Trans4mind
Trans4mind
A F I L I A D O    A    T R A N S 4 M I N D. C O M
E L    P O R T A L    L I D E R    M U N D I A L    E N    D E S A R R O L L O    P E R S O N A L

print Versión imprimible

Envíele esta página a un amigo

Limitada por mi discapacidad

Orientación para enfrentar sus problemas personales - por Eugenio Rincón



Antecedentes: Tengo 53 años. Con excepción de ser una esposa y madre, alguna vez tuve todo lo que soñaba tener, pero por mi estupidez no me animé a casarme y tener hijos cuando tuve la oportunidad, pues no pensé que era el momento correcto para hacerlo. Sufrí un ataque que me ocasionó padecer fibromialgia, así que perdí, o destruí, todo lo que había conseguido. Esta enfermedad no es curable, así que sufro de fatiga crónica, lapsos de pérdida de memoria, mi mano y brazo derechos perdieron su habilidad y fortaleza; no tengo posibilidad de perder peso a menos que sea con cirugía. No me puedo permitir sobresaltos de alegría, así que en nada encuentro placer, y no he tenido la posibilidad de amar a nada ni a nadie. La vida es, y ha sido durante los últimos 7 años, sin sentido, despreciable y miserable.

Sus sugerencias para mejorar la vida no me sirven, porque más que nada, no soy capaz de llevar a cabo las actividades, ya sea por incapacidad, fatiga, o la discriminación que la sociedad en general ejerce hacia las personas discapacitadas. Aún cuando me sienta capaz, no encuentro el aliento por falta de ánimo. He usado antidepresivos, que han sido obviamente inútiles, y a un grupo de apoyo.

No puedo pensar en nada que YO PUEDA hacer que me cause placer como resultado, esa es la razón por la que no tengo esperanzas ni aspiraciones; ningún sueño, ya que NUNCA se hará realidad, al menos, no de la manera que yo quisiera.

¿Ayudar a aquellos menos afortunados que yo? No me es posible pensar en alguien que sea menos afortunado que yo que realmente apreciara mi ayuda o mi compañía, y puedo hacer muy poco por los demás debido a mi fatiga y mis discapacidades. Mi situación financiera no me permite contribuir con dinero, que es todo lo que las personas o las organizaciones quieren de mi.

Pregunta: Sin esperanzas o ambiciones, como es que puedo permitirme soñar y hacer que algo funcione para darme una razón que me saque de la cama por las mañanas. Por favor, no me responda con historias inspiradoras de otras persona MENOS discapacitadas.

Respuesta de Eugenio: Siento mucho lo que le ha sucedido. Comprendo su desesperanza porque debe ser muy doloroso sentirse discapacitado. Me refiero, en lo particular, a su estado emocional.

Me parece que el mayor de sus problemas es que guarda mucho resentimiento para consigo misma. Se culpa por no haber decidido casarse y haber formado una familia. El resentimiento que guarda para sí lo único que provoca es que el dolor persista, se profundice y se haga aun más doloroso.

Vivimos en una época que hay quienes califican como la de la ansiedad. Existe un fervor casi religioso por alcanzar metas de ídole material bajo amenaza de sufrir en caso de no conseguirlas. Por eso las vidas en lo personal se han deteriorado tanto. Le damos más importancia al dinero acumulado en una cuenta de banco que a vivir con amor. Esto ha producido innumerables "enfermedades modernas" que no son más que el reflejo de existencias faltas de equilibrio.

Considere lo siguiente. Para lograr una buena práctica en la meditación el principal requisito es haber ofrecido perdón, tanto a quienes hicimos daño como a quien nos lo hizo; en particular hacia nosotros mismos, ya que nuestros mayores conflictos surgen de nuestro interior. Usted no se ha sabido perdonar, ese es su mayor obstáculo; se castiga por haber tomado esas decisiones sin reconocer que usted no podía haber previsto sus consecuencias. Tiene que aprender a perdonarse, dejarse de culpar y ponerse en paz consigo misma.

La compasión es un sentimiento noble. Me inspira sentir compasión por usted, pero me temo que no le va a ser de mucha ayuda. Es en el coraje que muestre cada mañana para salir adelante donde encontrará el ánimo para levantarse de la cama aunque sea para sentarse en un sillón y atreverse a demostrarse a sí misma que puede y seguirá luchando por su vida. Pues nadie, ni quien más la haya amado, lo podrá hacer por usted.

Recuerde a la mujer que fue y tenía ambiciones. Recuerde que fue capaz de esforzarse y sobresalir en su trabajo para ser exitosa. Del mismo lugar de donde surgió ese ánimo inacansable puede también hacerlo el que le hace falta para superar sus actuales limitaciones.

Usted considera que no es capaz de ofrecerle nada a los demás. Eso no es cierto. Le puedo mencionar algunas cosas con las que puede ser útil a sí misma y también contribuir con los demás.

Pero para lograr esto, lo primero que debe hacer es cambiar su manera de pensar. Es el cuerpo el que se encuentra limitado por ahora, no así su mente y su espíritu. Aprenda a valorar estas otras dimensiones de su ser. Le prometo que si lo hace descubrirá una nueva perspectiva de sí misma que al mismo tiempo le dará el ánimo que necesita para seguir luchando. Porque esta vida es la que tiene y aunque no lo crea, es posible su transformación. Pero quien primero debe creer que esto puede ser posible es usted. Tiene que creer. Tiene que mirar hacia la parte más positiva de sí misma. Tiene que aprender a rezar y darse ánimo. Tiene incluso que saber dar gracias por lo positivo que hay en su vida, aunque le cueste trabajo reconocerlo.

Usted puede leer, puede seguir aprendiendo, puede seguir evolucionando. Usted puede practicar la meditación para descubrir el rico mundo interior en el que habita su espíritu. El espíritu puede ser liberado, incluso en las circunstancias más dolorosas.

La vida nos pone a prueba de distintas maneras. La que le ha tocado a usted no es nada fácil. Reflexione y considere que es el ejemplo de aquellos cuyo espíritu no cedió en su lucha lo que le sirve a los demás de inspiración para superar sus momentos de conflicto, ese es un regalo que se puede dar si le da cabida a la esperanza, para después compartirlo con nosotros.

Le puedo sugerir que pruebe nuevas técnicas que han demostrado ser efectivas en la cura de su enfermedad, como la Terapia de Liberación Emocional (EFT), que en su caso me parece que puede obrar un milagro. Hágalo de inmediato y piense y crea que su caso sí tiene remedio, como lo ha tenido en muchos otros.

No se dé por vencida. La animo a que siga luchando y a que al cabo de unos meses nos pueda volver a escribir para compartirnos sus progresos y darnos ejemplo de lo que un ser humano con el coraje de seguir adelante es capaz de conseguir. De todo corazón le deseo un año 2010 lleno de esperanza.


Reciba nuestra publicación quincenal, con artículos relacionados al desarrollo y superación personal — ¡Cultivar la Vida!
Subscríbase...    

Su nombre y dirección de correo permanecen confidenciales, y no serán utilizados para ningún otro fin.
Puede cancelar su subscripción en el momento que lo desee.