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P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


Pertenencia

El segundo paso en el Camino Espiritual



por Melody Larson



TABLA DE REFERENCIA:

PASO DEL
CAMINO
NIVELPALABRA
CLAVE
ACCIONESCREENCIASCHAKRAARQUETIPO
JUNGUIANO
SIGNO
2. PertenenciaEgoTribuIntegrarse / ser aprobadoPertenezco / nosotros vs. ellosOmbligoEl InocenteTauro


El ego y su sentido de pertenencia

Separación fue el primer paso en el camino. En el Paso Uno, el aspecto del ego se define básicamente por la identidad "Yo soy" y aprende a manejar sus necesidades básicas de supervivencia. En el Paso Dos, Pertenencia, ahora busca resolver el dilema de su propia separación. Ya que el ego en este nivel todavía no ha desarrollado memoria consciente de su conexión con la totalidad de la Fuente, experimentamos nuestra necesidad de salir de nuestro aislamiento de la única manera que lo podemos hacer: creando vínculos con aquellos que nos rodean. Por lo tanto, la palabra clave para el paso dos es Tribu. Tribu aquí tiene muchos niveles: la familia, grupos afines, comunidades, naciones.

Como mencioné en el artículo Separación, el ego no es bueno o malo, simplemente es una parte necesaria en nosotros. Aunque puede manifestar tendencias de naturaleza más positiva o más negativa. Hay muchos aspectos positivos en el sentido de pertenencia: desarrollamos nuestra capacidad de amar, relacionarnos, vincularnos, compartir y cuidar de los demás. Podemos vernos a nosotros mismos con mayor claridad a través del espejo de las relaciones. Pero también existen manifestaciones negativas en el Paso Dos, Pertenencia, y es en estas en las que quedamos estancados hasta que aprendemos a resolverlas.

¿Alguna de estas emociones y comportamientos te resultan familiares? Si es así, puede que tu ego se encuentre a este nivel en tu camino espiritual:
  • Necesidad de ser aprovado por los demás a toda costa, usualmente sacrificando tus propios sentimiento, pensamientos, creencias, moralidad o comportamiento que deseas
  • Poniéndole condiciones al amor; esperando que los demás sean de cierta manera antes de que te decidas a amarlos o aceptarlos como son
  • Buscando tu identidad a través del grupo y sintiendo desolación cuando eres rechazado
  • Co-dependiente, buscas tu sentido de autoestima a través de los demás
  • Atascado en cualquiera de los dos extremos de una relación de poder: agresor/víctima, intimidador/cobarde, dominador/dominado (usualmente sucede en el trabajo, cuando la relación jefe/empleado se manifiesta de manera enfermiza)
  • Practicando la mentalidad "nosotros contra ellos", donde tu tribu (a cualquier nivel: familia, grupos afines, grupos religiosos, empresa, raza, nación) es superior/inferior al de otra tribu
El nivel Pertenencia es un estado de dualidad. En vez de uno, ahora hay dos. Aunque todavía estamos buscándonos a nosotros desde afuera, y el espejo que nos presenta el mundo siempre es un espejo distorsionado. A diferencia del amor incondicional, el amor del paso dos es muy condicional, así que permanecemos incompletos y llenos de anhelos, usualmente sufriendo en muchas de nuestras relaciones, personales y profesionales. Esto sucede a nivel micro y macro, evidente en los elevados porcentajes de divorcios y familias disfuncionales; conflictos étnicos, persecución religiosa, racismo, sexismo, y en las guerras.

Pertenencia y espiritualidad

El paso dos, Pertenencia, está relacionado con el segundo chakra, el chakra del Ombligo. Este chakra es responsable de nuestra capacidad de sentir y relacionarnos, entre otras funciones. Debemos ser capaces de interactuar y confiar en los demás; no sólo sobrevivir, co-crear. Este chakra no sólo motiva nuestro instinto de apareamiento a nivel físico, sino también a niveles sutiles y emocionales. "Se necesitan dos para bailar Tango", sería una frase apropiada para expresar la motivación del segundo chakra. El chakra del Ombligo estimula nuestro deseo de relacionarnos, no sólo en cuestiones románticas.

El chakra del ombligo maneja nuestras reacciones emocionales hacia los demás y hacia todo lo que hayamos creado/manifestado con nuestro primer chakra "sobrevive y prospera". A diferencia de los instintos básicos del primer chakra, las emociones del segundo chakra son más refinadas en su naturaleza. Aquí es donde aprendemos a manejar contento/insatisfacción, placer/incomodidad, cariño/rechazo, gusto/disgusto, y todas las demás polaridades básicas de energía amor/odio. Todos estos sentimientos no se deben confundir con los del nivel superior del 4to. chakra del corazón, donde el alma y el amor incondicional entran en juego. Sin embargo, son la materia para empezar a cultivarlos. Sin un segundo chakra saludable, no seremos capaces de mover nuestra energía hacia el nivel de amor del corazón. De forma similar, si no manejamos nuestra necesidad básica de pertenencia dentro de la tribu, tampoco podremos avanzar a los siguientes pasos en nuestro camino espiritual.

Arquetípicamente, el paso de Pertenencia se relaciona a la energía del Inocente, de Jung. El Inocente se puede manifestar positiva y negativamente. El lado positivo nos ayuda a desarrollar la capacidad de confiar, de pedir ayuda y contar con los demás. Nos enseña la lealtad y la fidelidad. También es responsable de nuestra capacidad de ser optimistas y tener esperanza. Las trampas de nuestro Inocente son el miedo al abandono (provocando que permanezcamos leales aún cuando somos maltratados por otro o por un grupo); contar demasiado con los demás y no aprender a contar con nosotros mismos; buscar continuamente ser rescatados, aceptar la autoridad sin cuestionarla, y desmoronarnos cuando experimentamos una traición o decepción. El punto de equilibrio está en practicar un buen discernimiento, ofreciendo lealtad cuando ésta se ha ganado, y enfrentando las decepciones con optimismo y fe de que el mundo es fundamentalmente bueno.

Astrológicamente, el paso dos se relaciona con el signo de Tauro, un signo de tierra y el segundo de la carta astral. Simboliza paz y serenidad, simplicidad y armonía, y lo más importante, seguridad. A nivel mundano Tauro se suele asociar con las posesiones materiales, aunque esta es una interpretación a nivel superficial. Las posesiones se acumulan durante el paso uno de Separación, cuando Aries lucha por "sobrevivir y prosperar". Entonces Tauro responde emocionalmente (como nuestro segudo chakra) y decide qué conservar y qué desechar, amar o no amar. A un nivel psicológico profundo, Tauro realmente no busca seguridad exterior sino seguridad interior, seguridad emocional. Este anhelo y búsqueda de seguridad interior de la energía de Tauro está relacionada con el segundo paso de Pertenencia.

La clave con el segundo paso es aprender a encontrar seguridad dentro de nosotros mismos, no en nuestras relaciones o en nuestra identidad tribal.