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P S I C O L O G Í A     ●    F I L O S O F Í A     ●    E S P I R I T U A L I D A D
P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


Resuelve el misterio de vivir en la luz

por Guy Finley

Les presento una idea que usualmente no se nos ocurre. Hay un mayor potencial en lo que todavía no sabemos de esta vida que en lo que hemos visto de ella.

Ese vasto territorio por descubrir —esa "oscuridad" dentro de nosotros— está ahí por un evidente propósito Divino: existe de esa forma para servir a la Luz que lo revela; porque con cada revelación se produce una liberación y una comprensión simultánea de un nuevo orden en nuestra conciencia. Hay tanta belleza en esta idea, porque nos muestra la posibilidad de un continuo renacimiento dentro de nosotros mismos. Lo que esto significa es que en el momento todavía no vemos los "problemas" como realmente son: ¡una parte de la Luz dentro de nosotros que todavía tenemos que percibir! Cualquier pensamiento o sentimiento que nos produce un conflicto en nuestra mente o en nuestro corazón, cualquier temor o preocupación, es como una vela que todavía no se ha encendido. ¿Qué propósito tiene cualquier flama o luz —en cualquier forma que la encontremos— que no sea entrar y transformar la oscuridad?

Por ejemplo, tal vez algún día, nos vemos atrapados por la oscuridad de algún tipo de miedo. Tal vez vemos que aquella persona a quien amamos "está mirando a otra parte"; tal vez una llamada telefónica nos anuncia que los resultados de nuestros análisis indican que estamos enfermos; o alguien nos comenta que van a haber algunos cambios en el trabajo que amenazan nuestro sentido de seguridad.

En momentos como estos, nuestro futuro se convierte en la oscuridad, soledad, preocupación y pérdida que vemos venir hacia nosotros. Pero nuestras vidas no necesitan ser tragadas por una inconsciente servidumbre a este tipo de sufrimiento. Podemos escoger otra opción si nos atrevemos a permanecer tranquilos y convertirnos en la Luz. Aquí les presento algunas maneras de comprender la realidad de su Ser Verdadero. Cada caso empieza con recordar que podemos hacer una nueva elección:
  • En lugar de someterte a su implacable presencia, expón tu soledad ante la Luz de tu Ser. Si te mantienes ahí consciente de esa "oscuridad", esto es lo que verás que sucede en tu observación interior: el miedo de estar solo se transformará en la satisfacción de saber que nunca has carecido del amor que siempre has anhelado. Verás que la ternura detrás de las palabras reside en la Luz que ahora te ilumina.

  • Expón tus miedos y temores acerca del "mañana" ante la Luz de tu Ser. Permanece consciente de esas sombras amenazantes, y esto es lo que surgirá ante tu observación interior: verás que estas oscuras incertidumbres se disuelven en una certeza incuestionable de que no hay tiempo por venir que sea capaz de perturbar la paz de estar en el momento presente. Descubrirás que la serenidad es una con la Luz en la que has escogido estar.

  • Cuando te invada un sentimiento de pérdida o vacío, llévalo ante la Luz de tu Ser. Permanece atento en silencio para que observes como ese estado de oscuridad te quiere arrastrar consigo, aunque permanezcas consciente, y verás como sucede un milagro ante la mirada interior de tu Ser: ese sentimiento de haber sido abandonado se transformará en gozo de saber que lo que verdaderamente eres es la propia plenitud. Por tu voluntad de observar tu interioridad, verás que la Luz de tu Ser abarca todo en el universo... así que, ¿cómo es que puedes estar solo? Todo lo que vive... vive dentro de la Luz de tu Ser.
Después de muchos años de predicar el estar en la Luz en lugar de buscar lo que pensamos que necesitamos para superar nuestros estados de oscuridad, he encontrado que hay una razón por la que la mayoría de las personas no se atreven a exponer sus miedos ante la Luz que reside al interior de sí mismos. Profesan amar la Luz, pero cuando surge un conflicto miran dentro de un abismo de incertidumbre... y no encuentran Luz ahí, sólo oscuridad. Así que surge una inminente resistencia, y la oscuridad los empieza a dominar. Permítanme echar algo de luz para resolver este problema. Las cosas no son siempre lo que parecen.

¿Recuerdas los maravillosos personajes del mago de Oz? Acompañando a Dorothy —que buscaba su camino de regreso a casa— estaban el espantapájaros, el hombre de lata, y el león cobarde: sus compañeros de viaje para encontrar al gran mago que le concedería a cada uno su deseo más ferviente.

El espantapájaros deseaba tener un cerebro, una mente para razonar y poder comprender la verdad de las cosas. El hombre de lata anhelaba tener un corazón que palpitara en su pecho de lata vacío, para que con su calidez y rítmico palpitar pudiera reconocer la presencia del amor en aquellos que él amaba; y el león cobarde deseaba tener valentía para enfrentar sus miedos. Al final de la historia —como resultado de lo que tuvieron que pasar por su amor por Dorothy— cada uno hace este grato descubrimiento: ¡ya contaban en sí mismos con la cualidad que habían deseado tener!

Así que está en nosotros. Hemos olvidado que lo que verdaderamente somos no puede quedar más atrapado por una condición de oscuridad que lo que lo puede estarlo un rayo de luz encerrado en una botella.

Nuestro Ser Verdadero es una bendición en sí misma, en toda la extensión de la palabra, porque con su Luz libera todo lo que alumbra.

No importan las palabras que seguramente escucharás la primera vez que decidas convertirte en la Luz de tu Ser. Ya que la oscuridad no se desvanece con facilidad. Así que hay que poner empeño. Pero la Luz que reconocemos en nosotros nunca falla; ya que nos ayuda a superar cualquier obstáculo ante nosotros que nos revela no ser otra cosa que lo que reclama ser descubierto para continuar con nuestra propia evolución.

No podemos controlar lo que sucede en el mundo, no podemos convertir la noche en día, no podemos conservar lo que no nos pertenece; y no podemos ignorar estos hechos aunque no los aceptemos. Pero lo que sí podemos hacer, y que resulta ser nuestra verdadera capacidad de transformar nuestras vidas, es que podemos escoger ser —en todo momento— la Luz dentro de nuestro Ser. Somos creados como co-creadores de todo lo que podamos ser conscientes en nuestro ser. Es nuestro derecho mantener la relación con este poder, cuya presencia sirve al propósito que elegimos en nuestra vida... que es ser uno en consonancia con nuestra Luz interior.