Soy exitosa pero no tengo pareja
Orientación para enfrentar sus problemas personales - por Eugenio Rincón
Antecedentes:
Soy una mujer de 37 años. He sido muy dedicada y ordenada toda mi vida. Buena estudiante en la escuela y la universidad. Mi experiencia laboral ha estado llena de éxitos. Cada peldaño que he escalado, me lo he ganado a pulso. Estoy contenta y en paz conmigo en ese aspecto. El trabajo no me asusta. Lo he hecho con mucho compromiso para conmigo y para con las empresas en las que he trabajado. Se podría decir que mi historial es ejemplar.
Tal vez no sea una mujer de calendario, pero me considero bastante atractiva y me conservo en buena forma. No tengo vicios, soy inteligente y sensible. Sin embargo, y es aquí donde me duele, estoy sola. Llevo tres años sin salir con nadie. Los hombres que se me acercan sólo buscan "pasar el rato". Así que sólo me queda frecuentar a mis amigas que siguen solteras, porque visitar a las casadas me resulta incómodo. Con ellas buena parte de la conversación se centra en preguntarnos: "¿qué demonios pasa que seguimos solas?"
Pregunta:
¿Podría usted hacerme alguna recomendación?
Respuesta de Eugenio:
De las preguntas recibidas, ésta me parece muy oportuna, pues justo el día que publicamos este número se celebra el día del amor. Así que me gustaría dedicarle este espacio y que pospongamos por esta ocasión las preguntas relacionadas con conflictos dolorosos.
Podríamos decir que usted y sus amigas sufren de un "mal" bastante común de esta época. La vida se ha convertido en un quehacer constante en el que tanto hombres como mujeres hacen esfuerzos "sobrehumanos" por destacar sobre los demás y procurarse lo que culturalmente se entiende como "una buena vida".
A mi modo de ver, esto es una trampa encubierta que seduce con dinero lo que a su vez el dinero no puede comprar. Cada quien va por su lado buscando el éxito para llenarse de él desde una profunda soledad. ¡Cierto!, salvo en contadas y ejemplares ocasiones.
Tener pareja significa dedicar un tiempo a él o ella. Compartir gustos. Respetar diferencias. Ser solidarios. Aprender a mirar a través del otro y comprender su punto de vista. Establecer metas compartidas. Ser creativos y lúdicos para mantener una sana distancia con la monotonía. Comunicarse desde la esencia más profunda en cada uno para crear una nueva entidad donde el tú y el yo dejan de existir, que se llama "nosotros".
Esto, que se dice fácil, se enfrenta a una realidad inmersa en una cultura muy "yoica", integrada por adolescentes perpetuos que buscan satisfacción inmediata de sus instintos y profesan poca paciencia a esperar a "ese otro adecuado" y "correspondiente" a lo que uno es.
En el fondo, este es un conflicto originado por las usuales mismas causas: no somos conscientes de lo que somos ni de lo que queremos. Por lo que también es usual que los hombres o mujeres que han pasado ya un tiempo en pareja, también acaben preguntándose: ¿cómo demonios fui a parar con este tipo de relación?
Sin embargo, no desespere, es posible que sí exista ese ser amado que también la busca a usted para ser completo. Le voy a proponer un ejercicio que alguna vez aprendí, del que alguien que también lee esta publicación puede dar constancia:
- Primero procúrese un momento de tranquilidad en el que pueda reflexionar sin que nadie la interrumpa, ni siquiera por el teléfono. Por supuesto tenga a mano lo necesario para ponerse a escribir y cualquier otra cosa que la relaje, como una buena taza de té o café, o incluso un buen vaso de vino para brindar por la ocasión.
- Ponga como título "Mi pareja perfecta" y empiece a describirla. Sea tan específica como pueda. Describa sus cualidades, rasgos, comportamiento, expectativas de vida, estilo, manera de pensar, tipo de actividades que le atraen, etc. Haga un perfil detallado con la mayor cantidad de atributos que se pueda imaginar en él: si le gusta bailar, si es culto, si es responsable y trabajador, si es cariñoso, etc.
- No es necesario que se quede con la primera descripción que haga. Quite, ponga, aumente o reduzca lo que le parezca mejor, hasta que quede satisfecha. Sin importar si esto le toma varias sesiones durante una o dos semanas. Usted debe quedar conforme con lo que pide. No se limite. Le aseguro que se puede llevar una grata sorpresa.
- Una vez que quede satisfecha con la descripción, mantenga este perfil a mano y léalo una vez al día. Imagine que esa persona ya está con usted y las sensaciones que le provoca. Evite ponerse a buscar a esa persona. Solamente sienta lo que es estar con ÉL. Piense que de la misma manera que usted lo quiere encontrar, también él la quiere encontrar a usted.
Ahora viene la parte interesante. Ya que es la que está relacionada con los cambios que se deben producir en usted.
- Empiece a imaginar qué tipo de mujer es el que ese hombre que busca quisiera encontrar. ¿Cuáles serían las características de ELLA?
- Haga una descripción semejante a la que hizo para describirlo a él, pero ahora estas características describen a la mujer ideal para ese hombre. Sea honesta y ponga a "esa mujer" a la "altura" de sus expectativas.
- De la misma manera, quite, ponga, aumente o reduzca la lista que describe a esa mujer hasta que quede satisfecha.
- Por último, considere si cada uno de los rasgos de esa mujer corresponden con lo que usted es.
Lo fascinante de esta técnica es que con ello usted se volverá no sólo consciente de lo que pide, sino también de lo que usted debe ser para aspirar a esa relación de pareja que tanto anhela.
Esto involucra cambios en usted, y no me refiero a cambios cosméticos, sino a cambios internos que se deben producir en usted para "ajustarse" a su deseo. Cuanto más pida, más tendrá que dar. Cuanto más virtuoso sea el hombre que describe, más virtuosa tendrá que ser usted. ¡Esta es su elección de manera consciente! ¡Nadie le impuso los criterios que usted misma escogió!
Para finalizar, no viva desesperada porque este sueño se cumpla. Permita que la vida haga su trabajo. Esto que pide es muy importante, así que tenga paciencia y no pierda el entusiasmo. Algún día, posiblemente cuando menos lo espere, la vida le concederá este importante deseo.
¡Felicidades a todos los lectores en este día! ¡Que el amor sea con ustedes, hoy, mañana y siempre! ¡Practíquenlo; es tan gratuito como pasar el día enojados!
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