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P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


Pasos básicos de la meditación

por Jim McElwee

"La meditación es la palabra del alma y el lenguaje del universo." — Jeremy Taylor


En esencia, la meditación es un término general que tiene muchas aplicaciones diferentes. Es una actividad donde el participante calma la mente y abraza el poder y el misterio del universo en un intento por alcanzar un estado superior de iluminación. El Budismo, el Cristianismo, el Hinduismo, el Judaísmo, el Jainismo y el Taoísmo, son sólo algunas de las religiones que practican la meditación, pero también es practicada por laicos en todo el mundo. Echemos un vistazo a los aspectos de la meditación que son aceptados por todas las tradiciones:
  • Primer Paso: Es probable que tu entorno esté en riesgo constante de ser interrumpido por distracciones. Apaga el televisor, apaga el teléfono, y trata de hacer lo posible por reducir los ruidos discordantes. Si estás en un espacio compartido con gente que sea probable que interrumpa tu meditación, asegúrate de advertírselos antes de empezar la práctica.

    Alternativamente, puedes buscar un lugar fuera de tu casa para practicar la meditación. Los parques suelen tener algún lugar perfecto para encontrar paz interior. Algunas universidades y centros comunitarios tienen lugares específicamente creados para el propósito de la meditación. Te sorprendería lo común pero ocultos que son los buenos lugares para relajarse. Sólo asegúrate de planear con anticipación y conoce la ubicación a la que vas. La comodidad es clave a la hora encontrar un lugar. Una vez que hayas encontrado tu lugar, siéntate en una posición cómoda (cierra los ojos si lo deseas) y empieza el segundo paso.

  • Segundo Paso: Controla tu respiración. Probablemente lo hayas escuchado antes, pero la respiración es uno de los aspectos más importantes de la meditación. Respira lenta y rítmicamente. Deja que el aire llene tus pulmones. Siente cómo la esencia del universo llena tu cuerpo mientras lo haces. Y mientras exhalas, comprende que cada exhalación es la oportunidad de sentir la alegría de inhalar más vida. A las personas orientadas a objetivos les puede resultar más difícil meditar en un primer momento, y se manifestará en una respiración más rápida. Entiende que no hay prisa, y que la misma actividad que estás realizando es el objetivo en sí mismo. Una vez que entiendas esto, tu profunda y lenta respiración rítmica te llenará con un sentido de vida y alegría.

  • Tercer paso: Este paso es el siguiente nivel de la meditación. Sepárate a ti mismo de tu mente al observar tus propios pensamientos. No juzgues tus pensamientos o trates de cambiarlos. Sólo observa. Al observar tus pensamientos entiendes mejor quién eres en realidad. Dejas de ser la mente al observar la mente. Tu conciencia se eleva del subconsciente para que puedas ver lo que realmente está sucediendo detrás de todo esto. Este paso es uno de los más difíciles para las personas que sienten que siempre deben estar en control de lo que estás pensando.

  • Cuarto paso: Después de observar la mente y distanciarte de ella, puede que encuentres alguna forma de paz interior y entiendas que eres inamovible como un árbol de cara al viento. A pesar de que los árboles más grandes reciban los vientos de un tornado o un huracán, el tronco se dobla y permanece enraizado al suelo inmóvil. De esta manera también tú te sentirás inmóvil y sólido. Alrededor de esta sensación se siente serenidad y paz.
Estos pasos básicos te llevarán muy lejos en tu viaje.