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P S I C O L O G Í A     ●    F I L O S O F Í A     ●    E S P I R I T U A L I D A D
P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


Aceptar el momento presente

por Stefanie Miller

El tiempo parece que se mueve muy rápido, mientras que aparentemente, al mismo tiempo, parece que se mueve muy lento. Sabemos que el tiempo y el espacio son una ilusión, pero a nosotros nos parece muy real. Me sorprendo cuando me doy cuenta de lo rápido que pasan volando los días, semanas y años. Sin embargo, al mismo tiempo, me frustran fácilmente cómo las cosas poco a poco parecen estar moviéndose en mi vida. Bueno, ¿cuál es? ¡Ambas, debo decir!

La aceptación del momento presente es la única manera en que podemos experimentar la verdadera paz y felicidad. Continuamente podemos añorar o quedar atrapados en el pasado o ansiosos por lo que depara el futuro, pero en realidad cuando estamos en el momento presente, podemos ser conscientes de lo que está disponible y realmente experimentar la vida.

Parece que muchos de nosotros estamos atrapados en este patrón. Se siente como si estuviéramos en el vacío, donde el tiempo parece relativo. Muchos de nosotros deseamos profundamente manifestar nuevas oportunidades, pero sin importar lo que tratemos de hacer, nada se mueve. Es muy frustrante y alarmante que no podamos ejercer nuestra voluntad para hacer que las cosas sucedan. Estamos en la fase de someter nuestra voluntad y al ego en el proceso del Flujo Divino. No puedo transmitir cuán humilde me siento al comprender que hay un plan más grandioso que del que estamos conscientes. Sin embargo se trata de una renuncia dulce y amarga al mismo tiempo.

Sé que muchos de nosotros en estos tiempos experimentamos muchas dificultades en nuestras vidas. El clima económico nos ha llevado a a vivir una crisis. Hay muchos en busca de empleo, vivienda, y seguridad financiera. Es duro que tratemos de agarrarnos de algo para lograr seguridad y que no podamos hacerlo por una u otra razón. La seguridad que estamos buscando primero debe venir de dentro. En primer lugar debemos renunciar a nuestra voluntad y confiar en que nuestras necesidades están siendo atendidas.

Muchos de nosotros estamos reevaluando nuestras vidas y circunstancias. Podemos elegir si deseamos continuar nuestra relación actual, casa o trabajo, o si es hora de seguir adelante. Incluso si hemos decidido hacer un cambio, no parece que el momento sea el adecuado debido a varias razones. Mientras que se están tomando las decisiones, implementar las acciones no parece tan próximo. El trabajo del alma que estamos haciendo está alineando las cosas en un nivel superior. El resultado y el tiempo están pendientes de alinearse.

Hay cosas que anhelan nuestro ego y nuestra alma, necesidades y deseos que no se han cumplido. Estamos en el proceso de búsqueda del alma y descubrir lo que realmente nos traerá la felicidad y satisfacción. La fachada que nuestro país ha presumido es aplastante. Ya no podemos mantener las apariencias tal como la sociedad nos ha enseñado. ¡Pretender que las cosas son estables cuando en realidad nos han llevado a tener un montón de problemas! Gastar dinero que no tenemos, presentar una determinada imagen cuando en realidad hay una mala administración; el abuso de poder y la codicia han creado ilusiones. Nuestras casas de cristal se están desmoronando porque ya no podemos mantener la ilusión que hemos creado. Se necesita construir una base sólida dentro de nuestra alma antes de que podamos tener el tipo de relación, carrera y estilo de vida que deseamos.

Muchos de nosotros estamos experimentando frustración con nuestras circunstancias actuales por no estar cambiando tan rápido como nos gustaría. Es difícil dejar de sentirnos abrumados por el miedo, la ansiedad o la depresión. Yo misma he despotricado en varias ocasiones, hasta que me di cuenta que no me estaba ayudando en nada.

Cuando estamos conscientes de permanecer en el momento presente, podemos seguir evolucionando y manifiestando. En cierto sentido estamos viendo grandes cambios y experimentando un gran progreso y crecimiento, y en otro parece que las cosas no están sucediendo en absoluto.

Lo mejor que podemos hacer en esta fase es aceptar las cosas como son. Continuamente me recuerdo a mí misma que las cosas son sólo de la forma en que están destinadas a ser. Suelto el apego y la expectativa de los resultados. De esta manera puedo ver que las cosas están cambiando en mi vida. Tal vez no sea necesariamente la forma en que mi ego o voluntad quisiera que fueran, sino en la forma que mejor se adapten a mi camino.

Realmente sé que lo que está ocurriendo es por nuestro propio bien y nos guiará en nuestro camino hacia donde realmente queremos y necesitamos estar. El presente es el único momento que tenemos en verdad.