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7 formas de demostrale amor a nuestros hijos

por Steve Brunkhorst

Nuestros hijos son nuestro legado más importante para el mundo. Sin embargo, nuestro amor es la herencia más importante para nuestros hijos. Aquí les presento siete maneras de mostrarles el amor, que le ayudará a los niños a construir bases fuertes para su futuro.

1. Pasa tiempo con ellos
El tiempo es el regalo más amoroso que podemos darle a nuestros hijos. Permite el intercambio de ideas, emociones, acciones y palabras que ayuden a tus hijos a desarrollarse y aprender a comunicarse.

Disfruta de las fiestas infantiles, así como de los juegos deportivos si tu hijo o hija es adolescente. Ayuda a tus hijos a construir cosas y crear arte. Establece nuevas tradiciones familiares que se puedan celebrar todos los años. El tiempo dedicado a actividades mutuamente gratificantes crea recuerdos que son como un tesoro.
2. Sé un modelo ejemplar
Los niños necesitan ejemplos a seguir. Enséñales valores prácticos mediante el modelado de esos valores. Admite cuando hayas cometido un error y pide disculpas. Demuestra la ventaja de la integridad sobre la presión de grupo.

Enseñamos e influimos más en los niños con acciones que con palabras. Somos los primeros héroes de nuestros hijos; los ideales que vivimos en el presente son los ideales que influirán en nuestros niños durante toda su vida.
3. Escúchalos
El mensaje de un niño es uno de sus dones más esenciales. Construimos autoestima en los niños cuando mostramos interés por lo que tienen que decir. Los niños tienen que comunicar el orgullo de sus logros, así como sus necesidades.

Si tus hijos son muy pequeños, baja al nivel de sus ojos y escúchalos con los ojos, los oídos y el corazón. Escucha sobre todo los sentimientos transmitidos a través de la expresión de sus ojos. Si escuchas a tus hijos profundamente, ellos crecerán escuchándote profundamente a ti.
4. Incúlcales una disciplina amorosa
Los niños necesitan pautas y límites seguros sin ser reprimidos innecesariamente. Tienen que aprender el valor de ser responsables de sus decisiones y acciones.

Deja que tus hijos sepan que no apruebas acciones que sean hirientes, pero que siempre los amarás. Una disciplina amorosa les capacita para saber reconocer lo mejor en otras personas. Permite que los niños tengan libertad de explorar el mundo de forma segura y alcancen su máximo potencial.
5. Transmíteles ánimo
Las palabras de aliento son potentes depósitos emocionales de confianza y autoestima. Reconoce verbalmente los talentos especiales y los logros de tus hijos. Descúbrelos haciendo algo importante y reconoce el gran trabajo que han hecho.

Los niños necesitan saber que nosotros reconocemos y apoyamos sus esperanzas y sueños para el futuro. Alentar a los niños a crecer mental, emocional y espiritualmente, es la base para que vivan una vida equilibrada.
6. Comparte tus experiencias con ellos
Todos tenemos historias valiosas que contar, mapas únicos de nuestro viaje por la vida. Estas historias narran cómo nuestras reacciones a los eventos crearon la vida que vivimos en el presente. Compartir las enseñanzas de tus experiencias –los fracasos y los éxitos– es una manera muy cariñosa de guiar a tus hijos.

Es posible que tus hijos enfrenten muchas de las situaciones que tú enfrentaste. Tus experiencias pueden ayudarles a tomar decisiones informadas y evitar errores innecesarios. Entre las posesiones más valiosas que podemos dejarle a nuestros hijos están las historias que dieron forma a nuestras vidas.
7. Ámalos y apóyalos incondicionalmente
El amor es un regalo incondicional desde el corazón, no es una recompensa por un buen comportamiento. Permite que tus hijos sepan que los amas y los apoyas en cualquier situación. Este mensaje crea un lazo fuerte de confianza. Cuando tus hijos crecen sienten la seguridad de acudir a ti para aconsejarlos sobre cualquier problema que enfrenten.

Los niños necesitan libertad para tomar decisiones, probar cosas nuevas, y aprender que la vida requiere de responsabilidad personal y persistencia. Ellos necesitan la libertad de fracasar y aprender de los errores sin ser juzgados. El amor incondicional les ayuda a adquirir la capacidad decidir y la flexibilidad necesaria para tener éxito.
Si se pudieran resumir todas las necesidades, esperanzas y expectativas de nuestros hijos en una palabra, esa palabra sería amor. Compartimos el amor cuando desempeñamos un papel central en el mundo de aprendizaje y descubrimiento de nuestros hijos. Nuestro legado de amor tendrá una influencia orientadora sobre nuestros hijos y nietos durante muchas generaciones.