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P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


La voz oculta del Campo-Unificado en la Naturaleza

por Michael J. Cohen

"Nutre el amor que sientes por la naturaleza. No lo niegues. Que el amor es la inteligencia purificadora, la belleza y diversidad de la naturaleza que nos sustenta en su perfección. Nuestra desconexión de este amor y sus consejos, es lo que produce en nosotros dolor, codicia y destructividad. Debemos reconectar y restaurar su voz pacífica en nuestros pensamientos, en nuestra alma y en nuestro entorno." (The Web of Life Imperative) — M.J. Cohen
Esto es lo que nuestra mente no quiere oír. Con raras excepciones, la mentalidad de la sociedad industrial está caminando sobre el patrón auto-destructivo de la negación. Estamos sufriendo innecesariamente nuestros problemas porque negamos que nuestro pensamiento es disfuncional, y negarlo es lo más fácil. Pero la tecnología social conectada con la naturaleza nos permite transformar nuestras disfunciones en relaciones constructivas.

Evidencia convergente y proceso
Es significativo que en la última década las usualmente antagónicas ciencias físicas, biológicas, sociales y ambientales hayan descubierto un cuerpo de evidencia sobre el cual están de acuerdo. Más aún, esta prueba también está de acuerdo con las conclusiones de la ética, la filosofía y la espiritualidad. Durante este mismo período, los campos de la educación y la psicología han producido una herramienta de aprendizaje que permite que cualquier persona acceda a este conocimiento validado, y el uso de su asesoramiento para construir relaciones humanas y naturales que mejoren al Ser, a la sociedad y al medio ambiente.

Las pruebas mencionadas anteriormente avalan lo que los investigadores de campo, como yo, claramente hemos sentido en el ambiente natural. Una energía fundamental es la base unificadora de todos los aspectos del mundo que conocemos. Ya se trate ésta de una forma básica de amor o el Campo Unificado tan buscado por los físicos, existe una atracción natural cohesiva que une, sostiene el equilibrio, y que es una esencia de la comunicación entre las relaciones subatómicas, humanas y globales.

La atracción natural conecta todo entre un sistema y otros subsistemas, a los que todo pertenece, nada está aislado o es indeseable. Por esta razón la naturaleza no produce basura.

Raíces de la atracción natural
La naturaleza crece a partir de semillas y raíces, del pasado al presente. La existencia de una atracción natural original en toda la naturaleza está en consonancia con la manera en que funciona la naturaleza. Tiene sentido. Si la Tierra ayer y hoy en día no se mantuviera unida por atracción natural, se caería a pedazos. Por el contrario, sus sistemas naturales son atraídos para aumentar su crecimiento, diversidad y resistencia, y su capacidad para sostener y renovar la vida en equilibrio sin producir contaminación.

Nosotros somos atrayentes
Todas las "cosas" materiales y no materiales en la naturaleza, incluidas las personas, consisten en relaciones de atracción natural. Por lo tanto, la atracción natural que nos produce, se manifiesta como nosotros, nuestras moléculas, cuerpo, mente, sensaciones, sentimientos y espíritu.

Nuestros sentidos no son estériles. Como todo lo demás, también son la atracción natural que se expresa. Para la supervivencia, nuestros sentidos nos orientan de manera inteligente. Nos ayudan consciente y emocionalmente a registrar las formas de la naturaleza a medida que buscamos realizarnos en sus atracciones con sus orígenes en la naturaleza. Por ejemplo, nuestro sentido de la sed "sabe" de forma inteligente cuando estamos deshidratados, así como conoce y trae a nuestra conciencia nuestra atracción por el agua. Esta atracción (sensación de sed) nos ayuda a sobrevivir en equilibrio con al menos 52 sentidos adicionales de inteligencia natural que registramos.

Efectos de la desconexión
Biológicamente, la Humanidad es un proceso ininterrumpido de la naturaleza y la atracción natural. Sin embargo, una persona contemporánea en su mayoría vive en interiores y piensa alrededor del 99% del tiempo, mientras está desconectada de sus atracciones naturales y sus orígenes en las áreas naturales. Esta profunda desconexión corrompe nuestro pensamiento hasta el punto en que consideramos que este grave desmembramiento es normal. A menudo lo celebramos como un progreso aun cuando sufrimos sus efectos anormales en nosotros mismos y sobre el medio ambiente.

Las atracción perdida nos recompensa en nuestra sensibilidad desconectada de la naturaleza, y esas emociones producen nuestros deseos y codicia. Esto último surge de nuestra frustrante fragmentación de las atracciones naturales. Este estresante vacío hace de las personas contemporáneas los únicos organismos sobre la Tierra cuya mentalidad destructiva produce basura, contaminación, guerras, enfermedades mentales, soledad, estrés excesivo y relaciones abusivas. Estas enfermedades, con raras excepciones, no existen en la naturaleza o en las personas que viven en armonía con la auténtica naturaleza.

Lagunas científicas
La objetividad y la ciencia del pensamiento contemporáneo rechaza como subjetivas a la mayoría de las sensibilidades atractivas naturales que tenemos en común. Por ejemplo, las atracciones sensoriales con el agua (sed), la vida (supervivencia), el apetito por el aire (respirar), hogar (lugar), seguridad (confianza) y pertenencia (comunidad), ni siquiera se incluyen en los cinco sentidos desde los que decimos que aprendemos y conocemos. Las satisfacciones de nuestra atracción natural hacia los animales domésticos, amigos, familiares, lagos, viento, montañas, cielo, paz, luz del sol, justicia y comunidad, rara vez juegan un papel central en la creación de nuestra autoestima, economía y tecnologías.

En nuestro pensamiento aislado de la naturaleza, aprendemos a ver por lo menos 45 sentidos y sentimientos de atracción natural como algo sin importancia, no medibles, infantiles o irrazonables. Nos condicionamos a ser sensualmente estériles y ajenos a ellos. En nuestro detrimento, los omitimos en la mayoría de los pensamientos y ecuaciones. Esto nos corrompe. Nuestro pensamiento y capacidad de recuperación pierden su esencia natural, energía unificadora, nuestra forma inherente de conocer mediante la atracción natural y relacionarnos pacíficamente, que es lo que sostiene al mundo natural en un apoyo mutuo y equilibrio cooperativo. Desconectados de este vínculo común, nosotros y la Tierra nos estamos volviendo cada vez más disfuncionales.

Propósito oculto de la vida
La ausencia de atracciones naturales en nuestro pensamiento nos lleva a concluir que los sistemas de vida, incluidos nosotros mismos, operan por las leyes del azar y sin propósito. Sin embargo, cualquier persona sensata puede observar que, a nivel local o global, un sistema de vida tiene un propósito: se trata de sobrevivir siguiendo su atracción natural para el sustento de la vida. En toda la naturaleza, los minerales, plantas y animales logran este propósito y perfección mediante la realización de una multiplicidad de atracciones naturales que resuenan, se modifican y se benefician mutuamente. Las cosas en la naturaleza, de manera inteligente y por "consenso" (muchas sensibilidades en conjunto), se unifican como ciudadanos transpersonales del mundo para generar un beneficio mutuo. Los "aptos" son los que mantienen mejor las relaciones de cooperación, mutuamente beneficiosas, con sus vecinos y el medio ambiente.

Como parte de la naturaleza, cuando nuestros sentidos y sentimientos no se ven reprimidos por nuestras fantasías de conquistar a la naturaleza, los sustitutos artificiales o las presiones sociales, nos atraen para sostener la vida responsablemente. Cada vez que lo hacemos nos vemos recompensados con el gozo que nos mantiene en ese camino.

Restaurar la desconexión
La mayoría de las terapias, sanación, y aprendizaje, funcionan mejor y producen mejores curas y responsabilidad cuando están conectadas a las atracciones naturales en la naturaleza. Ya no es herejía decir que cuanto mayor es la desensibilización o desconexión de una persona de su atracción natural, mayores son los problemas que sufre y causa. Por el contrario, reconectarnos sensualmente con las atracciones en la naturaleza es nuestra salvación. La conexión nos permite beneficiarnos de lo real, los poderes únicos de sustento y regeneración de la naturaleza. Estos, a su vez, nos ayudan a transformar nuestros trastornos en relaciones integradoras y constructivas.

Nuestra auténtica reconexión con los orígenes de nuestra atracción natural renueva al menos 53 de las sensibilidades inherentes en nosotros. Las activa energéticamente para registrarlas en nuestra conciencia como sentidos atractivos sensibles y lógicos. Con este desarrollo pensamos y co-creamos con, y no contra la naturaleza.

La presencia de estos sentidos adicionales en nuestra conciencia normal nos permite pensar de manera agradable y expresarnos a través de ellos, para hacer un mayor sentido y con ello mejorar nuestras relaciones con nosotros, los otros y el flujo a través de los sistemas naturales y nuestro entorno.

Los 53 Sentidos y Sensibilidades de Atracción Natural


Sentidos de radiación
  1. Sentido de la luz y de la vista, incluyendo la luz polarizada.
  2. Sentido de ver sin los ojos, como el heliotropismo o la sensibilidad hacia el sol de las plantas.
  3. Sentido del color.
  4. Sentido emocional hacia las identidades relacionadas con los colores.
  5. Sentido de la visibilidad o invisibilidad propia, y el consecuente camuflaje.
  6. Sensibilidad a la radiación que no sea la luz visible, como las ondas de radio, rayos X, etc.
  7. Sentido de la temperatura y de los cambios de temperatura.
  8. Sentido estacional, incluyendo la habilidad de refugiarse e hibernar.
  9. Sentido electromagnético y polaridad, que incluye la capacidad para generar una corriente (como en el sistema nervioso y las ondas cerebrales) y otras energías.
Sentidos sensibles
  1. Auditivo, incluyendo la resonancia, las vibraciones, el sonar y las frecuencias ultrasónicas.
  2. Conciencia de la presión, sobre todo bajo tierra y bajo el agua, y al viento y al aire.
  3. Sensibilidad a la gravedad.
  4. El sentido de excreción para la eliminación de residuos.
  5. Tacto, en especial el toque en la piel.
  6. Sensación de peso, gravedad y equilibrio.
  7. Sentido del espacio o de proximidad.
  8. Sentido o conocimiento de los efectos de la rotación de la Tierra.
  9. Sensación de movimiento. Sensaciones de movimiento del cuerpo y sentido de la movilidad.
Sentidos químicos
  1. Oler con y más allá de la nariz.
  2. Saborear con y más allá de la lengua.
  3. Apetito o hambre de alimentos, agua y aire.
  4. Impulsos de obtención de alimentos.
  5. Sentido de la humedad como la sed, el control de la evaporación y la visión para encontrar agua o evitar una inundación.
  6. Sentidos hormonales, como las feromonas y otros estímulos químicos.
Sentidos mentales
  1. Dolor, externo e interno.
  2. Angustia mental o espiritual.
  3. Sensación de miedo, temor de una lesión, muerte o ataque.
    (26-27 son atracciones a buscar otras atracciones naturales con el fin de apoyar y fortalecer el bienestar).
  4. Impulso por procrear, incluida la conciencia sexual, el cortejo, el amor, el apareamiento, la paternidad y la cría de la prole.
  5. Sentido del juego, el deporte, el humor, el placer y la risa.
  6. Sentido de lugar físico. Los sentidos de navegación, incluyendo la conciencia detallada de paisajes terrestres y marinos, de las posiciones del sol, la luna y las estrellas.
  7. Sentido del tiempo.
  8. Sentido de los campos electromagnéticos.
  9. Sentido de los cambios climáticos.
  10. Sentido de pertenencia emocional, de comunidad, apoyo, confianza y agradecimiento.
  11. Sentido de sí mismo como la amistad, el compañerismo y el poder.
  12. Sentido dominante y territorial.
  13. Sentido de colonización, incluyendo la compasión y la conciencia receptiva del prójimo, a veces hasta el punto de ser absorbido en un superorganismo.
  14. Sentido de la horticultura y la habilidad de cultivar, como lo hacen las hormigas que cultivan hongos, los hongos que cultivan algas, o las aves que dejan comida para atraer a sus presas.
  15. Sentido del lenguaje y la articulación, que se utiliza para expresar sentimientos y transmitir información en cada medio. Desde la danza de las abejas hasta la literatura humana.
  16. Sentido de la humildad, el aprecio, la ética.
  17. Sentido de la forma y el diseño.
  18. Sentido de la razón, incluyendo la memoria y la capacidad para la lógica y la ciencia.
  19. Sentido de la mente y la conciencia.
  20. La intuición o la deducción subconsciente.
  21. Sentido de la estética, incluyendo la creatividad y la apreciación de la belleza, la música, la literatura y el arte dramático.
  22. Capacidad psíquica, como el conocimiento previo, la clarividencia, la clariaudiencia, la telequinesis, la proyección astral y posiblemente ciertos instintos animales y sensibilidades de las plantas.
  23. Sentido del tiempo biológico y el astral; el conocimiento de hechos pasados, presentes y futuros.
  24. Capacidad de hipnotizar a otras criaturas.
  25. Relajación y dormir, incluyendo el sueño, la meditación y la conciencia de las frecuencias cerebrales.
  26. Sentido de la fase de pupa, incluyendo la construcción del capullo y la metamorfosis.
  27. Sentido de la tensión excesiva y capitulación.
  28. Sentido de la supervivencia al participar en una organización más establecida.
  29. Sentido espiritual, incluyendo la conciencia, la capacidad para el amor sublime, el éxtasis, el sentido del pecado, la tristeza profunda y el sacrificio.
Esta lista explica cómo, sentido por sentido, la naturaleza se conecta consigo misma en nosotros, a través de nosotros, y las personas y lugares que nos rodean. Esto sugiere que podemos participar conscientemente en este proceso. Valida la propuesta del Dr. David Viscott de que los sentimientos son la verdad y que no vivimos en el mundo real cuando ignoramos lo que estamos sintiendo. Nuestras vidas separadas de la naturaleza desconectan y desactivan estos sentidos. La aplicación de la psicología orgánica de los sistemas naturales permite que la naturaleza, la madre de estos sentidos y sentimientos, los nutra y los fortalezca, para rejuvenecerlos y recuperarlos a la normalidad.