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P S I C O L O G Í A     ●    F I L O S O F Í A     ●    E S P I R I T U A L I D A D
P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


16. Reactivo o capaz de responder

Lo contrario a ser reactivo es tener capacidad de responder, es decir, ser responsable. Cuando usted está siendo responsable, usted está pensando a la vez que está sintiendo: está experimentando sus sentimientos, pero también es consciente de lo que es racional y, por tanto, la emoción no lo conduce a actuar impulsivamente. Esta es la integración de las funciones del cerebro izquierdo y derecho. A medida que se libere del comportamiento reactivo (estímulo-respuesta), usted también queda en libertad de ser espontáneo, porque sabe que incorpora la responsabilidad.

La responsabilidad también le permite mantener su propia valía a pesar de cualquier cosa que otra persona pueda decir acerca de usted. Los pensamientos y sentimientos de los demás ya no le arrastran a un pozo de inseguridad. Verá todo tipo de nuevas opciones y elecciones en su relación con otras personas debido a que su perspectiva y sentido de la razón no están siendo distorsionados por las emociones. Asumir la responsabilidad de su mente pone en sus manos una buena cantidad de control sobre su vida.

Cuando uno u otros intentan manipularlo y dominarlo, puede conservar la calma y negarse a salir huyendo: entonces mantiene el poder. Por ejemplo, responder sin estar a la defensiva rompe el ciclo de la escalada ataque-defensa-retiro. En el momento en que usted discute, se disculpa, explica, o tratar de cambiarles el parecer, les está dando el poder de entender o no lo que usted pide que entiendan. Uno más bien podría decir: "Ese es un punto de vista interesante", o "voy a considerarlo como una opción". También es necesario afirmar la posición propia como una cuestión de hecho, sin preocuparse por molestar, pero sin ningún tipo de hostilidad o vergüenza: "Me alegra permitirle permanecer por un periodo de tiempo limitado".

Nuestra respuesta en este enfoque sería decir, "pienso que no puedo hacerle frente a (él o ella)". Pero en lugar de decir "no puedo", replantee su enunciado en la forma: "Todavía no me he enfrentado a mis padres". "Todavía no he", implica elección, mientras que el "no" y "no puedo" supone lo contrario. Del mismo modo, "no debo" o "yo no", pueden ser reelaborados como: "podría elegir que no". Hay una gran diferencia entre decidir ceder ante el otro porque ha considerado las alternativas y no está dispuesto a cambiar en este momento, y claudicar automáticamente porque se siente impotente. Hacer una elección significa acercarse hacia el control; reaccionar como reflejo, significa ser controlado.

No podemos aceptar la responsabilidad de todo lo que nos ocurre y, a veces, nuestras decisiones no sirven para alterar un resultado determinado. Siempre hay una interacción entre lo que algunos pueden llamar destino (o sus genes, el medio ambiente, etc.) y sus decisiones. La mayoría de las personas se ven afectadas por el comportamiento de los demás; estar en completo control de sí mismo es una rareza. Ciertamente, los acontecimientos a veces nos abruman. Si mi novia tiene una aventura con otro hombre y me siento muy triste por esa pérdida, sería difícil, al menos inicialmente, elegir sentirme de otro modo. De poco me serviría decir que elegí sentirme miserable y que con la misma facilidad podría elegir ser feliz. Estar molesto es una reacción normal y racional en relación a ese comportamiento de mi novia.

Sin embargo, de lo que sí soy responsable es de optar por permanecer en esa conducta, reprenderme, condenarla por haberme engañado, o plagarme de pensamientos por sus acciones durante los próximos meses; entonces he elegido continuar en un patrón de comportamiento destructivo por adoptar la posición de víctima, lo que da lugar a que mi miseria continúe.

Por otro lado, puedo optar por ver las cosas de otra manera; darle un significado diferente a lo que ha ocurrido al valorar la experiencia por la lección positiva que me ha enseñado. Puedo no ser capaz de cambiar el pasado, pero sin duda puedo modificar lo que significa para mí. La interpretación de los acontecimientos es mi elección y responsabilidad.

Al comprender la facilidad con la que las respuestas reactivas puede alterar su comportamiento, no se ofenderá porque los demás se comporten a su manera; usted se da cuenta que sólo están exagerando sus problemas y conflictos en sus propias cabezas. Tener claridad siempre conduce a la comprensión, empatía y mejora de la comunicación; en definitiva, amor.