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Súper Visión - Curso de Desarrollo Mental 2
Por Gregory Mitchell - © Derechos reservados



Ejercicio 1 - Palmear

Este ejercicio se llama "palmear" y puede considerarse como el acto de limpiar la pizarra mental.

  1. Cubra los ojos con las manos. Permita que una mano caiga sobre la otra para que el centro de cada palma esté sobre cada ojo (pero no en contacto directo con el ojo) y los talones de las manos apoyados en los pómulos, de tal manera que se excluya toda la luz. Los párpados deben estar cerrados.

  2. Lleve la atención a su respiración, respirando suavemente y sin esfuerzo. Note cómo la oscuridad total calma los ojos y permite que todo su cuerpo-mente se relaje. Si observa que está pensando, suavemente regrese la atención a su respiración.

  3. Relaje los ojos mirando a un objeto imaginario lejano. Entonces imagine negro puro, en un campo tan amplio como le sea posible.

    Al principio es más fácil hacer esto en un cuarto oscuro. Si tiene dificultades para imaginar negro puro, entonces haga los pasos A, B y C. La gente que no puede visualizar el negro, puede que sea porque no pueden ver negro puro cuando ven objetos negros, o porque tensan el sistema óptico cuando tratan de visualizar. La cosa es no tratar sino permitir que suceda.

A. Mire un objeto negro por unos 5 segundos, manteniendo los ojos fijos en él. Cuanto más pequeño sea el objeto, más negro parecerá. Entonces cubra los ojos con las palmas y recuerde el objeto. Al principio sólo será capaz de recordar la imagen por unos segundos. Cuando la imagen se pierda, descubra los ojos y mire el objeto negro de nuevo. Esto lo repite hasta que pueda recordar el negro en cualquier momento que desee. Cuando pueda recordar el objeto y mantener la imagen durante el tiempo que guste, entonces podrá proyectar la imagen tantas veces como sea necesario, hasta cubrir la totalidad del campo visual.

B. Recuerde un color, en un tono tan intenso como le sea posible. "Recuerde el rojo", etc. Si es necesario, vea un ejemplo físico del color antes de visualizarlo. A continuación, recuerde otro color. Comience lentamente y aumente gradualmente la frecuencia en que recuerda los colores a más o menos uno por segundo. ¡No espere resultados instantáneos! La mayoría de los ejercicios mentales requieren de una práctica considerable con el fin de romper con los hábitos y establecer pautas para toda la vida.

C. Observe un pedazo de tiza blanca, durante unos 5 segundos. Cubra los ojos e imagine la tiza blanca contra un fondo negro. Tan blanca como pueda visualizarla, tan negro se convertirá el fondo. Cuando la imagen se desvanezca, abra los ojos y observe de nuevo. Repita este ejercicio hasta que usted pueda imaginar el blanco a voluntad. Cuando pueda visualizar la tiza blanca perfectamente, el fondo será tan negro que sería imposible recordar un negro tan negro con los ojos cerrados, u observar algo tan negro con los ojos abiertos. El negro será totalmente negro. Cuando pueda hacer el paso C, el paso A le resultará más fácil y podrá volver a hacer los dos pasos de palmeo.

A menos que la mente esté totalmente relajada, no podrá proyectar una imagen exacta. Por otra parte, si usted puede recordar una imagen realista de algo que vio, sintió, escuchó, entonces querrá decir que su mente está en reposo. En esos casos, cuando cierre los ojos, usted verá negro puro.

Visualizar y escuchar son habilidades relacionadas. De hecho, a los guerreros Samurai japoneses se les enseñó que para visualizar bien, deben aprender a escuchar. Para escuchar o visualizar bien, la mente debe estar relajada. Por lo tanto, aprender a visualizar también ayuda a escuchar, y aprender a escuchar ayuda a visualizar.




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