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P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


La abundancia ilimitada del amor incondicional

por Harold W. Becker

Desde tiempos inmemorables hemos jugado con la dualidad de la riqueza y la pobreza en el mundo físico. Cuando hemos sentido opulencia en nuestro corazón, hemos creado un renacimiento en nuestra vida. En momentos en los que hemos permitido que el miedo individual y colectivo nos domine, nuestra reacción ha sido generalmente destruir las cosas que más queremos. Ahora nos encontramos en un momento crítico de nuestra evolución. Los extremos son evidentes. Una gran riqueza material se corresponde con una pobreza increíble. ¿Vamos a trascender esta dualidad y aprovechar el potencial del amor incondicional, donde la riqueza y la pobreza se funden para crear abundancia para todos? ¿Podemos permitir que la sabiduría de nuestro corazón decida el curso de nuestra humanidad colectiva?

El mundo exterior en forma física es un espacio para expresar nuestra creatividad, que nos permite un número infinito de formas para expresar nuestro potencial. Sin embargo, hace mucho tiempo que establecimos la falsa premisa de que hay una cantidad limitada de recursos y que sólo por medio del control y la manipulación podemos mantener una realidad ordenada. Como resultado, hemos construido y destruido nuestras vidas y nuestras civilizaciones continuamene, porque nos hemos olvidado del recurso innato e inagotable del amor incondicional.

De muchas maneras hemos confundido nuestra materialista búsqueda externa con nuestra expectativa y experiencia del amor, y lo hemos limitado como si fuera una simple mercancía: ya sea como un sentimiento emocional, expresión fisiológica, o como un medio para intercambiar afecto y aceptación. Sin embargo, el amor verdadero abarca todas las facetas de nuestra vida y es un potencial siempre presente en cada momento de nuestra existencia. Cuando invocamos al amor incondicional, inmediatamente trascendemos esta dualidad. Desde esta amplia perspectiva, inmediatamente podemos ver la intrincada red y el diseño eterno de un mundo sabio que está lleno de amor.

El amor incondicional es el único recurso que siempre está al alcance de todos y su oferta es ilimitada. De este modo todos somos iguales e infinitamente abundantes, y cuando damos y recibimos desde el corazón, todos salimos beneficiados. Si somos ricos pero reservamos nuestros recursos por temor a perderlos, o nos sentimos pobres y seguimos aceptando nuestra pobreza como algo predestinado, negamos la abundancia que existe en nuestro entorno en todo momento. En realidad, estas son dos caras de una misma moneda, ya que ninguna de ellas es capaz de comprender el potencial ilimitado que crea el amor.

Nos encontramos en la encrucijada de construir un mundo nuevo en el que el amor tiene la capacidad de asimilar los extremos para que todos compartamos la abundancia de nuestro potencial creativo. ¿Qué camino vas a elegir?