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P S I C O L O G Í A     ●    F I L O S O F Í A     ●    E S P I R I T U A L I D A D
P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


Optimismo aprendido

por Insull Guy
"La característica que define a los pesimistas es que tienden a creer que los malos acontecimientos durarán mucho tiempo, que van a echar a perder todo lo que hagan, y que suceden por su culpa. Los optimistas, que enfrentan los mismos reveses en este mundo, piensan de la desgracia en forma opuesta. Tienden a creer que la derrota es sólo un revés temporal o un desafío, y que sus efectos se limitan solamente a ese caso." — Martin Seligman
En su primera investigación después de graduarse de la universidad, el psicólogo Martin Seligman estuvo involucrado en una serie de experimentos conductuales con perros. Mientras que sus colegas de mayor jerarquía expresaban frustración y exasperación por la manera en que reaccionaban los perros, y, en su opinión, "obstaculizaban" el proceso de experimentación, Seligman describió lo que observó en el comportamiento de los perros como "indefensión aprendida".

En otras palabras, cuando se les enfrentaba a situaciones en las que se sentían impotentes para cambiar un elemento negativo que los confrontaba, muchos simplemente dejaban de tratar de cambiar la situación. Además de esto, cuando se les colocaba en una nueva situación frente a un elemento negativo diferente, no hacían ningún intento por cambiarlo desde el principio. Simplemente habían "aprendido" a aceptar que estaban indefensos y no intentaban hacer algo al respecto.

Sin embargo, no todos los perros reaccionaban de esa manera. Seligman observó que uno de cada tres ignoraba las circunstancias negativas y continuaba tratando de mejorar su situación, y no parecía establecer asociaciones negativas durante experiencias posteriores.

Seligman posteriormente amplió sus estudios al campo de la psicología humana, donde quedó fascinado al observar cómo la gente podía reaccionar de maneras totalmente diferentes a una misma situación o estímulo; algunos de forma positiva y otros negativa. Lo que encontró fue que la reacción está determinada en gran medida por cómo describimos o interpretamos lo que nos pasa internamente, o nuestro "estilo explicativo".

Optimismo - reaccionar ante los reveses asumiendo una capacidad personal:

Los malos eventos son reveses temporales
Están determinados por circunstancias particulares
Pueden ser superados por mi esfuerzo y habilidades


Pesimismo - reaccionar ante los reveses asumiendo una indefensión personal:

Los malos eventos durarán mucho tiempo
Echarán a perder todo lo que haga
Suceden por mi culpa


Lo que Seligman encontró es que igual que podemos sucumbir a la indefensión aprendida, también podemos desarrollar el "optimismo aprendido" controlando nuestros procesos de pensamiento en términos de cómo interpretamos habitualmente las cosas que nos suceden en la vida cotidiana.

En otras palabras, ¿reaccionamos de una manera pesimista (mi culpa / se trata de eventos permanentes) o de una manera optimista (reveses temporales / estas son experiencias aisladas)?

Al enfocarnos deliberadamente en los aspectos positivos de nuestras experiencias cotidianas, podemos desarrollar el optimismo al establecer asociaciones positivas con el pasado, en lugar de negativas. Un ejercicio simple que Seligman nos sugiere para desarrollar este hábito, es lo que él llama "Las Tres Bendiciones": simplemente escribe tres cosas que hayan salido bien en tu día y por qué.

Sin embargo, Seligman acepta que el pesimismo es una habilidad valiosa del pensamiento que aplica en algunas circunstancias, sobre todo cuando el costo del fracaso es grande o potencialmente catastrófico. Como él dice, "No es aconsejable querer que los pilotos de un avión sean optimistas".

En resumen, podemos elegir la forma en que respondemos a lo que nos sucede. Este parece ser su mensaje central. Muchos de nosotros no nos damos cuenta o no lo aceptamos, y actuamos como si estuviéramos indefensos a merced de los eventos. Como Seligman concluye ...
"Creo que lo que tú hagas importa mucho. No eres un ente que responde pasivamente a los estímulos. Tú eres un emprendedor de planes. Muchos de los problemas tú los causaste. Eres responsable de ellos. La buena noticia es que esto también implica que superarlo no es algo que alguien te vaya a conceder, es algo que vas a lograr por ti mismo."