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P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


Comunión

El cuarto paso en el Camino Espiritual



por Melody Larson



TABLA DE REFERENCIA:

PASO DEL
CAMINO
NIVELPALABRA
CLAVE
ACCIONESCREENCIASCHAKRAARQUETIPO
JUNGUIANO
SIGNO
4. ComuniónEgo (puente hacia el alma)CompasiónPermitir, perdonar y aceptar"Yo estoy bien, tú estás bien"CorazónEl ProtectorCáncer


Comunión y el ego

Llegamos al último nivel que pertenece al desarrollo de nuestro ego. Hagamos un repaso rápido. En el primer paso, Separación, estábamos en el modo de supervivencia, aprendiendo a arreglárnoslas y a triunfar en la vida. En el segundo paso, Pertenencia, aprendimos a integrarnos para poder convivir con los demás (nuestra "tribu"). El paso tres, Identidad, se trató de buscar la independencia de nuestra propia tribu —sus creencias, normas y patrones de familia; compañeros, colegas, cultura y sociedad— para desarrollar nuestros propios valores y cultivar una autoestima más sana. Ahora hemos llegado al paso 4, Comunión: el puente hacia el alma.

Comunión es el punto desde el que saltamos al siguiente nivel del camino (pasos 5-8.) Aquí el ego aprende que puede mantener sus valores y creencias con libertad y alegría. Esto tiene que ver con la compasión. Blanco o negro, correcto o equivocado, bueno o malo, se empiezan a suavizar. Aprendemos a respetar los valores de otras tribus que difieren de los nuestros. Aprendemos a ver la belleza de la diversidad. Ver esta belleza nos permite reconocer y aceptar la propia belleza también. La comunión sucede en dos niveles: nuestro ego aprende a coexistir pacíficamente con los demás y empieza a aprender a convivir pacíficamente con el Ser Interior, o alma.

El fundamento del paso cuatro es la necesidad de perdonar. No podemos continuar nuestro camino hasta que empecemos a liberarnos de buena parte de la culpa, enojo y tristeza que hemos acumulado en nuestro viaje de la vida hasta el momento. La pregunta en este paso es: "¿Puedo perdonar a los de mi tribu por el pasado, y aún más importante, me puedo perdonar a mí mismo?" Aquí abrimos nuestros corazones al mundo exterior, y al que está en nuestro interior. Este profundo estado de aceptar y permitir es lo que nos impulsa a continuar nuestra aventura espiritual.

¿Cómo sabes si te encuentras en el paso 4, Comunión?
  • Te das cuenta de que haces menos juicios sobre los demás
  • Desarrollas una curiosidad acerca de cosas que solías negar o juzgar como "equivocadas", "estúpidas" o "imposibles"
  • Empiezas a aceptar a tus amigos, compañeros, niños, miembros de la familia, colegas, etc., tal como son, y dejas de tratar de cambiarlos, mejorarlos, o conducirlos
  • Deseas admitir que tal vez no siempre tengas la razón, y honestamente quieres escuchar lo que piensan los demás
  • Tus rígidas opiniones acerca del mundo se empiezan a suavizar, y te vuelves más tolerante de las diversas culturas en el mundo
  • Te liberas del concepto "perfección" y empiezas a aceptarte como eres
  • Eres capaz de liberarte del pasado y empiezas a valorar el futuro
  • Empiezas a perdonar a los demás, y a ti mismo
  • Eres capaz de ver "los grises", en lugar de ver sólo blanco y negro
  • Obtienes, o recuperas, el sentido del humor
  • Tu corazón se empieza a abrir
El paso Comunión se siente como una liberación, un suspiro, una relajación, una apertura. Existe una gran liberación en sólo permitir que las cosas sucedan. ¿Por qué se siente así? El ego empieza a convivir con el alma. ¡Qué alivio! No tenemos que controlarlo todo, arreglarlo todo, y saberlo todo. Si nos hemos mantenido serios y tensos, ahora empezamos a recordar la alegría. Podemos reírnos de las cosas en vez de irritarnos. Es un paso maravilloso donde empezamos a reconocer lo que significa ver el mundo a través de los ojos de la espiritualidad.

Comunión y espiritualidad

Chakra: El paso cuatro, Comunión, está asociado con el cuarto chakra, el chakra del Corazón. Este chakra es responsable de varias funciones, pero las fundamentales son nuestra capacidad de amar y ser compasivos. El chakra del Corazón procesa nuestras creencias acerca del amor, los deseos de nuestro corazón, y dar/recibir. Este chakra también es el puente entre las energías "bajas" y "altas". El chakra del Corazón nos invita a reconocer las energías divinas superiores y realizarlas en nuestras vidas. ¿Cómo logramos esto? Por medio del perdón, compasión, curiosidad y alegría.

Deepak Chopra suele decir, "Mantente como un niño", y eso es profundo. Es más que permitirnos ser infantiles. Se trata de amar sin juzgar y vivir sin nociones preconcebidas. También se relaciona con aceptar y expresar nuestro ser verdadero. ¿Qué significa abrir nuestros corazones? Significa permitir que fluya la energía de este chakra. El chakra del corazón es el portal del alma.

Arquetipo: Arquetípicamente, Comunión se relaciona con la energía del Protector Junguiano. El Protector se puede manifestar positiva y negativamente. Del lado positivo, el Protector nos enseña a ayudar a los demás, mostrar compasión y expresar generosidad. ¿Cuál es la mayor ayuda que podemos ofrecerle a alguien? Permitirle ser quien es. ¿Cuál es el regalo más generoso que le podemos dar a alguien? Nuestro amor incondicional. Esa es la compasión a su mayor nivel. El Protector en nosotros es quien nos permite hacer la diferencia en el mundo a través del amor.

Las dos principales trampas del Protector son el sacrificio y el martirio. Debemos tener cuidado de no dar a costa de nuestras propias necesidades al convertir a los demás en objetos de nuestro amor por encima de nosotros mismos. Esto puede hacer que perdamos nuestra capacidad de decir 'no', porque nos sentimos culpables si lo hacemos. Como resultado nos puede producir agotamiento o enfermedad, y, finalmente, resentimiento o martirio. El Protector que busca estímulo a través de cuidar de los demás, y por ello hacerlos sentir culpables, es un Protector herido: un protector que no es capaz de amarse a sí mismo. Debemos ofrecer protección en dos direcciones: primero hacia nuestro interior, y después hacia el exterior. Con eso evitamos las trampas del Protector.

Con el Protector, aprendemos a nutrir y crear oportunidades para los demás al transmitirles una energía segura y carente de juicios. Esta energía, por supuesto, es la energía del chakra del Corazón. Dado que nuestra alma se hace más y más presente, proyectamos este amor incondicional hacia el mundo: social, medioambiental y espiritual.

Astrología: Astrológicamente, el paso cuarto se relaciona con el signo de Cáncer, un signo de agua y el cuarto en la cata astral. Este signo emocional simboliza la maternidad, la cura, la vulnerabilidad, y el apoyo, por mencionar unos cuantos. Mientras que Géminis buscaba comprender y explorar el mundo, Cáncer busca comprender y explorar el corazón. Cáncer es el "maestro sensible" y nos enseña la compasión. Para lograr esto, debemos abandonar nuestro caparazón, como el cangrejo, y estar dispuestos a continuar, indefensos, abiertos y confiando en la vida. Cáncer nos enseña a aceptar lo que es, tal como es. Esto incluye a otras personas, a nosotros, y al mundo. ¿El mensaje de Cáncer? "Todo está, por supuesto, bien."

Para resumir, todo lo relacionado con este paso tiene que ver con el corazón. Todo lo contenido en él: compasión, perdón, curiosidad, no juzgar, aceptar, apreciar, belleza, diversidad, alegría, y amor incondicional. Cuando abrimos nuestros corazones tendemos el puente para llegar al siguiente nivel del camino: El Alma.