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P S I C O L O G Í A     ●    F I L O S O F Í A     ●    E S P I R I T U A L I D A D
P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


Lecciones de Roma

por Dr. Chris Kanyane

Hace poco asistí a una conferencia internacional cuyo tema era: "Reivindicar y vivir los valores de una sociedad justa y solidaria". La conferencia comenzó lamentándose de la baja moral y valores que caracterizan a las personas y las organizaciones en todo el mundo. La conferencia examinó los siguientes valores fundamentales para establecer un mundo orientado al pueblo:
  1. Integridad y honestidad
  2. Justicia
  3. Respeto y aceptación
  4. Responsabilidad y rendición de cuentas
  5. Diligencia (dignidad y confianza en uno mismo)
  6. Compasión y cuidado
Sin embargo, durante la conferencia, como historiador entrenado, me preguntaba acerca de las antiguas virtudes romanas que todos los romanos adoptaron en aquellos momentos. Estas virtudes hicieron que Roma, que era poco significativa, se convirtiera en un pueblo civilizado; de ser un mercado rural a una comunidad agrícola, hasta convertirse en ama de todo el mundo mediterráneo. Resultaría tan exitosa, que su gloria y su mito han perdurado por más de 2 mil años hasta llegar a nuestros tiempos modernos.

Los antiguos romanos sabían exactamente lo que se necesitaba para tener éxito. Los rasgos de carácter, como se mostraron en la antigua Roma, son rasgos de madurez a los que haríamos bien en prestarles atención para poderlos practicar en nuestra vida cotidiana. Estamos viviendo tiempos modernos en los que a todo el mundo parece no importarle nada, por lo que la mayoría de las personas son impulsadas por el disfrute o la diversión de corto plazo, a expensas de un esquema mayor de cosas.

Cuando fui educado como historiador, me sumergí en los registros y anales antiguos de la vieja Roma. Estudiando estos registros y anales antiguos, uno queda con la clara impresión de que no había irresponsabilidad en los antiguos romanos. No les gustaba el desorden y el lujo (que significara un exceso). La leyenda de cómo se fundó Roma es un ejemplo de ello. Rómulo y Remo fueron criados por una loba. Remo se negó a seguir las órdenes estrictas de Rómulo a comportarse dentro de los límites sagrados de Roma. Remo transgredió los límites sagrados como si no le importaran y Rómulo lo mató. La moraleja de esta historia es que las cosas serias no se debe tomar a la ligera. La verdadera virtud subordina al individuo al Estado. Con esta sólida base de seriedad, la República Romana fue fundada en el siglo VI aC.

Los romanos fueron un pueblo conservador, y por eso querían líderes fuertes, pero no demasiado fuertes. Por lo tanto, los aristócratas ricos de la ciudad y los patricios que monopolizaban la oficina estatal, elegían a dos de su clase para la oficina ejecutiva del cónsul, pero sólo por un año. Estos cónsules tenían amplios poderes, pero se veían limitados por la ley y la costumbre, así como por los poderes del Senado, el principal poder legislativo. Dado a que los cónsules después de un año abandonaban la oficina para asistir como senadores por el resto de su vida, era insensato que un cónsul ignorara o desafiara la voluntad de los senadores.

Los soldados romanos también reflejaban esta imagen de sociedad dura. Cada soldado se proveía de su propio equipo, lo que significaba que tenía que tener una granja o algún tipo de propiedad para poder disponer de los recursos necesarios para comprarse un escudo, un casco, una espada y una lanza. Si no contabas con todo eso, no podías ingresar al ejército. Así que los pobres sin tierra no combatían y se les llamaba proletarios porque su única contribución al estado era su prole (sus hijos). Ellos no pagaban impuestos, y no tenían voz respecto a cómo se administraba la ciudad.

La atracción principal para el ejército era el botín de guerra. Al comienzo de las conquistas romanas, el ejército romano luchó en la falange, una formación ajustada sin margen de maniobra. Pero que luego se cambió a unidades más pequeñas auto contenida de 160 hombres llamadas manípulos. Tres manípulos hacían una cohorte de 480 hombres, y diez cohortes hacían una legión. Esta era una formación que permitía cierto margen de flexibilidad, pero que también le imponía una gran demanda al soldado individual, que sólo podía ser perfeccionado por un entrenamiento y disciplina estrictas. Estos soldados demostraron ser superiores en disciplina y determinación respecto a las tropas más rudas de sus vecinos. Y para mediados del siglo tercero antes de Cristo, esta insignificante y pequeña ciudad llamada Roma, controlaba casi toda la península.

Lo que hizo tan exitosa a Roma eran las virtudes en la que creían. Las virtudes que admiraban los romanos estaban todas relacionadas con la disciplina y la autodisciplina. Estas virtudes romanas fueron aceptadas y reconocidas por todos los romanos como el pensamiento consciente mos maiorum (las maneras de los padres), y caracterizaron su disposición, conducta y comportamiento.

Los romanos creían en:
Dignitas: "Dignidad". Un sentido de la autoestima y orgullo personal. Fortaleza revestida de dignidad. Y nunca tener prisa por nada. Paciencia y orden en la realización de las tareas propias.

Firmitas: "Tenacidad". Fortaleza mental, capacidad de cumplir con los propósitos propios. "Las buenas personas se fortalecen sin cesar". "Yo soy más de lo que parezco ser, toda la fuerza y el poder del mundo reside en mi interior".

Frugalitas: "Frugalidad". Economía y simplicidad de estilo, sin ser mezquino.

Gravitas: "Gravedad". Un sentido de la importancia de la cuestión que nos ocupa, responsabilidad y seriedad. Se puede traducir en el sentido de dignidad, pero fue tomada por los romanos en el sentido de solidez. Fue esta cualidad de peso y conducta sobria la que les hacía soportar las grandes dificultades y a su sistema de gobierno, de hecho a todas las cosas romanas. Estimulando la fortaleza en lugar de quebrarse por la presión; poder y fuerza brutal en vez de delicadeza. Impulsado por los hechos y no por las emociones o la imaginación endeble.

Honestas: "Respetabilidad". La imagen que se presenta como un miembro respetable de la sociedad.

Humanitas: "Humanidad". Refinamiento, aprendizaje, y ser culto.

Industria: "Laboriosidad". Trabajo duro. El valor para actuar y el ánimo para soportar. Nunca renunciar, independientemente de las circunstancias. Entendiendo que ellos eran más grandes que las circunstancias, es lo que le dio a los romanos el valor de tener éxito.

Pietas: "Sentido del deber". Más que la piedad religiosa, el respeto por el orden natural, social, político y religioso. Incluidas en estas ideas estaban las prácticas del patriotismo y la devoción por los demás.

Prudentia: "Prudencia". Previsión, sabiduría y discreción personal. Sigue tu misión y vocación de vida, desarrolla pensamientos alegres. Siembra un carácter y cosecha tu destino.

Salubritas: "Salubridad". Salud y limpieza. "La salud es una parte muy importante de todo el sistema que causa inmortalidad y longevidad."

Severitas: "Severidad". Gravedad, auto-control.

Veritas: "Verdad". Honestidad en el trato con los demás.
Así que Roma fue a conquistar el mundo mediterráneo que incluía el norte de África, en el que en ese entonces destacaba el Imperio de Cartago (actual Túnez). Pero con Cartago se trataba de una gran confrontación, porque tenían un gran general de nombre Aníbal.

En el año 218 aC Aníbal salió de España para invadir Italia. Contaba con cerca de 40 mil soldados y 700 elefantes africanos. Estos elefantes estaban destinados a sembrar el terror en el corazón de los romanos. Sin embargo, para cuando Aníbal cruzó los Alpes, había perdido a la mitad de sus soldados y a todos los elefantes. Pero aún así, Aníbal era un general tan brillante que debilitó a Roma. Era tan listo y tan buen combatiente que por el año 216 aC ya estaba acampando bajo los muros de Roma.

Afortunadamente, cuando Aníbal le pidió a otras ciudades de Italia que se unieran a él en contra de Roma, no le hicieron caso. La política liberal y el apego a Roma había dado sus frutos. Mientras Aníbal buscaba apoyo, la flota romana le cortó la alimentación y las tropas después desembarcaron por primera vez en España y luego en el norte de África, cerca de Cartago. Aníbal se vio obligado a regresar a su patria para defender su territorio y Roma se salvó. Y cuando dos siglos después Cartago fue de nuevo a la guerra contra Roma, los romanos arrasaron la ciudad de Cartago. Literalmente la derrumbaron.