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P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


Una aventura espiritual (I)

por Dr. Tim Ong

Soy un médico que se formó en la tradición occidental del diagnóstico, investigación y tratamiento de las enfermedades basado en las evidencias físicas, observables, cuantificables y reproducibles. Por lo que puede sorprender que un médico de formación occidental esté escribiendo sobre asuntos espirituales. Después de todo, hasta ahora la medicina occidental no ha reconocido plena y abiertamente la espiritualidad.

Sin embargo, en mi trabajo del tratamiento de personas con enfermedades físicas, me he encontrado con muchas enfermedades que son, en realidad, no físicas. Son ya sea emocionales o mentales en su naturaleza. Incluso algunas enfermedades físicas pueden tener su raíz en problemas emocionales o mentales no resueltos.

De hecho, no se sabía mucho respecto a cómo nuestra mente y emociones afectan nuestra salud física, y permanecía inexplicable o desconocido. Afortunadamente, ha habido una explosión en los estudios e investigaciones que se realizan en estas áreas en los últimos años. Muchos resultados preliminares en estos estudios apoyan la creencia de que somos algo más que nuestro cuerpo físico.

Creo que algún día nuestros estudios apuntarán en este sentido: ¡que somos principalmente seres espirituales! Hasta la fecha, la ciencia médica no lo ha reconocido. De hecho, ni siquiera lo ha sugerido. Todavía hay mucha resistencia en la comunidad científica para combinar la ciencia con la espiritualidad. Sin embargo, lo estamos consiguiendo.

El experimento
Como médico, me he encontrado siempre en un dilema sobre cómo abordar esto. Así que en septiembre de 2004 decidí empezar un experimento en mi propia vida sobre la base de estas creencias:
  1. Somos seres espirituales.

  2. Nuestra naturaleza espiritual es perfecta. Ha sido descrita por los místicos de muchas maneras: como un estado de iluminación, no condicionado, luminoso, amor incondicional, no nacido, Dios, Nirvana. En este estado natural, somos libres de temor, duda, inseguridad, necesidades o deseos. No nos falta nada. De hecho, esta naturaleza es completa y abarcadora.

  3. Nosotros ahora no podemos experimentar este estado puro, debido a las impresiones, corrupciones, hábitos y patrones de pensamiento que hemos acumulado una y otra vez. Estas impresiones o impurezas producen tendencias que obstruyen la conciencia de nuestra verdadera naturaleza.

  4. Las enfermedades, ya sean físicas, emocionales o mentales, son un reflejo de la alteración de nuestro estado natural.

  5. Para curarnos a nosotros mismos, debemos darnos cuenta de nuestra verdadera naturaleza. Para volver a experimentar nuestro estado natural, debemos purificarnos a través de la eliminación de todas nuestras impurezas en pensamientos, palabras y acciones. Cuanto más nos purifiquemos, más podremos volver a experimentar nuestra verdadera naturaleza.
Es cierto que estas creencias no son nuevas. Hay muchos autores que han escrito toneladas de libros sobre esto. Estamos en medio de una explosión espiritual y creo que estamos en una transición emocionante para llegar a ser más conscientes espiritualmente. Seguiremos acumulando una mayor conciencia espiritual en la medida en que más y más personas evolucionen espiritualmente.

Sin embargo, lo que pretendo hacer con este experimento es vivir realmente mi vida basada en estas creencias de una manera consciente. En otras palabras, quiero poner en práctica lo que muchos sabios y místicos de la humanidad nos han exhortado a hacer desde el principio de los tiempos.

Todos los maestros espirituales señalaron un camino espiritual que conduce a un estado de felicidad y alegría duraderas, pero la mayoría de nosotros no sigue sus consejos. ¿Por qué? Creo que por dos razones principales:
  1. No tenemos suficiente fe de que podremos lograr la liberación final a la que se referían, y parece descabellada e imposible de lograr. Por lo tanto, ni siquiera lo intentamos.

  2. Somos perezosos. Para lograr lo que los antiguos sabios y místicos lograron, se requiere pasar mucho tiempo y esfuerzo adiestrando a la mente, y esto es mucho más difícil que limitarnos a hacer lo que hemos estado haciendo todos los días.
Sin embargo, si no lo intentamos, ¿cómo lo podemos saber? Si queremos alcanzar la felicidad duradera, debemos darle una oportunidad e intentarlo con total honestidad y persistencia. Después de todo, nadie ha presentado ninguna otra alternativa que funcione. Y todos los que se han involucrado en serio en el camino espiritual han alcanzado un mayor nivel de conciencia y satisfacción de sí mismos. Creo que vale la pena intentarlo, ¿no? De hecho, tan creo firmemente que es el único camino que vale la pena, que decidí establecer un plan para mí.

El plan de trabajo
Pensé que no somos capaces de darnos cuenta de nuestra verdadera naturaleza de amor y plenitud incondicional, porque nuestra esencia interior está cubierta por capas y capas de condicionamientos mentales y emocionales negativas. Como una cebolla, vamos a tener que pelar cada capa hasta llegar al centro. Esa es la única manera de llegar a nuestra esencia.

Para eliminar todas estas impresiones malsanas y negativas dentro de mí, me doy cuenta que tengo dos habilidades muy importantes:
  1. Conciencia del sí mismo
    Conciencia del sí mismo o atención plena es la capacidad de ser conscientes de nuestros pensamientos, sentimientos y acciones. Esta habilidad es la clave para nuestro desarrollo espiritual.

    Desde el momento en que nos despertamos hasta el momento en que dormimos, nuestros pensamientos pasan de un tema a otro sin detenerse. Sin embargo, casi nunca somos conscientes de ellos. Actuamos casi todo el tiempo en piloto automático, permitiendo que nuestros hábitos y tendencias conduzcan nuestros pensamientos, sentimientos y comportamientos.

    Si vamos a limpiar nuestras impresiones mentales y emocionales negativas, primero tenemos que ser conscientes de ellas antes de que podamos hacer algo al respecto. Es por eso que la auto-conciencia es fundamental para el progreso espiritual.

  2. Soltar
    La capacidad de soltar todos nuestros apegos es otra habilidad igualmente importante en nuestra transformación espiritual. Cargamos demasiada basura en nuestras vidas. Es sólo mediante el abandono de todas estas cargas innecesarias que nublan nuestra esencia que podremos llegar a experimentar la esencia en un estado natural y puro.

    Eso sí, estas dos habilidades: la auto-conciencia y soltar, pueden parecer simples, pero son las habilidades más difíciles de cultivar. Eso es porque en nuestra vida cotidiana casi nunca las afinamos. De hecho, la mayoría de nosotros las ignora.
Segunda parte...