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P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


Cómo sentirte estable en un mundo inestable

por Mary Ann Bailey

Uno de los temas principales entre mis clientes en estos días es la sensación de inestabilidad. Algunos de ellos han perdido sus empleos y están en proceso de encontrar una nueva carrera. Algunos han estado pensando en retirarse. Sin embargo, con la actual situación económica, ahora están repensando y rediseñando sus expectativas. Otros no sufren una crisis inmediata, pero han absorbido gran parte del miedo y la incertidumbre que está tan extendida en estos momentos.

No cabe duda de que estos son tiempos inquietantes. Lo que está pasando no tiene precedentes. Cada vez que encendemos el televisor, leemos un periódico o buscamos en Internet, nos bombardean con algún tipo de malas noticias. La gente tiene miedo y ese miedo es contagioso. Es similar a una epidemia de gripe, si entras en contacto con una persona temerosa y llena de pánico, es difícil no captar su histeria. ¿Entonces qué es lo que alimenta todos esos sentimientos de inestabilidad?

Cuando la vida nos lanza una curva, la ilusión de estar en control se ve desafiada. Cuando las cosas van por el camino que queremos, creemos que estamos en control y que es por eso que las cosas son tan buenas. Cuando nuestra vida choca con un obstáculo inesperado, creemos que hemos perdido ese control y nos asusta. No nos gusta sentirnos fuera de control y es fácil entrar en una espiral de pánico.

En realidad, el control es sólo una ilusión. Nunca estamos realmente en control. La vida hace lo que la vida hace. Nuestra tarea es comprender en primer lugar que a pesar de nuestros mejores esfuerzos e intenciones, las cosas malas suceden. Después tenemos que ser proactivos y crear un marco o proceso con el cual podamos disminuir el impacto de los giros inesperados que la vida pueda ejercer sobre nosotros.

Las siguientes preguntas te proporcionarán un punto de partida para empezar a crear este marco.
  1. ¿Cuál es el problema real que está causando que te sientas inquieto? Tómate tu tiempo para asegurarte de llegar a la verdadera raíz de tu malestar. ¿Es la pérdida real de tu trabajo, la anticipación de la pérdida de tu trabajo, preocupaciones financieras, preocupación por lo que otras personas podrían estar pensando, ansiedad generalizada, etc.?

  2. Una vez que averiguaste el tema clave, haz una lista de lo que necesitas en términos de información, recursos, apoyo, etc., para disminuir tu miedo. ¿Necesitas reunirte con un asesor financiero? ¿Necesitas pasar tiempo con amigos más positivos y optimistas? ¿Necesita consultar a un consejero profesional? ¿Necesitas apagar la televisión y dejar de leer el periódico?

  3. Una vez que tengas esta lista, crea un plan de mini-acciones para cada elemento. ¿Con quién necesitas hablar? ¿Qué información específica o recursos necesitas? ¿Dónde los puedes conseguir? Haz un cronograma concreto para cada paso.

  4. Ahora crea un plan de apoyo para ti. ¿Cómo vas a cuidar de ti mismo en este difícil momento? ¿Qué puedes hacer para relajarte? ¿A quién le puedes pedir que sea parte de tu equipo de apoyo? Ten cuidado en la elección de tu equipo. Quieres personas que no te contagien su histeria y que sean capaces de entender tus necesidades y proveer el tipo de soporte que necesitas.

  5. Pega tus planes en un lugar donde los puedas ver todos los días. Esto es importante no sólo porque te van a recordar que debes actuar, sino también para que te recuerden que no tienes que aceptar sentirte temeroso e inquieto, y que hay pasos que puedes dar para protegerte contra esta epidemia de pánico. Tomar medidas para actuar de manera positiva es el mejor antídoto contra sentirte fuera de control.
No puedes tener control sobre lo que te da la vida, pero sí tienes control sobre la forma en que eliges relacionarte con ella. Tienes el poder de decidir si deseas adoptar una actitud pasiva, indefensa y quedar atrapado en la histeria, o puedes adoptar un enfoque más proactivo y crear un plan de acción que te ayude, te mantenga en movimiento y disminuya enormemente tus sentimientos de miedo e inestabilidad. La elección es tuya.