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P S I C O L O G Í A     ●    F I L O S O F Í A     ●    E S P I R I T U A L I D A D
P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


¿Qué es posible en tu vida?

por Carolyn Evers

Evan Frank, un niño de ocho años, recaudó más de nueve mil dólares para una misión que tenía una organización cristiana de perforar miles de pozos para las personas que habitaban las zonas más pobres del mundo y carecían de agua potable. Cuando se enteró de que esas personas no tenían suficiente agua potable, él quiso hacer algo al respecto.

Evan decidió que quería ayudar y cuando se enteró de que costaba nueve mil dólares perforar un pozo, decidió que reuniría suficiente dinero para hacerlo por sí mismo. Sus padres no estaban seguros de que podría hacerlo, pero Evan creía que sí podía. Empezó a hornear bizcochos de chocolate para venderlos. Produjo un gran entusiasmo por su objetivo y recaudó dinero suficiente para mucho más que un pozo. Ha sido una verdadera inspiración para todos los que hemos escuchado esa historia.

En realidad, creo que lo que realmente demuestra esta historia es que un ser humano puede hacer lo que se propone cuando cree en el resultado y en sí mismo.

Cree en ti mismo
El diccionario Webster define creencia como "la convicción de que ciertas cosas son verdaderas; también menciona confianza, una opinión, expectativas, o juicio". Al contemplar esto, me vinieron a la mente ejemplos en los que el sistema de creencias de alguien cambió el curso de la historia.

Alejandro Magno es considerado como uno de los mayores genios militares de todos los tiempos. Él sirvió de inspiración para conquistadores posteriores como Aníbal el Cartaginés, los romanos Pompeyo y César, y Napoleón. Es difícil de entender para nosotros en este siglo el auge y la caída de esas civilizaciones y los conquistadores que formaron parte de esa visión. Sólo los menciono porque sus victorias eran parte de su creencia en sí mismos y en el mundo en que vivían. Propongo que lograron lo que hicieron por esa creencia.

Cuando niño, Olimpia, la madre de Alejandro, le dijo que él era hijo de un dios. Al parecer, él atesoraba esas palabras en su memoria y se creía invencible, ya que era conocido por liderar a sus hombres desde la primera línea. Le recordaba a sus hombres sus valores permanentes y les afirmaba que eran libertadores del mundo.

Cuando Alejandro entró en Egipto, loes sátrapas persas se rindieron y los macedonios fueron recibidos por los egipcios como libertadores porque habían sido despreciados mientras vivieron bajo el dominio persa durante casi dos siglos.

Más tarde, Alejandro hizo una peregrinación al gran templo y oráculo de Amón-Ra, el dios egipcio del sol, a quien los griegos y macedonios identificaban con Zeus Amón. El sacerdote en el templo le dijo que él era el hijo de Zeus Amón, destinado a gobernar el mundo, y esto debe haber confirmado en él su creencia de origen divino.

Alejandro Magno logró extender brevemente el poder macedonio no sólo en las centrales ciudades-estado griegas, sino también en el imperio persa, entre ellos Egipto, y en tierras tan al Este como el margen de la India. La adopción de Alejandro de los estilos de gobierno en los territorios conquistados fue acompañado por la difusión y el aprendizaje de la cultura griega a través de su vasto imperio.

Lo que creemos puede perfilar grandeza en nuestras vidas
Tal vez las creencia son las que atraen las posibilidades de grandeza a nuestro viaje y le dan vida a nuestros sueños. Parece que hay un elemento de lo espiritual que sustenta nuestras creencias. Lo que quiero decir es que detrás de nuestras creencias parece haber una conexión espiritual en el sentido de que la creencia está conectada a algo más grande que uno mismo. Para conectarse con estas creencias, parece que uno debe estar dispuesto a ser inspirado.

¿Qué te inspira?
Podría ser buena idea que hicieras ocasionalmente un balance de los pensamientos y las ideas que te inspiran. ¿Son tus ideas más grandes que la vida o son ordinarias y de fácil realización? ¿Cuánta fe y confianza tienes en ti mismo? ¿Estás dispuesto a atreverte a dar un paso más allá de tu zona de confort? A veces la inspiración debe incluir nuevas ideas. O tal vez el replanteamiento de una vieja idea. Las actitudes pueden formarse simplemente aceptando lo que otros creen, sin cuestionar lo que podría ser más allá de esas paredes. Pensar 'dentro de la caja' puede crear un muro a nuestro alrededor. Es sólo cuando tenemos la intención de salir fuera de la caja y pensar la vida desde un nuevo punto de vista que realmente nos abrimos a nuevas ideas e inspiraciones.

Creencias personales
Napoleón Hill fue un escritor estadounidense pionero del género de la literatura del éxito personal. Su obra más famosa, Piense y hágase rico, es uno de los libros más vendidos de todos los tiempos. El trabajo de Hill examina el poder de las creencias personales y el papel que desempeñan en el éxito personal. "Lo que la mente del hombre puede concebir y creer, puede lograrse", es una de las expresiones del sello de Hill.

Napoleón Hill nació en una pobre cabaña de una sola habitación en el pueblo de Pound en los Apalaches al suroeste de Virginia. La madre de Hill murió cuando él tenía nueve años. A la edad de 15, Hill comenzó a escribir como periodista para un periódico de un pueblo pequeño en el área del condado de Wise. El punto de inflexión en su carrera de escritor parece que se produjo en 1908 con su misión, hacer una serie de entrevistas a los hombres más famosos de la época, para lo que buscó al industrial Andrew Carnegie, uno de los hombres más poderosos del mundo.

Hill, descubrió que Carnegie creía que el proceso del éxito se podía resumir en una fórmula simple que podría ser reproducida por una persona promedio. Carnegie quedó impresionado con Hill y le preguntó si estaba convencido de reunir esa información, contando con sólo el reembolso de sus gastos mientras entrevistaba y analizaba a más de 500 hombres y mujeres exitosos, muchos de ellos millonarios, para descubrir y publicar esta fórmula para el éxito.

Como parte de su investigación Hill entrevistó a muchos de los personajes famosos de su época, como Thomas Edison, Alexander Graham Bell, George Eastman, Henry Ford y Theodore Roosevelt, entre otros. Como resultado de los estudios de Hill con el apoyo de Carnegie, la Filosofía del Éxito se ofreció como una fórmula publicada inicialmente en 1928 como un curso llamado La ley del éxito.

Hill creía que las emociones negativas, el miedo y el egoísmo, entre otros, no tenían ningún papel que desempeñar en su filosofía, y consideraba que eran la causa del fracaso. En su primer libro Piense y Hágase Rico, presentó la idea de definir una precisa meta principal como un desafío a sus lectores con el fin de que se hicieran la pregunta: "¿En qué realmente creo?", pues, según él, el 98% de la gente no tenía creencias firmes, y esto hacía que el éxito se encontrara fuera de su alcance.

Considera nuevas ideas para evaluarlas
He encontrado que algunas personas parecen no estar dispuestas a abrir su mente a nuevas ideas y conceptos. Y sin embargo, reconozco el hecho de que el sistema de creencias es lo que gobierna la posibilidad de un crecimiento y logros en el futuro. En mi opinión, es importante considerar nuevas ideas sin prejuzgarlas. Es sólo hasta que le abrimos la puerta a nuevos pensamientos que realmente podemos crecer. Después de hacer una evaluación, puedes desechar las ideas que no resuenen contigo, pero creo que es fundamental estar dispuestos a considerar nuevas ideas si uno quiere crecer.