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P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


Sanación

El octavo paso en el Camino Espiritual



por Melody Larson



TABLA DE REFERENCIA:

PASO DEL
CAMINO
NIVELPALABRA
CLAVE
ACCIONESCREENCIASCHAKRAARQUETIPO
JUNGUIANO
SIGNO
8. SanaciónAlma Integridad, La SombraLiberar el pasado"Soy responsable" KármicoEl DestructorEscorpio


Sanación y el alma

Este es el último paso del nivel del alma, antes de adentrarnos en el nivel espiritual y los últimos 4 pasos de nuestro camino. Hagamos un breve resumen. En el paso 5, Soveranía, aprendimos a vivir auténticos al permitir que nuestro ego "estrechara manos" con nuestra alma. Entonces recibimos el llamado del alma para guiarnos por un propósito más profundo. Para impulsarnos fuera de nuestra zona de seguridad, experimentamos crisis o iniciamos nuestra búsqueda espiritual (¡o ambas!) en la fase de Búsqueda, paso 6. Extenuados y abrumados, llegamos al paso 7, Entrega. Aquí el alma reconoció que no estaba separada de Todo lo que Es y Existe. Empezamos a pedir sabiduría de la divinidad y a recibir respuestas a nuestras plegarias.

Y esto nos lleva al paso 8, Sanación. Como mencioné antes, los pasos 6, 7 y 8, a menudo vienen "en paquete". Usted muy bien puede haber buscado la sanación como parte de su búsqueda de soluciones. Sin embargo, esto debe haber pasado por la entrega para que se haya sentido lo bastante fuerte como para realmente profundizar en la sanación a un nivel más profundo. Este nivel requiere tomar responsabilidad por su sanación en todos sus niveles.

¿Qué quiero decir con sanación? Este paso se relaciona con devolverle al alma su estado de integridad, de modo que usted pueda llevar a cabo su propósito espiritual. Se trata de sanar el pasado, integrar la Sombra, y liberar al alma de patrones kármicos al hacernos responsables como creadores de nuestra propia realidad. En este paso, usted aprende a perdonar (en un nivel mucho más profundo que en el paso 4), para aceptar, para liberar, para cultivar la gratitud, y desarrollar la disciplina interior necesaria para realizar cambios espirituales que perduren.

Sanación también puede implicar aprender a manejar una situación que no va a cambiar. A veces la sanación puede no tener nada que ver con "ponerse mejor". Podemos no levantarnos de una silla de ruedas, por ejemplo, pero esto no significa que no seamos capaces de asimilar la lección planteada por un accidente. Encontrarnos en una silla de ruedas puede ser la clave para realizar nuestra misión espiritual. La sanación no siempre se relaciona con la salud, pero siempre tiene que ver con la integridad.

Usted no puede separar mente/cuerpo/corazón/alma/espíritu. La sanación del alma puede ocurrir por recuperarnos o enfrentar una limitación física. Puede ocurrir por una liberación emocional. Puede ocurrir por cambiar creencias limitantes por unas nuevas. Sin embargo, la sanación integral a nivel del alma sucede cuando: 1) aceptamos que no hay víctimas, 2) aceptamos la responsabilidad sobre nuestras creaciones, y 3) escogemos aceptar el poder que significa reconocernos como seres espirituales que existen en forma física.

No hay un único modo de recorrer el camino de sanación. Muchos inician una terapia. Para otros puede significar atenderse con medicina alopática. Para otros implica la práctica de medios alternativos: Bioenergética, masajes, etc. Otros simplemente comienzan a cambiar sus creencias sobre el pasado y se sienten impulsados a liberarse de ellas. Algunos más pueden iniciar una disciplina física o espiritual que requiera concentración, compromiso, y romper con sus limitaciones.

Al margen del camino que decidamos tomar, realizamos nuestra sanación a nivel del alma cuando somos capaces de hacernos responsables de nuestra espiritualidad y el poder que nos otorga. En otras palabras, nos vemos como un todo y capaces de manejar cualquier circunstancia, sin culpa, con integridad y gracia.

Sanación y los sistemas espirituales

Chakra: El paso ocho, Sanación, está relacionado con el octavo chakra, el chakra kármico. Este chakra es responsable de muchas funciones, pero la fundamental es nuestra capacidad de conectarnos con nuestro karma. Por karma no quiero decir "pagar los pecados de una vida pasada". El karma es neutro y es simplemente la energía de nuestra experiencia acumulada. No hay tal cosa como karma positivo o negativo. El desafío de cada reencarnación es alcanzar un nivel de logros superior al de las anteriores. Este chakra le permite al alma desarrollarse a niveles superiores de conciencia e integridad, al guardar un registro de lo que se ha realizado o dejado de realizar hasta el momento.

En términos de sanación, podemos tener acceso a nuestro pasado para rehacerlo trabajando con este chakra. Aquí es donde habita el Chamán interior, capaz de moverse en el tiempo y el espacio. Cuando sanamos, literalmente reescribimos el pasado para cambiar nuestro presente, con lo que escogemos un nuevo futuro probable. Nuestra capacidad de hacer cambios para mejorar nuestras vidas es en lo que consiste limpiar nuestro karma. Este chakra funciona a nivel del alma y nos ayuda con nuestra evolución espiritual.

Arquetipo: Arquetípicamente, Sanación se refiere a la energía de el Destructor, de Jung. El Destructor se puede manifestar positiva o negativamente. Del lado positivo, el Destructor nos pide encontrar el regalo oculto dentro de nuestro sufrimiento. En otras palabras, ¿cuál es la lección que nuestra alma trata de aprender? Cuando dominamos el significado de la lección, evolucionamos a un nuevo nivel de fortaleza. En el lado negativo, podemos destruirnos en lugar de enfrentar la lección. En vez de curarnos, nos refugiamos en las adicciones, medicación innecesaria, o incluso la destrucción literal mediante el suicidio. Esto solamente le añade a nuestro karma en lugar de superarlo.

El objetivo del Destructor es siempre la transformación. Algo debe terminarse para que algo nuevo pueda empezar. Esto es lo que el Destructor nos obliga a entender. En última instancia, este arquetipo nos indica que hay que abandonar algo que limita nuestro viaje evolutivo.

Astrología: El paso ocho se relaciona con el signo de Escorpio, un signo de agua y octavo en la carta astral. De un modo mundano, a Escorpio por lo general se le asocia con todo lo que es tabú. Espiritualmente, Escorpio tiene que ver con hacer consciente lo inconsciente. Es transitar por el miedo para traer a la luz lo que está en la oscuridad. En términos de sanación, nuestro Escorpio interior nos da el coraje para explorar el lado de la Sombra en nuestra naturaleza, para alcanzar una mayor integridad.

Escorpio nos enseña a superar el miedo de enfrentar nuestros miedos ocultos más profundos: ira y heridas. También nos ayuda a ver que somos capaces de hacernos responsables de alojar estos sentimientos. Escorpio nos pide ordenar nuestras prioridades. Recompensa el autoconocimiento por encima de lo demás y nos demanda que seamos profundamente introspectivos.

Escorpio es tan capaz de ubicarnos en el momento presente como Leo, pero para objetivos muy diferentes. Escorpio se deshace de todo lo que en la vida no es esencial para nuestra transformación. Pone nuestra atención sobre una pregunta central: ¿vamos a ser destruidos por esto, o vamos a superarlo? La intención del Escorpio no es infligir dolor. Tampoco quiere que nos revolquemos sobre nuestras heridas. Sino que recibamos las realizaciones y las sanaciones que necesitamos para evolucionar en nuestra conciencia y vivir con mayor profundidad y significado.

Para resumir, el paso ocho, Sanación, es devolverle a nuestra alma su estado de integridad. Trata sobre remover los obstáculos kármicos que se manifiestan física, emocional o mentalmente en nuestras vidas, de modo que asumamos nuestro poder y responsabilidad como creadores. El resultado del paso 8, Sanación, es que nos convertimos en un canal claro para accesar la guía interior y la sincronicidad necesarias para realizar nuestra misión.