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P S I C O L O G Í A     ●    F I L O S O F Í A     ●    E S P I R I T U A L I D A D
P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


El poder curativo del Silencio

por Robert Rabbin

Desde que tenía once años quería saber una cosa ante todo: ¿Quién soy yo? He viajado durante mucho tiempo por todo el mundo en busca de respuestas.

Un día, como si hubiera vivido solo durante muchos años en el desierto profundo, me invadió un Silencio impresionante, y sin resistirme desaparecí en el Silencio. Fue más que una revelación, más que una bendición, más que una unión mística: Fue el regreso a casa de mi alma, mi corazón desbordado de amor, y la paz eterna de mi mente.

En Silencio, sentí mi identidad esencial, mi naturaleza esencial, como la unión en el amor con toda la creación. Experimenté la libertad, claridad y alegría como mi verdadero Yo. Me di cuenta que era el tiempo y la eternidad en la misma medida. Estaba compuesto de materia física y energía espiritual en igual medida. Nací en la ciudad de Nueva York al mismo instante en que aparecí hace 20 millones de años, insondable e imposiblemente lejos, como un pariente a miles de millones de soles.

Ese Ser, ese Silencio, nos pertenece a todos nosotros; es quien somos, es lo que somos. Si hemos de experimentar y encarnar la auténtica paz y amor, si vamos a sanar nuestro mundo salvajemente violento y en peligro de extinción, vamos a tener que aprender a vivir en esa esencia que nos une como hermanos y hermanas.

Por favor, recuerda el Silencio más allá de las palabras, el Silencio del misterio y la magia, el Silencio del alma, del corazón, el Silencio en el que los amantes se entregan a un amor más grande, un amor desinteresado, el Silencio que sólo conoce este momento, este presente momento, en este increíble y puro instante de vida cuando el tiempo se detiene de repente, cuando respiramos el aire que llamamos amor. Quiero recordarte estas formas de Silencio, que tú sabes, que tú eres.

El Silencio está en nuestros propios genes. Se enreda y une las hebras de nuestro ADN. Es la esencia de lo que somos. Está en nuestra respiración. Está ahí como música entre nuestros pensamientos. Es la luz en nuestros ojos. Es la parvada de aves que anhelan volver a casa a sus nidos secretos. Es el ritmo de las olas, la inocencia de los niños, los sentimientos profundos en el corazón que no tienen causa. Está en la bondad de una persona con otra. Está en la quietud de la noche y la paz del amanecer. Está ahí cuando ves que la persona que amas viene hacia ti y palpitas con deleite y vas con ella a un crepúsculo que no es de este mundo sino del mundo espiritual, el mundo de nuestro conocimiento más profundo.

En Silencio nos abrimos a la vida y la vida se abre a nosotros, la vida nos llega y nos toca en el centro de nuestro corazón. Nuestro corazón se abre y otro corazón se revela. Ese es el verdadero corazón, el que sabe cómo afrontar la vida con los brazos abiertos. El Silencio sabe que los pensamientos sobre la vida no son la vida misma. Si tocamos la vida con Silencio, la vida nos toca a nosotros, íntima, sensual, erótica. Nos convertimos en uno con la vida misma, abandonando todos los pensamientos sobre la vida. Y entonces el misterio de la vida, la maravilla de la vida, la belleza de la vida, la santidad de la vida, se convierte en nuestra vida. Todo desaparece menos el asombro; la ira, el miedo y la violencia desaparecen como si nunca hubieran existido.

Conocer el Silencio es conocernos por primera vez, ver el mundo por primera vez. Sólo tenemos que estar quietos, estar quietos hasta que el Silencio brote de nuestro interior, hasta que nos abrace y nos ilumine. Ese Silencio es el verdadero maestro, la enseñanza real, el camino verdadero. Ese Silencio es lo que buscamos ante todo, porque es lo que somos. Es nuestro propio Yo. Esto nos devuelve a amar y nos redime en el amor.

Saber el Silencio es conocer tu Ser. Conocer tu Ser es libertad. En Silencio, tú eres la encarnación misma de la alegría, la expresión misma del amor. Todo esto es verdad ahora mismo, en este momento. Sólo sumérgete en tu Ser completa y profundamente. Encontrarás este Silencio, y en Silencio sabrás que tu propia belleza, tu propio poder, tu propia magnificencia, ¡es la misma en todos!

Al encarnar el Silencio eres la perfección misma. Eres un tesoro para el mundo, un tesoro para el mundo que el mundo necesita ahora, ahora, ahora mismo, no más tarde o mañana, es en este momento que el mundo necesita que tú seas tu verdadero Yo. El mundo necesita del poder curativo de tu corazón y de tu Silencio.