Trans4mind
P S I C O L O G Í A     ●    F I L O S O F Í A     ●    E S P I R I T U A L I D A D
P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


Consejos para vivir una vida equilibrada

por Lori Radun

Mantener el equilibrio en la vida es un proceso siempre cambiante, del mismo modo que nuestras vidas están en constante cambio. El equilibrio no es una meta estática que logramos y desde ahí seguimos con nuestras vidas. Logramos un equilibrio en el momento, entendiendo que en el momento siguiente todo puede cambiar.

Trata de pararte en un pie por un período de tres minutos o hasta que pierdas el equilibrio. ¿Qué notaste acerca de tu cuerpo mientras estabas tratando de mantener el equilibrio? Tu pierna y los músculos de tu pie trabajan para mantenerte inmóvil. Es posible que tenses los dedos de los pies para tratar de agarrarte al piso. Sentirás que los músculos de la pierna se flexionan si empiezas a perder el equilibrio. Puede ser que incluso tengas que abrir los brazos hacia los lados si te tambaleas de un lado a otro, o te inclines hacia adelante para no caer. Tu cuerpo estaba haciendo ajustes, algunos más pequeños y posiblemente otros más grandes para mantener el equilibrio. Dominar el equilibrio en la vida se maneja de la misma manera. Cuando te sientas estresada y no balanceada, es el momento de hacer un ajuste en tu vida. Estos son algunos consejos o ajustes de eficacia comprobada que puedes utilizar para mantener una vida equilibrada.
  • Date cuenta de lo que quieres
    El equilibrio se produce cuando quien eres, lo que quieres hacer en la vida, y lo que valoras se alinea con tus pensamientos, actividades y elecciones. Para honrar a tu verdadero yo, debes conocerte bien: Identificar tus valores, comunicar tus necesidades y respetar tus prioridades.

    Presta atención a lo que es importante para ti y alinea tu vida con los deseos de tu corazón. Formula una visión clara de tu vida y establece metas para lograr esa visión. Vivir una vida equilibrada puede requerir que hagas cambios en tu vida. Si no estás satisfecha con un área particular de tu vida, significa que tus decisiones y actividades no son compatibles con tus prioridades. Es difícil que te sientas equilibrada cuando no estás viviendo una vida que tenga integridad con lo que eres.

  • Simplifica tu vida
    Cuantas más actividades y más bienes tengas que manejar, más desequilibrio sentirás en tu vida. Demasiado de algo puede conducir al estrés, así que aprende a vivir con lo básico. Menos ropa hace que la lavandería sea mucho más fácil de resolver. La limpieza es mucho más rápida con sólo una modesta cantidad de muebles. Evita el exceso de compromiso. No hay nada peor que sentir que estás en constante movimiento, corriendo de una actividad a otra. Al simplificar tu vida, puedes evitar el estado frenético en el que muchos de nosotros vivimos.

  • Reconoce y maneja tus conflictos internos
    Nuestro equilibrio interno se ve alterado cuando estamos en conflicto con nosotros mismos. Ya sea que sintamos culpa por cometer un error o que nos preocupemos por la incertidumbre económica, debemos reconocer y manejar nuestros conflictos internos para que podamos experimentar paz mental.

    Di la verdad sobre quién eres realmente y no tengas miedo de ser diferente a lo normal. Mantén la mente abierta a diferentes perspectivas, pero elige qué perspectivas se sienten bien para ti. El conflicto interno se produce cuando no tenemos claro quiénes somos, o cuando no estamos viviendo nuestra vida de acuerdo con nuestras creencias fundamentales. Así que sé muy clara acerca de lo que crees y honra tus creencias.

  • Vive en el momento
    Preocuparse por el futuro y esclavizarse por el pasado con el propósito de revivir el dolor, bloqueará tu energía. Para sostener el equilibrio, es necesario que mantengas la energía fluyendo en tu cuerpo. Practica experimentar el momento y todo lo que ello conlleva. Permítete sentir cualquier emoción que aparezca en ti. Si sientes rabia, siente la rabia. Si la alegría es tu emoción primaria, recíbela de todo corazón. No resistas tus sentimientos o trates de hacer desaparecer los que sean negativos. Simplemente está en el momento y deja que fluyan naturalmente tus sentimientos. El equilibrio requiere flexibilidad y la capacidad de enfrentar lo que la vida nos proponga. Luchar con la vida interrumpe el flujo.

  • Toma decisiones que te conduzcan hacia el equilibrio
    Por cada SÍ que le dices a la vida, le estarás diciendo NO a otra cosa. Si le dices sí a dormir, le estarás diciendo no a hacer ejercicio o a tomarte un tiempo a solas. Si le dices no a la limpieza de tu casa, puede ser que le estés diciendo sí a pasar tiempo con tus niños. Dile que sí a las tareas, actividades o situaciones que te hagan sentir más viva y no a las que te desgasten. Presta atención a las decisiones que tomas y a cómo afectan a todas las áreas de tu vida. Puedes decidir esforzarte por lograr una promoción en el trabajo, pero sólo después de haber evaluado si va o no a afectar el equilibrio en tu vida. Toma decisiones pensando primero en los efectos que éstas producirán en tu vida.

  • Nutre tu espíritu y acoge al amor
    Todos tenemos una necesidad innata de amar y ser amados. Durante los altibajos de la vida experimentamos una serie de emociones inquietantes de tristeza, ira y miedo. El amor es la emoción que lo equilibra todo. Al conectar y alimentar nuestro espíritu, podemos experimentar paz y calma cuando las tormentas de la vida están en su apogeo a nuestro alrededor. Nutre tu relación con Dios, Él te dará paz. Pasar tiempo en la naturaleza te aterrizará. Practica la meditación o el yoga. Haz trabajo de servicio comunitario que te permita darle amor al mundo. Mantén el alma llena de actividades positivas y estimulantes para que puedas experimentar el equilibrio espiritual.
El equilibrio es un estado fluido que cambia día a día. Por lo tanto evalúa el equilibrio en tu vida durante un período de tiempo. Uno o dos días estresantes no significan que estás viviendo fuera de balance, pero si el caos es la norma en ti, seguramente estarás anhelando reconciliarte con la vida. De mismo modo en que la marea llega y se va, observa si tu vida se está aproximando o distanciando del equilibrio.