¿Cómo aceptar la instrucción en psicología de maestros que sólo enseñan a los autores "científicos"?
Orientación para enfrentar sus problemas personales - por Eugenio Rincón
Antecedentes:
Tengo 21 años, soy una estudiante de la carrera de Psicología y curso el 5to. semestre. El docente imparte todas las teorias psicológicas cientificas de autores tales como: Piaget, Vigotsky, etc.
No me clasifico en ninguna religión por la siguiente razón: porque he experimentado tanto la Católica, Cristiana, Evangélica, buscando una respuesta a mi vida ante lo que siento y cómo la observo, donde todos somos Dioses CREADORES de nuestras realidades de vida a través de las DECISIONES que tomamos como individuos.
Pregunta:
Lo que me gustaría hacer primero es felicitarte por haber escogido cursar una carrera tan fascinante como lo es la psicología. Y, lo segundo, que te atrevas a cuestionar un modelo de enseñanza incapaz de explicar el amplio fenómeno del comportamiento humano relacionado con la interpretación de su propia existencia.
Esta es una inmensa tarea a la que la arrogante postura occidental de la ciencia y su metodología nunca podrá dar mas que una respuesta fragmentada, dado que no pasa del nivel racional y, aunque la razón sin duda nos ha sido una magnífica herramienta al servicio del conocimiento, es la espiritualidad no sólo la que sirve para completar el esquema, sino que también es en ella donde reside lo que vale más la pena y le da sentido a nuestra vida.
Las escuelas "formales" de Psicología, como sucede en cualquier otro ámbito de la docencia universitaria, procuran transmitir enseñanzas teórico-prácticas que consideran válidas por haber demostrado "ser ciertas" a la luz de la observación empírica mostrada por los resultados de diversas pruebas estadísticas, ya que de otro modo pondrían en riesgo "su prestigio" y, por tanto, su credibiidad.
Me parece que no hay nada de malo en que procuren ser lo más "científico" posible y tengan cuidado de no incorporar a su programa de estudio materias que no hayan probado su autenticidad.
Sin embargo, hoy en día ya existe una explicación completa al fenómeno de cómo es que emerge la conciencia durante el desarrollo de las personas, cuestión que no es y no ha sido una preocupación exclusiva de la Psicología, sino y desde hace mucho tiempo, de las escuelas esotéricas y las corrientes espirituales como el budismo, cuyo básico y fundamental interés durante más de 20 siglos ha sido ese: precisamente comprender la conciencia.
El trabajo de estas escuelas "informales" lo desecharon los teóricos de la Psicología en un principio, por considerarlas dedicadas exclusivamente al misticismo o a atender "asuntos religiosos" ajenos o hasta opuestos al pensamiento materialista y racional que ha dado explicación al mapa de la realidad de las sociedades occidentales desde hace cuatro siglos.
De aquellos teóricos que trabajaron por establecer a la Psicología como una ciencia, creo que mucho se le debe a Carl G. Jung --a quien con sorna apodaban "el beato"--, por no haberle cerrado las puertas a todo ese conocimiento milenario e intuir en base a ello conceptos como el de los Arquetipos y el Inconsciente Colectivo.
Podríamos resumir que las Escuelas de Psicología evolucionaron del Conductismo al Psicoanálisis, y de ahí a la Humanista, para llegar finalmente a la Transpersonal. Esta última abarcando todo el espectro de la conciencia. En ella encontramos a su teórico más destacado, Ken Wilber, gran hombre de inteligencia prodigiosa, quien se dio cuenta --después de analizar cerca de 200 modelos de desarrollo de la conciencia provenientes tanto del campo de la psicología como de las escuelas esotéricas, las tradiciones místicas y la filosofía-- que todas tenían al menos algún grado de verdad en sus propuestas. Por lo que llegó a la conclusión de que todas describían el mismo fenómeno utilizando diferentes nombres para identificar cada uno de niveles a los que ésta emerge. Y que además, cada una de estas corrientes hacía énfasis en alguna de las franjas del espectro en particular.
Estas franjas comprenden lo relativo a Cuerpo -- Mente -- Espíritu. Así que, para desarrollar su modelo básico, lo que Wilber hizo fue tomar las bases teóricas del desarrollo cognitivo de Piaget, que abarcan la primera franja y parte de la segunda, le añadió las de las escuelas existenciales y humanistas, que completan la segunda y dan paso a la tercera, y, por último, --ya que las escuelas occidentales es ahí hasta donde alcanzan a reconocer-- completó el esquema con las espirituales, que el budismo tiene muy bien identificadas y a las que sólo se puede acceder con la práctica consistente de la meditación.
Sólo una persona como Wilber --hombre occidental pero al mismo tiempo practicante del Budismo Zen-- y su incesante curiosidad dotada de una brillante inteligencia, sensible perspicacia e incansable esfuerzo, pudo dar con el modelo completo sin dejar a nadie afuera.
Es en base a este modelo que todo encaja en su lugar y se pueden cuestionar con rigor académico las diversas propuestas, para desechar lo que es sólo paja teórica intelectual de algunas escuelas formales, o mitos relativos a la magia y los encantos fantasiosos provenientes de la corriente de la Nueva Era.
Es importante señalar que este modelo es Integral, en contraste a la visión fragmentada de la realidad que ha producido la ciencia como consecuencia de su especialización. También se debe considerar que en el proceso evolutivo de la conciencia las sociedades mantienen un centro de gravedad al que procuran atraer a sus integrantes, ya sea que estos estén por abajo o por encima de él. En el presente momento el centro de gravedad de las sociedades está en el nivel del ego. Es por eso que el paradigma vigente corresponde a una falsa identidad llena de apegos y valores materialistas e intelectuales que mantiene a sus integrantes extraviados de su verdadero origen divino.
Vivimos una época de grandes contrastes. El modelo vigente basado en la perspectiva limitada del ego --competitiva, agresiva, falsa, arrogante y materialista--, que no reconoce siquiera el vínculo con su entorno como si no se fuera a acabar si no lo cuida, y él por ello, está ocasionando un desastre de grandes proporciones en lo personal y en lo colectivo que incluso está obligando a descender de franja evolutiva a los niveles más básicos de supervivencia. Pero por otro lado, existen una buena cantidad de esfuerzos semejantes a nuestro proyecto, en el que trabajamos para ayudar a despertar y elevar la conciencia de nuestros semejantes, para que puedan abrir los ojos y mirar la realidad desde una perspectiva mucho más amplia, creativa, amorosa y verdadera, y se comprometan a fomentar una visión solidaria en base a la cual se pueda construir un mundo promisorio en el que futuras generaciones, como la tuya, puedan florecer en paz y sana convivencia.
Como verás, la responsabilidad es compartida y tú mucho puedes ayudar desde el quehacer en el que te estás formando.
No importa si lo que te enseñan en la universidad es incompleto y fragmentado. Habrá muchas cosas que te van a ser de utilidad y será cuestión tuya que profundices tu conocimiento y complementes lo que quienes te instruyen no son capaces de darse ni a sí mismos desde su propia ignorancia.
Respecto a tu apreciación de que somos pequeños dioses que creamos nuestra realidad en base a nuestras decisiones, te diría que si bien es cierto de algún modo, no pierdas de vista que no somos mas que la manifestación de una conciencia superior que se ha ido desenvolviendo para encontrarse consigo misma desde los orígenes del universo; que hay lecciones que tenemos que aprender para que formen parte de nuestra experiencia a las que no podemos controlar, y que sí, cada individuo es responsable, ante todo, de conocerse y reconocerse en la tarea que vino a realizar a este mundo; que no es otra cosa sino amar --esa palabra tan trillada que pocos realmente alcanzan a comprender--, y poner ese amor al servicio de nuestros semejantes.
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