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P S I C O L O G Í A     ●    F I L O S O F Í A     ●    E S P I R I T U A L I D A D
P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


Desarrollo cognitivo sano y bienestar global

por Sean McKenzie

Tener un conocimiento básico del desarrollo cognitivo humano nos ofrece la posibilidad de presenciar, desarrollar, y actuar desde un marco de referencia vital. Nuestro conocimiento de la cognición humana puede aportar mayor claridad a nuestra comprensión de las personas, así como ofrecer posibilidades de desarrollo respecto a las visiones del mundo, las relaciones interpersonales, y las progresiones individuales a lo largo de la vida. También mejora nuestra capacidad positiva de actuar e interactuar mediante la comprensión de las etapas cognitivas. Además surge una mayor libertad y compasión cuando nos damos cuenta de las progresiones sinérgicas de la conciencia humana y sus implicaciones a nivel mundial.

Las etapas cognitivas esenciales fueron identificadas por primera vez por Jean Piaget (1896-1980). Sus resultados experimentales se han verificado en repetidas ocasiones en la comunidad científica. Piaget reconoció cuatro etapas de desarrollo cognitivo: 1) sensoriomotriz, 2) preoperacional, 3) operaciones concretas, y 4) operaciones formales. Su teoría de las etapas aún sigue en pie como relevante e indispensable. Sigue siendo el ámbito de comprensión de la conciencia humana.

En la etapa sensoriomotriz (del nacimiento a los dos años de edad) la interrelación del niño con el mundo es en gran parte táctil, simbiótica, estimulada por la sensorialidad, y desprovista de construcciones cognitivas opacas. Sin embargo, se desarrolla en el niño un sentido de "permanencia del objeto", con el que se da cuenta que los objetos y las personas pueden reaparecer después de su ausencia. Además, se produce apego al principal cuidador(a) del niño, definido por una frontera porosa entre el yo y el otro.

Durante la etapa preoperacional (aproximadamente de dos a cinco años de edad) se desarrolla la sensación de un yo separado, abunda el pensamiento mágico, y se adquieren las habilidades motoras y del lenguaje de forma espectacular. El razonamiento es predominantemente subjetivo y auto-centrado, con imágenes opacas de sí mismo que se forman progresivamente, así como de quien lo cuida, los otros, y los recursos potenciales y amenazas. El razonamiento respecto a las relaciones objetivas aún no se ha establecido, es sólo una comprensión vaga, usualmente engañosa, de causa y efecto.

La etapa de las operaciones concretas (aproximadamente de los cinco a los doce años de edad) se denota por las habilidades de razonamiento concreto (las relaciones abstractas todavía no se realizan), solidificación de la identidad propia, pertenencia ciega a los valores familiares, enfoque regla/rol de la ética y la moral, y marcos de referencia heroicos.

En las operaciones formales (de aproximadamente doce años de edad en adelante) se desarrolla la capacidad del razonamiento abstracto, se diferencia de los valores familiares, y el individuo se identifica tanto con su grupo de pares como con una subcultura. Las perspectivas éticas y morales son auto-estructuradas, y surge una visión del mundo que no está limitada étnica o culturalmente. Se entiende y se adopta la dinámica de sistemas y las relaciones abstractas, y surgen las potencialidades fuera del marco de las estructuras y expectativas sociales dictadas.

Las etapas cognitivas de Piaget tienen profundas implicaciones en materia de las relaciones interpersonales y globales, el desarrollo humano, y nuestro derecho intrínseco a ser nosotros mismos como seres en constante evolución. La interferencia con cualquiera de las etapas, ya sea por ignorancia o por malicia, causa un sufrimiento innecesario que suele producir que se detenga el desarrollo. Además, puede ocurrir una cadena trans-generacional de relaciones disfuncionales y tóxicas.

Reflexionando sobre el estado actual del mundo, podemos ver fácilmente que nuestra falta de armonía con la naturaleza y con nosotros mismos se basa en gran medida en que nuestro desarrollo se ha detenido por nuestra falta de comprensión de las etapas cognitivas. La simple toma de conciencia de las etapas de desarrollo cognitivo es nuestro primer paso para disolver la insatisfacción con nosotros mismos, para relacionarnos con compasión con nuestros semejantes y sentar las bases que permitan que se establezca una humanidad sana y un sistema global interdependiente.

Nuestras instituciones y personajes gubernamentales están estancados en el nivel de las operaciones concretas. Abundan las estructuras regla/rol éticas, morales y legales, dejando poco espacio para la comprensión profunda, la intuición y la compasión, así como para las dignidades y libertades humanas. Irónicamente, mientras que una proporción de la humanidad más grande que nunca antes se maneja en las operaciones formales, nuestras instituciones se han mantenido como maquinarias de control regla/rol corporativo, sin limitaciones para explotar a los pueblos del mundo y el medio ambiente.

Vestidas con el manto del progreso, la mayoría de nuestras instituciones prometen un cambio positivo, mientras crean una competencia maquiavélica, una humanidad global alienada, un colapso ecológico, y estructuras de clase fijas que no honran la naturaleza aleatoria de los dones artísticos, espirituales e intelectuales. Sin querer, nacidos en estos sistemas, llegamos a darnos cuenta de nuestra valía individual y potencialidades transformadoras respecto a la compasión, el cambio positivo, la interdependencia y las progresiones de desarrollo saludables. Como resultado, nuestros innovadores paradigmas han cambiado de las instituciones al individuo, como núcleo de la conciencia iluminada y agente de las acciones que conduzcan a un mundo mejor.

El conocimiento de las cuatro etapas cognitivas es esencial para la comprensión de nuestras progresiones de desarrollo comunes, potencialidades humanas, y las expresiones que denoten una detención cognitiva que nos mantenga repitiendo las mismas acciones negativas generación tras generación. Nuestros bienes humanos son la compasión dinámica, evolutiva, abierta e incierta intrínsecamente. Esta realidad, este misterio de la conciencia, abre posibilidades creativas inesperadas que pueden reducir el sufrimiento innecesario, incrementar la esperanza global, y ofrecer un futuro centrado en la diversidad interdependiente, libertades intrínsecas, derechos individuales, y espacios personales profundos que creen vida en sus propios términos con un sentido inquebrantable de pertenencia y contribución.

Si se nos permite ser lo que naturalmente somos, atendidos adecuadamente dentro de un campo de juego justo, e inclinados hacia la libertad expresiva y la confianza en el individuo, podremos empezar a crear un cielo sobre la tierra que refleje el milagro de nuestra auto-expresión y pertenencia íntima. Comprender la mente es la clave en nuestras circunstancias actuales, y cuando se nos permita transitar por todas nuestras etapas sin obstáculos, surgirán posibilidades como una luminosa realización, intuición y libertad. Formalmente presentes, somos informalmente generosos y festivos con posibilidades ilimitadas desde nuestra expresión evolutiva.

Si promovemos las operaciones formales y el entorno necesario para la afirmación y la crianza, podremos cambiar dramáticamente la calidad de vida a nivel mundial para los seres humanos y las otras especies. Viendo la necesidad de ampliar el pensamiento operacional formal, es imperativo sentar las bases para su continuo surgimiento a pesar de nuestras instituciones anquilosadas y negativas, y sus patrones trans-generacionales de relación. Depende de nosotros como individuos hacer que suceda esta transformación evolutiva, y esto implica el desarrollo de una conciencia de la naturaleza interdependiente entre todas las cosas, la progresión de las etapas cognitivas, y en particular la de las operaciones formales con todo su potencial para fomentar la conciencia humana y ofrecer verdaderos ambientes vitales para la libertad y la expresión creativa.