Trans4mind
P S I C O L O G Í A     ●    F I L O S O F Í A     ●    E S P I R I T U A L I D A D
P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


Guía para la máxima productividad

por Philip Humbert

He estado pensando acerca de cómo y por qué algunas personas hacen más cosas que los demás ...

Todos los que conozco están siempre ocupados. Todos tenemos listas de tareas pendientes, agendas de citas, objetivos, proyectos y prioridades. Trabajamos duro todo el tiempo, y sin embargo parece que (1) siempre hay más por hacer, (2) nunca parece que hagamos "lo suficiente", y (3) estamos agotados la mayor parte del tiempo. ¿Cómo es que personas brillantes y creativas pueden trabajar tan duro, estar tan cansadas, y todavía tener mucho más por hacer? ¡Esto no puede estar bien!

Es especialmente difícil cuando miramos a nuestro alrededor y observamos que algunas personas hacen mucho más trabajo que el resto de nosotros. ¿Cómo lo hacen?

Estoy convencido que el problema comienza con nuestras ideas acerca de la productividad. He dicho durante años que "los expertos de gestión del tiempo deberían estar avergonzados de sí mismos". ¡Nosotros no administramos el tiempo! El tiempo sólo "es". Albert Einstein tenía algunas buenas teorías acerca de que el tiempo y el espacio van en círculos, pero para mí, el reloj va en una sola dirección. El tiempo pasa, y peor, vuela cuando te estás divirtiendo.

Creo que nuestra actitud hacia el tiempo suele estar mal, y que los sistemas de "manejo del tiempo" empeoran las cosas. Los "expertos" nos han dado listas de tareas y planificadores semananales. Tenemos sistemas basados en establecer prioridades para hacer "primero lo primero" e incluso ponemos nuestra agenda en línea para administrarla desde nuestros teléfonos celulares. Todo el tiempo, a donde vayamos, día o noche, 24/7, sin tiempo libre, sin excusas, y sin escapatoria.

¿Qué clase de vida es esa? ¿Nos ha hecho más productivos? ¿O más satisfechos? ¿Más felices? No lo parece.

A ver si esto te suena familiar. Comienzas el lunes con una lista de tareas pendientes y logras resolver la mayoría, pero no todo. El martes, agregas los pendientes a lo que ya habías previsto para el martes, por lo que la lista del martes se hace increíblemente larga. Al final del día, tal vez hayas resuelto la mitad, así que, una vez más acumulas los pendientes al miércoles y el ciclo continúa. Para el viernes estás agotado y piensas que no estás resolviendo lo suficiente. Si eres inteligente, también estarás dándote cuenta que las listas de tareas no funcionan muy bien.

Tiene que haber una mejor manera, y afortunadamente la hay. Aquí les presento algunas sugerencias:
  1. El ímpetu es mejor que las metas. He escrito muchos artículos diciendo que los objetivos son útiles, pero la vida es algo más que revisar los objetivos en una lista. La vida tiene que ver con fluir y vivir la vida que queremos. Saber hacia dónde nos dirigimos y permanecer en curso es más útil (y más satisfactorio) que controlar elementos de una lista. ¡Decide a dónde te quieres dirigir y empieza a moverte!

  2. Una brújula es mejor que un mapa. Ambos son buenos y a menudo necesarios, pero tu brújula interna te dice quién eres, a dónde vas, y te da un sentido de certeza. Los mapas pueden ser confusos. ¡A veces, incluso pueden estar equivocados! Encuentra tu estrella y síguela. Como las palomas mensajeras, sabes que vas a llegar.

  3. Los valores son mejor que una lista. Las listas sólo se hacen más grandes. Siempre hay una lista nueva o elementos que añadir. ¡Qué frustrante es eso! Vivir basados en nuestros valores y prioridades, y mantener nuestras promesas, es una guía más confiable que una lista de control. Reconoce lo que valoras, lo que es realmente importante para ti, y enfócate en eso. ¡Nunca dejes que los "deberes" con otras personas manejen tu vida!

  4. Planear es mejor que hacer una lista. Una hora de pensar acerca de quién eres, lo que valoras, a dónde te diriges y cómo vas a llegar ahí, es mucho mejor que cualquier lista de cosas "por hacer". Comienza cada día, cada semana y cada año, con tiempo para pensar, visualizar y clarificar los resultados más importantes que quieres lograr. Elige un par de elementos clave que harán una gran diferencia y enfoca todo tu tiempo, energía y esfuerzo en una o las dos cosas. ¡Son importantes! Entonces, si quieres, enlista tantas "tareas por hacer" como desees. ¡Pero primero enfócate en las piezas grandes!
Vivimos en un mundo de infinitas invitaciones, oportunidades y peticiones. ¡La vida está llena de alternativas atractivas y es imposible que lo puedas hacer todo! El secreto es que los triunfadores simplemente ignoran el 99% de las distracciones. En su lugar, se concentran en las cosas que valoran, las cosas que los impulsan a moverse rápidamente hacia los deseos más importantes en su vida. Aprende a "hacer" menos y lograr más.