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P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


¿Buscas el trabajo de tus sueños?

por Maureen Anderson
¿Te gusta tu trabajo? ¿Realmente lo amas? Si no, no te sientas solo, pues tienes mucha compañía. Se estima que a cuatro de cada cinco personas no les gusta lo que hacen para ganarse la vida, y muchos lo odian. Creo que eso es vergonzoso. Es por eso que hago un programa de radio llamado "The Career Clinic", que le ayuda a la gente a encontrar el trabajo que les apasiona, en el que expongo las historias de aquellos que han hecho justamente eso. He aquí algunos consejos para aquellos que quieran cambiar a una carrera exitosa...
No te lamentes
Si estás pensando en un cambio de trabajo, hazte un regalo: un hoja en blanco. Digamos que has pasado los primeros diez o veinte años de tu carrera haciendo las cosas de forma equivocada. Puedes seguirlo haciendo y pasarlo mal durante los próximos veinte o treinta años, o puedes estar agradecido por todo lo que has aprendido hasta ahora y utilizarlo para encontrar por fin la felicidad.

Para mí, la palabra "lamento" es una función del tiempo. Es lo que sientes después de que algo ha salido mal: "Ooh, ¡ojalá no lo hubiera hecho!". Pero eso sucede antes de que te des cuenta de que: "Oh, ¡estoy tan contenta de haber aprendido esa lección!"

Cambiar a una carrera exitosa modifica el enfoque de nuestra vida y la convierte en una aventura. Te involucras en cada nueva experiencia, ya sea un trabajo perfecto o no, con un ligero toque: "Voy a divertirme y voy a aprender mucho". Se reinterpretan los errores como guías que facilitan hacerlo bien la próxima vez.

Habla contigo misma
Deja de pensar en términos de si tus planes tienen sentido para otras personas. No es de sus vidas de las que estamos hablando. Ponle atención a esa voz interior que sabe que continuar en esa misma empresa está mal. Claro, algunos trabajos implican asistir a fiestas o te permiten pagarte unas lujosas vacaciones. Pero si te produce una gran insatisfacción lo que haces durante cuarenta o cincuenta o sesenta horas a la semana, probablemente querrás pasar más tiempo de fiesta o de vacaciones.

Una vez leí la historia sobre un hombre que amaba tanto su trabajo que le daba vergüenza que le pagaran por ello. ¿Qué te gusta hacer tanto que te dé vergüenza que te paguen? ¿Crees que eso es imposible y que no debes abrigar ninguna esperanza? No, de acuerdo a mi experiencia.

Por cierto, ¿quién decidió que no te hicieras ilusiones? ¿Unas cuantas personas que sufrieron decepciones? Esa es su historia, no la tuya. Hazte un favor. Busca un trabajo del que estés tan entusiasmada que no importe tanto lo que escribas en tu curriculum o de qué forma vayas vestida a la entrevista. Pasión por el trabajo es una cualidad que a los empresarios siempre les resulta irresistible.

Detente
¿Te suena familiar? No te volvía loca hacer una carrera en ventas, pero todo el mundo te dijo que eras muy buena para tratar con la gente, y lo siguiente es que pasaste veinte años trabajando con esa empresa. Tu familia se acostumbra a tus ingresos y entre los malabarismos de un matrimonio, dos carreras, los niños y todo lo que viene con ellos, te sientes con suerte si consigues una hora para ti misma en el gimnasio el fin de semana... y sin tiempo para contemplar lo que te hace feliz.

Esa es la razón por la que mucha gente que fue despedida, después de un tiempo reconoce esa experiencia como lo mejor que les podría haber pasado. Les dio tiempo para detenerse y considerar otras opciones, algo que nunca habían hecho antes. ¿Por qué esperar? ¿No vale la pena tomarse un tiempo lejos de la rutina para considerar tu vida laboral y revisar la rutina? Si eres una "trabajólica", reserva un tiempo temprano en la mañana o tarde en la noche para mirar desde tu ventana la imagen de las estrellas y haz unos cuantos deseos. ¿Cursi? Ya lo creo. ¿Eficaz? Pruébalo y verás.

Pide orientación cuando te sientas confundida
Si quieres ser feliz, acércate a alguien que sí lo sea, y toma notas. Las personas más exitosas son, en mi experiencia, las que más disfrutan compartir su exitosa experiencia. Claro, puedes contratar a un asesor, conozco a muchos de los buenos, o asiste a un taller o a un retiro. Pero podrás conseguir muchos buenos consejos con el simple hecho de preguntar. No seas tímida. Sé una buena escucha, ese es el mejor regalo y una forma amable de hacer que alguien se alegre de estar dedicándote su tiempo.

Acepta muestras gratuitas
¿Alguna vez has recorrido una feria e hiciste tus compras basándote en las muestras que te ofrecieron? ¿Qué tal con la ropa, te la pruebas antes de comprarla? Así que cuando lo que tienes que considerar es muy importante —un trabajo o una carrera—, ¿por qué ponerlo a prueba no es lo usual? Ofrécete como voluntaria para hacer un trabajo de forma gratuita. Ayuda a un amigo, cuya carrera te llama la atención, durante los fines de semana. Pídele a alguien si lo puedes acompañar durante un día. Cualquier cosa que te sirva para tener una idea del trabajo que estás pensando realizar. No te arrepentirás.

Di que sí
Probablemente hayas oído el cliché: "serán las cosas que dejaste de hacer las que más lamentarás". Así que hazte un favor. Dile sí a lo que siempre has querido. Haz una lista, comienza por apuntar tus más grandes sueños. Sé la persona en la reunión con la mayor cantidad de historias que contar porque eres quien más ha vivido. En realidad no tendrás que decir nada, porque se te notará en el brillo de tus ojos.

Diviértete
Mi primer trabajo fue en una estación de radio. Cuando me reunía con mis amigos y empezaban a hablar de su trabajo, mi primer pensamiento siempre era: "yo no trabajo, voy a la estación". Cuando esos amigos soñaban sobre lo que harían si se ganaran la lotería, pensaba, "yo seguiría asistiendo a la estación". En ese entonces mi título era "pasante" y mi sueldo era "nada". Pero sabía que me dirigía a un lugar divertido, ¡porque ya me estaba divirtiendo! Me imaginaba en un avión sentada al lado de alguien que me preguntaba: "¿en qué trabajas?", y yo le respondía con una gran sonrisa: "cuento historias".

Intenta algo nuevo cuando dejes de divertirte. Es así de simple. Diviértete y aprende mucho.