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P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


Búsqueda

El sexto paso en el Camino Espiritual



por Melody Larson



TABLA DE REFERENCIA:

PASO DEL
CAMINO
NIVELPALABRA
CLAVE
ACCIONESCREENCIASCHAKRAARQUETIPO
JUNGUIANO
SIGNO
6. BúsquedaAlma Crisis, Enfermedad, CambioBúsqueda y estudio de la espiritualidad"Estoy perdido; no soy él/la que pensaba" FrenteEl BuscadorVirgo


Búsqueda y el alma

Aunque este paso puede parecer críptico, es sin embargo uno de mis favoritos en el camino. Búsqueda es el paso que inicia la aventura del héroe en el nivel más profundo, el nivel de espíritu.

Pensamos que la aventura había terminado: salimos de la tribu, nos encontramos, y regresamos triunfantes. Nos instalamos y creamos una vida satisfactoria. En el paso anterior, Soberanía, fuimos el héroe que se convierte en el rey/reina de su dominio. Pero esto es pensar linealmente. La vida se mueve en una espiral y ahora descubrimos que hay mucho, mucho más; debemos utilizar nuestro libre albedrío para ir más allá.

Como se mencionó en el artículo anterior, no todos se sienten impulsados a abandonar el castillo que han construido. Este es su libre albedrío y no hay que juzgarlos por ello. Terminan la aventura en su nivel mundano, habiendo establecido una buena vida y cultivado la alegría. Otros descubren que a pesar de todo su éxito y satisfacción, siguen insatisfechos a nivel interno. Aunque no sean conscientes de ello, en el anhelo están ejerciendo su libre albedrío para guiar su alma al paso seis, Búsqueda.

Búsqueda es el paso catalizador, el punto medio del viaje. El alma se pregunta: "¿Estás listo para la segunda parte de la aventura? Si prestamos atención a esa vocecita interior que nos sigue preguntando si estamos realmente satisfechos... si no hay algo más en la vida que lo que creíamos... y si verdaderamente hemos descubierto nuestra motivación y propósito, entonces el paso seis puede ser una relativamente suave experiencia. Escuchamos a nuestra alma, y decidimos actuar para encontrar respuestas a sus preguntas.

Este no suele ser el caso, ya que el paso seis trae cambios importantes en la vida. Da miedo, si no es que nos da terror, considerar hacer cualquier cosa que desestabilice todo lo que hemos construido. Establecimos nuestra seguridad, y el cambio deshace esa seguridad, punto. Así que se necesita una enfermedad o una crisis para que nos empuje a continuar en el camino.

Nuestra alma, con su amorosa pertinencia, hace lo que tiene que hacer para conducirnos por el camino espiritual. Si no hemos respondido a su llamado, el alma no tendrá más remedio que "lanzarnos un ladrillo". Ese "ladrillazo" puede aparecer en muchas formas: una enfermedad grave, auto sabotaje inconsciente, y/o la interrupción repentina de una fuente de recursos externa: nuestra pareja nos abandona, o perdemos nuestro empleo, por ejemplo. ¡Bienvenido a la famosa crisis de los cuarentas! Si no aprendemos a ver el beneficio de la crisis, vamos a experimentar una crisis tras otra hasta que "lo resolvamos".

Este momento de perturbación y confusión está diseñado para lanzarnos hacia la búsqueda. A través de la terapia, la autoayuda, los estudios espirituales, explorar nuestro propósito interno, y muchas otras formas, estamos destinados a encontrarnos con nuestra alma. Puede ser una experiencia muy desagradable, muy agradable, o lo más probable es que sea una mezcla de ambas. Podemos sentirnos perdidos, abandonados y estancados. También podemos sentirnos emocionados y animados a encontrar las respuestas a los misterios de la vida, pasmados y atemorizados cada vez que hacemos. De cualquier manera, cambiamos. Y nuestra vida cambia junto con nosotros.

La fase de búsqueda dura tanto tiempo como el que nos tome reconocer conscientemente el aspecto espiritual en nosotros mismos y nuestra existencia, en cualquier forma que esto se dé. Debemos aprender a escuchar la voz de nuestra alma, y entregarnos a ella para que nos guíe. Sólo entonces podremos empezar a encontrar la solución a nuestra crisis o las respuestas a las preguntas formuladas durante la búsqueda.

Búsqueda y los sistemas espirituales

Chakra: El paso seis, Búsqueda, está relacionado con el sexto chakra, el chakra de la frente. Este chakra es responsable de muchas funciones, pero la fundamental es nuestra capacidad para buscar la guía interna necesaria para acceder a nuestro propósito espiritual. El chakra de la frente se asocia con la visión interior, la imaginación y la percepción intuitiva. El sexto chakra también contiene las creencias que tenemos sobre nuestro potencial verdadero y naturaleza divina.

Al deshacernos de las creencias limitantes que podamos tener en relación a quién y qué somos en realidad, durante la fase de búsqueda nos abrimos a una mayor visión del alma en nuestras vidas. Si nuestras creencias están en armonía con nuestra naturaleza espiritual, entonces nos movemos hacia el sexto paso con gracia y relativa facilidad, buscando conscientemente el significado de la vida y nuestro propósito en ella. Sin embargo, si nuestras creencias no están alineadas y nos vemos limitados (como la mayoría de nosotros), entonces la fase de Búsqueda es una de destrucción aparente mientras trabajamos con las creencias de nuestra sombra hasta que podamos acceder a las visiones que afirman la vida que el alma nos propone para nuestro futuro. Estas visiones se producen en el chakra de la frente.

Arquetipo: Arquetípicamente, Búsqueda se refiere a la energía de el Buscador, de Jung. El Buscador se puede manifestar de manera positiva o negativa. En el lado positivo, el buscador nos pide que encontremos la verdad más elevada en relación al sentido y propósito de nuestra vida. Nos regala el sentimiento de anhelo para que podamos experimentar conscientemente el camino espiritual. En el lado negativo, el Buscador puede llegar a estar enamorado por encontrar el Santo Grial, viéndolo como algo fuera de sí mismo. Entonces, buscamos y buscamos y buscamos, sin volver a casa para cumplir en realidad con nuestro propósito. La trampa principal de nuestro Buscador es tratar de llenar el vacío desde fuera y no desde dentro.

Una vez que respondemos al llamado de añoranza e insatisfacción del Buscador, pasamos por procesos y tribulaciones que ponen a prueba si estamos adecuadamente preparados para emprender el viaje espiritual. Por lo tanto, experimentamos numerosas crisis que se producen durante el paso seis, Búsqueda. También experimentamos algunas de las más grandes aventuras de nuestra vida; madurez con revelación, belleza y transformación.

Astrología: El paso seis se corresponde con el signo de Virgo, un signo de tierra y sexto en la carta astral. Cuando uno piensa en la Virgen, piensa en la inocencia o la inexperiencia. Sin embargo, el verdadero significado de Virgo es la pureza. Existe la pureza de ponernos en un tabla rasa con el fin de rehacer nuestra vida a un nivel superior. También existe la pureza de la intención por nuestra transformación personal. Esa es la Virgen trabajando en cada uno de nosotros a un nivel más espiritual que mundano.

Virgo busca la realización a través del servicio significativo. Para este signo, no hay separación entre quien es y lo que hace. En última instancia, esto implica encontrar y realizar el propósito del alma. Virgo nos conduce hacia la perfección, porque ve el potencial espiritual dentro de nosotros. Esto puede ser una trampa si dejamos que la brecha entre donde estamos y donde nos visualizamos nos desaliente en nuestro viaje. Cuando seguimos adelante, a pesar de la distancia aparente y todos los obstáculos en el camino, es el sentido práctico tierra de Virgo, arraigo, y la competencia que asiste a nuestro Buscador, lo que nos permite superar las pruebas espirituales mencionadas. Ella nos ayuda a movernos durante las crisis con gracia y fuerza interior.

En resumen, el paso seis, Búsqueda, tiene que ver con experimentar conscientemente el viaje espiritual desde nuestro libre albedrío, aunque no se sienta de esa manera cuando estamos en medio de esa noche oscura del alma. Este paso, a pesar de sus pruebas, es profundamente afirmante de la vida y muy transformador. Nos fortalece y nos prepara para el viaje por venir. Nos pone en el camino que nos conduce a nuestro verdadero propósito y destino espiritual.

Cuando por fin comprendemos que hay orientación en todo lo que experimentamos en este paso, ocurre algo bello: nos ponemos de rodillas agradecidos por no estar solos y de que no tenemos que entender todo esto por nosotros mismos. Eso nos lleva al paso siete, Entrega.