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P S I C O L O G Í A     ●    F I L O S O F Í A     ●    E S P I R I T U A L I D A D
P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


¿Qué tan amplia es tu zona de confort?

por Lori Radun

¿Alguna vez has pensado lo que representa tu zona de confort? La mayoría de las veces no andamos por ahí hablando acerca de lo que nos hace sentir cómodos. Mientras permanecemos en nuestra zona de confort, la vida continúa como siempre. Para que entiendas lo que está dentro de tu zona de confort, dibuja un círculo en una hoja de papel. Todo lo que estás experimentando en tu vida en este momento está dentro de tu zona de confort (el círculo): tu estado de salud actual, tu estilo de criar a tus hijos, las amistades que tienes, tu trabajo actual, tu estado financiero, y mucho más.

Todo lo que deseas en tu vida, pero que no tienes en la actualidad, está justo fuera del círculo, o de tu zona de confort. Para algunos, su zona de confort representa todo lo que desean, pero otros pueden sentir un tirón en su corazón que les dice que hay algo más que les gustaría lograr. Podría ser perder 10 kilos, estar económicamente en una mejor posición, encontrar un trabajo que amen, una mayor intimidad con su esposo o esposa, o ser capaces de decir que no a actividades que realmente no querían hacer.

¿Recuerdas quién eras hace 20 años, o incluso hace 10 años? ¿Has cambiado? Con suerte respondiste que sí. La mayoría de nosotros crece y cambia, a veces voluntariamente, otras veces refunfuñando y pataleando. Cada vez que creces, se expande tu zona de confort. Ahora, como sabes, no siempre es agradable ampliar tu zona de confort. Es por eso que se llama una zona de confort. Pero cada vez que crecemos y creamos una nueva y más amplia zona de confort, aumenta nuestra confianza.

María vino a consultarme hace aproximadamente 6 meses. Ella había estado viviendo la misma cómoda existencia durante muchos años. Hasta que su marido le comunicó que se separaba y se fue. Ahora María está trabajando en ampliar su zona de confort, creciendo en formas que nunca imaginó. Donde antes basaba su confianza en su marido, ahora está aprendiendo a confiar en sí misma. Ahora ella está dispuesta a escuchar las necesidades de su marido, que en algunos casos significa que tiene que revisar quién es ella y cómo necesita crecer personalmente con el fin de crecer en su matrimonio. ¿Ha sido esta una experiencia fácil para María? No siempre. Pero la voluntad de María de ampliar su zona de confort es lo que le ha brindado una segunda oportunidad a su matrimonio.

Así que piensa en algo que deseas profundamente. ¿Qué se interpone en tu camino para que se manifieste ese deseo? ¿Es el miedo o la duda en ti misma? ¿Una conexión con lo familiar, o una evasión a lo desconocido? ¿Quién serías si ese deseo se hiciera realidad? ¿Cambiarías y estarías preparada para ese cambio? A veces una existencia infeliz o mediocre es menos amenazante que lo desconocido. Si el pensar acerca de este profundo deseo te despierta emociones que no tienes ganas de confrontar, puedes elegir permanecer en tu zona de confort. Pero incluso si sólo cuentas con una pizca de lo que piensas que pudiera estar lista para crecer, aquí te comparto algunos consejos para ayudarte a ampliar tu zona de confort.

Da pasos pequeños
Hace poco hablé con una mujer que estaba explorando la asesoría de vida como una nueva carrera. Mientras hablábamos, me expresó su temor de dejar su puesto de trabajo cómodo y bien pagado para explorar el espíritu empresarial en un campo en el que estaba familiarizada. En vez de ignorar su deseo, ella estaba dando pequeños pasos para explorar ese campo. Estaba hablando con especialistas y aprendiendo lo que podía. Tenía planes para matricularse en la escuela de entrenamiento, pero sin abandonar todavía su trabajo. Finalmente, parece que ella va a empezar a dar asesoría de tiempo parcial antes de tomar la decisión de dejar por completo su trabajo. Gateamos antes de caminar, y caminamos antes de correr. Montamos un triciclo y una vez que nos sentimos cómodos, avanzamos hacia una "verdadera" bicicleta. Elige dar pequeños pasos en lugar de no dar un solo paso.

No esperes a que desaparezcan los sentimientos de incomodidad
Ampliar tu zona de confort se va a sentir incómodo. Recuerda cuando tuviste tu último embarazo. ¿Algunas veces se sentía incómodo tu vientre estirado? La expansión física no es diferente a la expansión emocional, mental o espiritual. Es parte del proceso, pero no debe impedir tu avance. Es normal sentir miedo, enojo y muchas otras emociones.

A veces imaginamos que el cambio va a ser mucho peor de lo que realmente resulta ser, y cuando finalmente nos decidimos a ampliar esa zona de confort, nos sentimos aliviados de ver que somos mucho más fuertes (más inteligentes, más hábiles, más disciplinados...) de lo que pensábamos. Y ¿adivina qué? Cuando te amplías y tienes éxito, tu confianza aumenta.

Celebra tus esfuerzos
No tienes que crear un círculo perfecto cuando amplías la zona de confort. De hecho, está bien si es desigual. En otras palabras: está bien cometer errores a medida que creces. Incluso está bien si tropiezas y caes de bruces. Lo que no está bien es que permitas que esos errores te mantengan atrapada en tu zona de confort actual. Así que celebra todos tus esfuerzos. Si decides empezar a hacer ejercicio y sólo lo haces una vez a la semana, ¡celebra! La siguiente semana lo harás dos veces. Si estás tratando de ser más extrovertida y sociable en un ambiente de grupo, y haces un esfuerzo para sonreírle a alguien y decirle hola, eso también es motivo para celebrar. La próxima vez te presentarás con mayor confianza. No realizamos nuestros deseos más profundos de la noche a la mañana, y sin duda no experimentaremos el éxito si ni siquiera podemos reconocer los pasos que estamos dando.

¿Qué quieres experimentar en tu vida?
¿Qué tan segura te quieres sentir?
¿Quieres que tus sueños se hagan realidad?
¿Qué tanto estás dispuesta a ampliar tu zona de confort?