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Hace poco mi pareja, después de dos año y medio, me ha dejado y no logro mis objetivos

Orientación para enfrentar sus problemas personales - por Eugenio Rincón


Antecedentes: Estoy sumida en una depresión. Mi historia es muy larga.

Siempre fui una niña distraída, tímida. Me costó mucho sacar la primaria en mi país, porque soy cubana, pero no era bruta. Quiere decir que si yo ponía atención hasta podía ser una de las primeras de la clase.

Cuando comencé la secundaria mi vida cambió, al no tener la presión de un maestro mis notas mejoraron. Tampoco tenia muchos amigos. Cuando mis compañeras de colegio tenían noviecitos, yo no. No porque fuera fea, por desgracia era demasiado bonita. Hasta que a los 17 años conocí a mi primer novio, me enamoré perdidamente y me hizo mujer, a pesar de que teníamos la misma edad. Yo era muy niña para tener diecisiete. Fue un fracaso y me dejó muy rápido, pero yo lo buscaba y estuvimos siete años de mi vida, el era mi novio pero yo no era su novia, siempre que aparecía otra me dejaba. Yo comencé a salir con hombres casados, cuando algún chico de mi edad se interesaba en mi, yo salía con él y con otros. Fue una carrera de hombres, casados, no casados, por dinero, por amor.

Hasta que me dije que quería conocer a un hombre europeo porque eran fieles y buenos padres. Lo que yo veía en películas, salí a los lugares donde estaban los turistas, hoteles, etc. Conocí a mi exmarido bastante rápido. Él se fijó en mí por desgracia. Quería una mujer para casarse y dio conmigo, la más buena de todas. Porque a pesar de haber salido con tantos hombres, siempre he sido muy ingenua y buena persona.

Se casó conmigo en un mes. Que suerte ha tenido, decía todo el mundo cuando todas las mujeres están deseando casarse yo encontré al hombre de mis sueños muy rápido.

Vine para España a los dos meses de casada, rápidamente me hice cargo del hogar porque era lo que yo quería. El venía ya de una separación, con un hijo de 17 años en aquel momento, le hablo de 1997.

A los cinco meses de casada me quedo embarazada, no por negligencia, fue algo que hablamos, yo le dije que si él no quería yo no tenía hijos porque él es mucho mayor que yo aunque se conservaba bien, porque siempre ha echo mucho deporte, no fuma no bebe, el hombre ideal. Yo tenía 27 años y el 47, yo también aparentaba tener menos edad en aquel entonces y ahora. Cuando tuve a mi hija comenzaron los problemas que fueron a más. No me valoraba, decía que no era buena madre. Nada cierto. Para no cansarle le estuve dando el pecho a mi niña hasta los 17 meses. Siempre iba conmigo a las consulta del pediatra, y el médico le respondió que la niña estaba muy sana y bien cuidada y que yo tenía mucho mérito, que ninguna mujer le da el pecho a un niño hasta los 17 meses.

Comencé los tramites de divorcio, después de tramites, yo me sentía culpable, no quería que mi hija, pasara lo mismo que yo, que también vengo de padres divorciados. Al final, cuando me llama la abogada yo le digo que me lo voy a pensar, porque este hombre me tenia confundida, lo mismo que me hacia el amor, que era alegre, ocurrente, que me daba un grito. 

Al yo arrepentirme, él comienza los tramites sin yo saberlo. Al final que la mala era yo. Abandoné el hogar varias veces por la desesperación antes de buscar los servicios de un abogado. Aconsejada por mi ex, que me dijo que cuando yo tuviera un hogar y un trabajo podía venir por mi niña, pero nunca estuve más de un mes fuera porque el dolor por mi niña era fuerte.

Él me acogía de nuevo como si fuera una buena persona, pero me quitaron la custodia de la niña. He salido adelante trabajado en varias cosas, de ayudante de cocina, camarera, etc. Cosa que él siempre ha dicho que yo me iba a meter a puta. Jamás lo he hecho, porque cuando él me conoció en Cuba yo tenia mi trabajo. Me gradué de técnico medio en planificación de la economía, y si tuve tantos hombre fue buscando el amor, pero no sirvo para ser puta.

Primeramente comencé pagándome una habitación. Conviví con una señora colombiana de la iglesia evangelista. Nunca he dejado de estar con mi niña. No me he ido del barrio para estar cerca de ella, de su colegio. Todas mis amistades que me conocen saben que soy buena madre. Él no ha dejado de boicotearme, hablándole mal a mi hija de mi. La niña tiene 13 años y lo cierto que nunca le ha hecho caso a lo que él le ha dicho, porque los niños no son tontos, y mi hija se da cuenta de todo lo que yo hago por ella. Que trabajo y vivo sólo por ella.

Mas adelante a través de una conocida en el parque donde nos reuníamos las madres con los niños, conseguí un pisito yo sola, a muy buen precio de alquiler con dos habitaciones. Decidí alquilar una. No quería hombres por el motivo de la niña. Cuando viene conmigo los días que me toca, me da mucho miedo.

Yo tenia un grupo de amigas, madres del parque, que nos hicimos muy amiguitas, peruanas, española y yo, todas casadas, pero no había ningún problema que salieran porque sus maridos son jóvenes compresivos, y comencé a salir a ir a bailar. Siempre muy buen rollo. La única que ligaba era yo, pero nunca irme a la cama con nadie de los que yo pudiera conocer en la discoteca. Lo cierto es que nos divertíamos mucho. No le voy a decir que no tuve relaciones con hombres, pero siempre fueron gente que yo conocía por casualidad, en el ir y venir. Siempre personas responsables trabajadores, solteros, no más casados. Pero como siempre, no querían una relación formal. Pero mientras tanto yo le daba gusto al cuerpo que tampoco es tan malo.

Mis amigas salieron un día que yo no pude ir porque siempre no podía salir por el horario del trabajo y conocieron a un chico rumano. Les calló bien. Dentro del grupo nuestro había otra chica también separada con tres hijos. Muy tímida, y una de nuestras amigas que es como la Celestina siempre queriendo emparejarla lo mismo a mí que a ella. Lo único que conmigo no resultaba porque a mí se me pegan fácilmente los hombres.

Nada, que este chico comenzó a quedarse en mi piso. Cuando salíamos no había nada de sexo entre nosotros porque a mi no me llamó la atención. Después me pidieron que le alquilara a él la habitación. Bueno, ya le conocía, hasta había pasado un fin de año conmigo en la iglesia cristiana porque me pidió venir conmigo y no tenia planes.

Le alquilé la habitación. Es honrado, noble y no vi ningún peligro con mi niña. Él y yo comenzamos a tener relaciones sexuales, pero yo seguía buscando mi hombre por otro lado, ya que él es mucho más joven que yo, 11 años, y él también por su parte quería una chica rumana. Nosotros conversábamos mucho y yo sabía cual eran sus gustos en materia de mujeres. Él también es muy casero, no le gusta cualquier mujer, es de un pueblo de Rumania y es muy tradicional. Por los hijos es que nunca le interesó por ninguna de nosotras

Mientras tanto nosotros continuábamos en el  piso con nuestro sexo. Ellas no se dieron cuenta nunca, porque como él era como nuestro niño, siempre que salíamos a bailar estábamos pendientes de buscarle pareja y yo a mi rollo. Y así yo me fui enganchando más con él que él conmigo, hasta que conocí a un cubano y comencé una relación estable y le dije al rumano que no mantendríamos más relaciones porque yo quería comprobar si las parejas que había conocido desde que él llego al piso no habían funcionado por mí o por la otra persona.

Así lo hice. El cubano me salió rana, mucho te quiero pero es un mujeriego y bebedor, cosa que a mi no me gusta que los paseos terminen siempre en un bar con sus amigos de Cuba a comer y beber. Eso duró escasamente dos meses. El cubano ya estaba dándome de lado, pero yo también me di cuenta que no tenía nada que ver con mis gustos. Él dice que yo no parecía cubana, pero lo que él no sabe que yo siempre he sido muy selecta, a mi me gustan los hombres bastante cultos, y no sólo comer, comer.

A mi compañero rumano se le veía bastante preocupado. Un día me invitó al cine y me dijo que si yo quería seguir saliendo con ese hombre un día me pediría venir a vivir conmigo y él tendría que irse. Yo le dije que eso no pasaría, que todo estaba terminado. Entonces me dijo que por qué no lo dejaba, yo le dije que tampoco quería estar sola de nuevo.

Mi compañero rumano me dijo que si no fuera porque yo era una mujer muy infiel, quisiera tener una relación conmigo. Yo le respondí: le he sido infiel a dos parejas que surgieron, uno brasileño, por él, por mantener relaciones sexuales con él no me centré por lo menos en el brasileño que parecía un buen hombre, además de mi edad como yo quería.

Comenzamos el rumano y yo. Esto fue hace dos años y medio hasta que me dijo que quería comenzar una nueva vida. Ha sido la relación más bonita que he tenido, hemos compartido tantas cosas, viajes, siempre juntitos el uno con el otro y ya se acabó. Sé que está viviendo con una mujer española de 27 años compañera de su trabajo, porque él es vigilante se seguridad, trabajo que yo le conseguí. He sido su amiga, su madre, todo.

Y además de todo esto ahora tengo problemas en mi trabajo porque soy muy trabajadora y he ascendido, pero no estoy desempeñando bien mi puesto, creo que voy a pedir una baja médica. Sólo hago llorar y mi hija cuando viene conmigo que es cuando yo libro y me tiene que ver siempre llorando, maldiciendo a su padre por todo el daño que me ha hecho. De no dejar que la lleve conmigo a mi país de vacaciones, hasta de tenerle que pagar una pensión de 200 euros, ganando yo una miseria y tener que pagar un piso yo sola, ya que este chico se ha ido.

Pregunta: No sé explicar con palabras lo que me pasa. Tengo 41 años, hace poco mi pareja, después de dos año y medio, me ha dejado. Me había matriculado en el curso de acceso a la universidad para estudiar, quería hacer psicología, desde entonces no soy capaz de estudiar, por más que me doy ánimo a mí misma, me he leido el libro El Secreto, todo lo que leo es para salir adelante con valentía, pero no sé si sere capaz de terminar el curso y necesito sentirme orgullosa de mí misma. Por favor dígame qué puedo hacer para sentarme a estudiar y poder terminar por una vez lo que comienzo con tanto anhelo.

Respuesta de Eugenio: La tuya es una más de las múltiples historias de reiteradas decepciones a consecuencia de la eterna búsqueda del otro, que a veces aparece y parece ser el adecuado, y que, con el paso del tiempo, se termina por esfumar. Ilusión tras desilusión, y vuelta a la ilusión para volver a la desilusión y empezar el ciclo de nuevo, en una secuencia que parece no tener fin.

La mayoría de las personas está tan extraviadas y tan desconectadas se su interioridad, que en realidad no saben lo que quieren. Casi ninguna sería capaz de describir las cualidades específicas del aquel ser que buscan. Lo mismo sucede con sus vidas. Así, la vida les transcurre como por accidente. A lo que se presente, a lo que esté disponible, a lo que el cuerpo les pida con aquel o aquella que se deje, a lo que les sugiera la Celestina, o, ¿por qué no?, coincidiendo con aquel turista que va de paseo por el centro de la ciudad.

Lo repito y lo repetiré siempre: "Si uno desea construirse una vida que tenga una intencionalidad propia y no resulte ser un producto del azar, uno tiene que empezar por conocerse a sí mismo —en primer lugar—, para luego saber qué es lo que quiere hacer con su vida, y ya después todo lo demás se dará por consecuencia".

Es posible que se sufra de precariedad. Los monjes budistas practican la sencillez y la humildad, y difícilmente podrá uno encontrar personas más contentas, con mayor gozo por la vida y con una actitud tan compasiva y solidaria.

Venimos a este mundo para servir a los demás, con devoción y con humildad. Para descubrirnos a nosotros mismos. Para descubrir y desarrollar nuestros talentos y habilidades. Para reconocer lo que ilumina nuestra propia vida. Y a compartir y expandir esa "Budeidad" (estado de perfecta libertad, amor y armonía con uno mismo) hacia el inmenso universo habitado por sus seres sintientes.

Te puedo decir, sin temor a equivocarme, que no existe una sensación más grande y más profunda que cualquier ser humano pueda experimentar, que lo que acabo de describir en el párrafo anterior.

Esa es una potencialidad que existe en todos nosotros y que no es propiedad exclusiva de algún ser iluminado. Tú y cualquier otro pueden descubrirlo por sí mismos y en ello reside la motivación para expresar amor por la vida, por la emoción de estar vivos y por hacer aquello que decidimos hacer por los demás.

En tu vida hay una secuencia claramente identificable de búsqueda tal vez de la figura paterna. Cuando uno no se reconoce a sí mismo, como suele suceder, ya que la mayoría es extraña de sí misma y no tiene idea de quien es, busca reconocimiento de parte de los otros. Que como resulta que sufren de la misma ignorancia, se cansan de tratar de reconocerse en el mismo espejo y lo abandonan para buscarse uno nuevo que les refleje una imagen diferente.

La mayor parte de las consultas que me llegan tienen que ver con esto y no es por casualidad. Todos queremos tener una relación en la que nos sintamos amados y podamos expresar nuestro amor. El problema es que pocas personas conocen realmente lo que es el amor y, por tanto, no saben amar. La mayoría de las relaciones "estables" se sostienen más por dependencia y miedo a quedarse solos que por un sentimiento profundo de amor.

Desafortunadamente, todos, o al menos la gran mayoría, no fuimos enseñados a amar, porque a nuestros padres no les enseñaron, a sus padres tampoco, y así siempre ha sido. Y lo que se nos ha heredado es la ilusión de la pareja perfecta y del deber ser.

El primer terapeuta con el que asistí a consulta de grupo nos decía: "De esa larga cadena, que es el condicionamiento, de la que permanecen esclavos, atados y convertidos en uno de sus múltiples eslabones, ¿quién de ustedes se atreve a desengancharse y liberarse de ella?" En esos grupos aprendí a abrazar, a sentir a los otros y a liberarme de mi rígida identidad.

Pero volviendo a tu caso. Lo que realmente te hace falta no es un nuevo novio que ocupe el vacío que ha dejado éste último, sino que descubras que en realidad no existe ese vacío pues está lleno de ti misma y de todo el amor que tienes para sentirlo en ti y compartirlo con todos los demás.

Olvídate por un tiempo de esa constante búsqueda y ocúpate de ti. Si te motiva estudiar, ni más ni menos que Psicología, y lo puedes hacer, ¡hazlo! Aprende de ti, de tus múltiples experiencias, que no son pocas, y transfórmalas en tu propio aprendizaje para compartirlo con los demás.

Reconoce tu historia y acéptala con humildad
Naciste y creciste en un país gobernado por un régimen totalitario. Los hombres en Cuba nada le pueden ofrecer a las mujeres porque no son dueños de su libertad. Por ello buscaste un hombre extranjero que aparentemente podía cumplir con tus expectativas. Pero resulta, que sin importar de donde sean las personas, como ya te habrás dado cuenta, viven igualmente extraviadas y no saben lo que es el amor. Después tuviste una hija, a mi parecer demasiado pronto, con lo que aparentemente la relación quedaba consolidada, pero resultó ser todo lo contrario. Y de ahí a un deambular sin rumbo tratando de encontrarle sentido a tu vida a través de las relaciones, ya fueran estas meramente sexuales o tuvieran visos de convertirse en pareja.

Por primera vez estás pensando en hacer algo positivo y constructivo con tu vida que no depende de que exista alguien más ¿Y qué haces? So pretexto de abandono —constante en tu historia de vida— lo que has estado construyendo, como los ascensos que mencionas en tu trabajo, se ven a amenazados a consecuencia de tu depresión. Eso es entregarle todo tu poder al otro, que cuando se va, pareciera que se lo lleva consigo y te deja anulada.

Reconozco el dolor que implica sufrir una pérdida. Yo las he sufrido también. Pero he aprendido a no permitir que el extravió de alguien más perturbe mi serenidad, que es el bien más preciado con el que cuento, después del amor.

Agradece tus bendiciones
Hay millones de compatriotas tuyos y latinoamericanos que ya quisieran estar en tu lugar para sacudirse las penas en un instante y empezar a luchar por construirse una vida mejor. Al menos vives en un país en el que, si te esfuerzas, te puedes desarrollar como persona, incluida la posibilidad de estudiar psicología. ¡Qué maravilla!

Tienes una hija que te ama. Muchos no tiene hijos y quisieran tenerlos y otros los tienen pero no son sujetos de su amor. ¿Le vas a corresponder con llanto al amor de tu hija? ¿Vas a permitir que sea el veneno del rencor entre sus padres lo que medie en tu relación con ella? ¿O vas a ser capaz de perdonar el extravío de su padre y dejarlo a un lado cuando convives con ella? Ámala, y ámala mucho, ¡disfruta esa bendición!

Acepta tus condiciones en la actualidad
Lo curiosos es que lo aceptes o no lo aceptes, lo que sucede en este momento de tu vida, es lo que es. Para modificar tu realidad primero tienes que reconocerla y aceptarla sin juzgarte por nada. Simplemente es o que es y no has cometido ningún crimen. Acepta tu extravío y reconoce que si quieres establecer mejores relaciones, también tú tienes que evolucionar. ¡Imagina la clase de personas con las que puedes convivir al estudiar Psicología!

Los seres humanos vivimos limitados más por nuestras creencias que por lo que la vida nos ofrece en realidad. Uno puede ser inmensamente feliz y sentir una profunda abundancia con sólo desarrollar la capacidad de amar. ¡Y es gratis! Descubre esa belleza que existe dentro de ti, equivalente a la que dices que te caracteriza por fuera, y verás que no tiene comparación. ¡Ya no necesitarás que nadie te reconozca, porque habrás aprendido a reconocerte a ti misma en el amor!

La depresión
Sufrir de depresión equivale a no reconocer en uno mismo el merecimiento de ser amado y la abundante plenitud del gozo de estar vivo. Pero, ¿cómo puede ser uno responsable de la incapacidad de amar de los demás? ¿Por eso vas a dejar de amarte a ti misma, poner en riesgo tus progresos y sabotear tus sueños? Llora y llora mucho si lo tienes que hacer. Permite que el dolor fluya hasta que te vacíes de él. No te contengas cuando estés sola, pero no le compartas esa parte a tu hija, que ya ella tendrá sus razones para llorar. Cuanto antes fluya tu dolor, más rápido recuperarás tu ánimo.

Visualiza la vida que te puedes construir y agradece profundamente el tener la posibilidad de decidir hacerlo libremente. Para ti, porque lo deseas de corazón y porque el hacerlo motiva y le da sentido a tu existencia. Y después, con humildad, agradece profundamente y con todo el corazón el tener la posibilidad de existir y ser tú misma.


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