo por los recursos en el mundo y el amor y atención de los demás en lugar de darnos cuenta que hay más que suficiente de todo lo que necesitamos. Se nos olvida que manifestamos aquello que esperamos.

Cuando se nos olvida que somos seres magníficos y que hay abundante riqueza, felicidad, alegría a nuestro alrededor, podemos sentir la necesidad de protegernos de lo que percibimos como un mundo peligroso. También tendemos a olvidar que los demás operan desde la misma falta de confianza, gratitud y deficiente amor por sí mismos, como lo hacemos nosotros. Así que, Cuando dos o más individuos se ven a sí mismos como incapaces de ver que el mundo es abundante y consideran que todas sus necesidades deben ser satisfechas desde una perspectiva física, social, mental y emocional, es muy probable que surjan conflictos. El resultado es relaciones rotas, comunicación tensa, angustia emocional, peleas y sufrimiento. Todo esto es innecesario para aquellos que reconocen su habilidad de manejar sus respuestas emocionales.

Cuando nos damos cuenta de que todos los demás padecen de la misma desconfianza y miedo de ser dominados y engañados en su necesidad de amor, diversión, dinero, posesiones y seguridad, podemos romper el círculo vicioso de la continua competencia y esfuerzo por dominar. Podemos darnos cuenta de que la cooperación y comunicación es más efectiva para producir armonía que la competencia o enfocarnos en intereses egoístas basados en el miedo. Podemos intencionalmente escoger que los demás están haciendo lo mejor que pueden basados en como perciben al mundo. Podemos asumir que actúan con buenas intenciones, aunque temamos lo contrario. Podemos considerarlos como, competentes, amables, y capaces de crear relaciones ganar-ganar en lugar de temerles como oponentes odiosos, desconsiderados, incompetentes y egoístas.

Cuando decidimos conquistar a los demás al ver lo mejor en ellos e interactuar con una actitud de gratitud por sus valores, fortalezas y cualidades positivas, de tal modo que les quede claro que los consideramos intrínsecamente buenos y merecedores de ser amados y respetados, les damos la oportunidad de comportarse de esa manera. Nuestra decisión de considerarlos grandiosos (porque realmente lo son cuando desarmamos su enojo, miedos e inseguridades) les permitimos corresponder a nuestras expectativas. Al operar desde el amor y la gratitud, consideramos sus faltas como indiscreciones temporales que producen valiosas lecciones de las que podemos aprender y crecer en lugar de reflejos de un ser fundamentalmente defectuoso.

La clave para sacar lo mejor de los demás es el desapego. Cuando nos damos cuenta que tenemos absoluto control sobre nuestra respuesta ante cualquier situación, estableceremos una nueva libertad que nos permitirá salir del drama que implica el conflicto en favor del entendimiento, compasión y amor. Decide ahora ser agradecido por los desafíos que encontrarás en tu vida. Mira los problemas que surjan como oportunidades para tu crecimiento personal. Sé agradecido cuando enfrentes uno de ellos y busca los regalos que esperan que los descubras.

Ejercicio para expandir la gratitud y cambiar tu naturaleza reactiva

  1. Haz una lista de las cosas sobre las que estás agradecido en tu vida y en tu trabajo.

  2. En tu diario registra cada vez que dejas de expresar gratitud por una situación que te confronta.

  3. Date cuenta de tus reacciones emocionales cuando alguien dice o hace algo, y cambia tu percepción en ese momento para apreciar la enseñanza de la experiencia.

  4. ¿En tu vida diaria a quién no consideras magnífico?

  5. ¿Cómo puedes expresar gratitud por la oportunidad de crecer en el amor y sabiduría que te están regalando en lugar de reaccionar con ira, tristeza o miedo?

  6. ¿A quién buscas controlar o temes que te controle? ¿Practicarás el desapego en tus relaciones al darles espacio para que ellos sean quienes son? Haz esto durante 30 días y escribe en tu diario cómo han evolucionado tus relaciones con ellos. Toma nota de todo por lo que puedes estar agradecido en cada situación.