Trans4mind
P S I C O L O G Í A     ●    F I L O S O F Í A     ●    E S P I R I T U A L I D A D
P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


20. Acordarse de sí mismo

¿Cómo se vuelve consciente de sí mismo, es decir, su verdadero ser espiritual, y no sólo su discurso interior y las voces en su cabeza que repite desde el pasado? Se necesita de un esfuerzo consciente dirigido. Usted se vuelve más consciente de sí mismo con sólo preguntarse, "¿de qué soy consciente ahora?" También, "¿qué sentimientos estoy creando en este momento?" Esto expone que nuestras acciones y las emociones que las conducen en realidad se refieren al discurso interno: en gran medida pensamiento compulsivo, usualmente justo por debajo del nivel de conciencia. El discurso y sistema de creencias de la identidad que estamos adoptando en particular.

Al hacerse estas preguntas, tomará conciencia temporalmente, pero lo más probable es que no sea capaz de mantenerla; su mente se distraerá en otras cosas y se olvidará de sí. Usted debe darse cuenta que está presente durante la auto-observación; que está aquí, en el momento presente. En tanto usted persiste en recordarse a sí mismo, sus momentos de conciencia se harán cada vez más largos y se olvidará de sí mismo cada vez menos.

¿Qué observa? Empiece por ver sus acciones, reacciones, respuestas y comportamiento. Sea como si fuera "otra persona" mirando como opera su mente humana. Al principio, esto será difícil de hacer, pero a medida que practique, progresará con mayor facilidad, hasta que eventualmente permanezca estable.

Continúe; observando su postura, escuchando su discurso, lo que dice, el tono de su voz, es decir, la "forma" en que usted dice algo. Observe cómo asume automáticamente ciertas actitudes con algunas personas, y otras diferentes con los demás, es decir, cómo (normalmente) cambia de identidades inconscientemente y juega diferentes roles con diferentes personas. Vea todas sus emociones, observe su mente vagando sin rumbo en la pura fantasía. Observe cómo ciertas palabras de ciertas personas desencadenan reacciones en las que usted (normalmente) no se puede controlar. Mire sus mecanismos de defensa, justificaciones, racionalizaciones, supersticiones infantiles, críticas favoritas, y así sucesivamente. Ahora empieza a ser consciente de su inconsciencia, y de ese modo la trae a la conciencia.

Usualmente las personas asumen equivocadamente que son una constante y misma persona. Sin embargo, a medida que se observe a sí mismo, se dará cuenta que eso no es cierto. Usted asume diferentes "Yo", y cada "Yo" se expresa en un papel al que le corresponden desempeñar un conjunto de condiciones. Un rol con sus padres, otro con sus hijos, con un ser querido, en la tienda de la esquina, en el teatro, en el estadio, bajo tensión, cuando es amenazado, cuando recibe elogios, cuando lo dejan plantado, y así sucesivamente. Rara vez, si acaso, nota estas diferencias o cómo pasa de un rol a otro. El cambio de roles o "máscara de personalidad", siempre es controlada por las circunstancias, en vez de por elección propia libremente determinada de su forma de ser. Es la inconciencia o compulsión lo que estamos tratando de exponer. Por ejemplo, adoptar libremente formas de ser para coincidir con la realidad de las personas con las que está o con el juego que está jugando, es una habilidad social necesaria, y parte de la diversión y la variedad de la vida.

La ilusión de "unidad", o creer que usted siempre es el mismo, es creada por tener siempre la sensación de un cuerpo físico, el mismo nombre, los mismos hábitos, y así sucesivamente; y también por la ilusión de que cada identidad es correcta. Después de todo, uno siempre es "correcto", ¿no es así? Ese ser correcto (que tiene la razón) -su solución segura a las circunstancias en las que está- da la ilusión una misma identidad.

Al practicar la auto-observación, se pesca a usted mintiendo. Mentir se produce cuando pretende saber algo que en realidad no sabe. La gente pretende poseer todo tipo de conocimientos acerca de sí mismos, Dios, la vida y la muerte, el universo, la evolución; sobre política, el sexo, cualquier cosa. De hecho, las personas ni siquiera saben quién o qué son. Incluso cuando él o ella no tiene elección y son controladas por la vida como "un carrizo al viento", se engañarán a sí mismos diciendo que es por voluntad propia, que se conocen a sí mismos y que están en control de su destino. Estas cosas las imaginan de sí mismos para complacerse, y poco después, comienzan a creérselo.

Al observarse encontrará que se identifica con todo; que vive un estado emocional 24 horas al día. Algunas personas se sienten orgullosas de su irritabilidad, ira o preocupación. Es muy difícil percibir que usted realmente disfrute de las emociones negativas. Libros, películas, televisión y las canciones populares, ensalzan emociones negativas como la ira, miedo, culpa, aburrimiento, disgusto, irritación, odio, celos, sospecha, autocompasión, lástima, depresión, etc. Muchas personas están controladas por la expresión de sus emociones negativas. Pero las emociones negativas son de carácter puramente mecánico -creadas sin estar conscientes- y no tienen ninguna utilidad. Por ejemplo, es difícil estar enojado o temeroso cuando está consciente, ya que al ser consciente, naturalmente asume el estado verdadero del ser, que es amoroso, sin juicios calificativos.

Las emociones negativas y todos los hábitos requieren de una "identificación" o dejan de existir. Así, cuando usted deje de identificarse al recordarse a sí mismo, sus hábitos se desvanecerán, ya que han sido expuestos. Usted se ha diferenciado de ellos. Los hábitos no se pueden detener por voluntad, sólo pueden ser eliminados por el auto-conocimiento.

Las doctrinas religiosas, como los Diez Mandamientos y la Regla de Oro, son imposibles de seguir para un ser humano normal. Los hábitos mecánicos siempre causarán que las personas violen los códigos de la ley y las normas morales. Sólo el conocimiento de sí mismo puede dirigirlo a vivir una "vida correcta", sin que necesite tener normas, códigos o mandamientos por escrito; ya que funcionará de manera intuitiva y espontánea desde la naturaleza del amor. Esta es la verdadera libertad sin pedir licencia.

Uno de los principales problemas auto-impuestos es identificarse con objetos (incluidas las personas), y a cambio ser "poseído" por ellos. Dado que las cosas se agotan, decaen y mueren, la persona se aflige cada vez que pierde los objetos de su afecto. Esto va más allá, comienza a considerarse a sí mismo como una "cosa" que eventualmente se agota, decae y muere.

La identificación con las personas se produce cuando se preocupan constantemente por lo que la gente piensa acerca de ellas; si es deseada o no es aceptada por lo que alguien diga o haga en una situación determinada, y así sucesivamente. Esto puede convertirse rápidamente en una obsesión de preocupación, duda, desconfianza, culpa, resentimiento y sentimientos de culpa. Las emociones de este tipo son el principal factor que mantiene al ser espiritual apegado y sin darse cuenta, en una identificación fija con el cuerpo-mente humano.

Una de las principales causas de identificación se produce cuando se comete una acción nociva, deliberada o accidentalmente; o se omite una buena acción, y la consiguiente simpatía provoca una identificación con la víctima. A continuación, la compulsión por tener la razón provoca una inversión, a veces casi inmediatamente, y a la víctima se le califica de equivocada, por lo que el acto se considera merecido. Pero la identificación por simpatía, aunque reprimida, sigue surtiendo efecto subconscientemente. Uno entonces queda atrapado en un conflicto interno de identificación.

La única razón por la que los seres humanos no están en paz consigo mismos es porque están atrapados por la creencia errónea de que las cosas deben ser "correctas o incorrectas". Esto produce un juicio que crea culpa. La respuesta humana usual a la culpa es la proyección -puesta en el otro- en un intento por librarse de ella. Esto por supuesto no funciona, pero sí inicia guerras e impide que la gente se sienta en paz. Si dejamos de ver las cosas a través de los ojos de la comparación correcto versus equivocado, dejaremos de juzgar e intentar justificar nuestras acciones y sentimientos negativos. Dejemos las guerras y sintámonos en paz.

Usted debe saber que nadie puede afectarlo; sólo lo puede hacer su propio pensamiento. Es su propia mente la que lo mantiene esclavizado; nadie lo puede hacer enojar, sino sus pensamientos; toda la angustia es auto-infligida e impuesta a sí mismo; nadie puede hacer que usted se preocupe, sino usted mismo.

Es imposible hacerle algo -a su Yo verdadero- en ningún momento; son siempre sus creencias y decisiones las que lo afectan. Así que sólo usted sufre por mantener rencores, odios, resentimientos o sentimientos de venganza. Nadie le ha afectado, sino sus propios pensamientos. Nadie le ha causado estar asustado, enojado, feliz o herido, sino su propia mente, porque si no se identificó con su propia mente, con lo que se le ha dicho o hecho, usted no habrá sido afectado en lo más mínimo. Esta es una de las facetas más difíciles de percibir de la existencia, pero una vez percibida, su valor es inapreciable. Entender esto, es el camino a la libertad definitiva.

Práctica
Revise los acontecimientos de hoy y reviva el mayor número de experiencias que pueda recordar. Tome cada memoria por separado y vea que es su propio pensamiento quien le ha causado sentirse herido, feliz, enojado, etc. Continúe reviviendo la experiencia hasta que libere a todo el mundo de la responsabilidad de haberlo afectado. Luego invierta el proceso y de la misma manera asegúrese de que usted no asume la responsabilidad por los sentimientos de otro; fue la identificación en su mente de lo que les dijo o hizo lo que les afectó, y no usted.

La Gnosis o conocimiento que se produce (aunque usted siempre lo supo), no le hace sentirse más cómodo o seguro inmediatamente. De hecho, ser consciente por primera vez de su falsa identidad, su fachada, mecanismos de defensa, necedad, crueldad, su ser primitivo, a veces es doloroso. Sin embargo persista, porque está recuperando una identidad verdadera que nadie le puede quitar. Poco a poco encontrará seguridad y comodidad en la transición de convertir a un pseudo-ser, en un armonioso y permanente Ser que es objetivo y de alcance ilimitado. Este es el camino a la conciencia superior y a los poderes superiores de la mente.


Los siguientes ejercicios le ayudarán a ser más auto-consciente y vivir con mayor conciencia ...

Ejercicio 1
Este primer ejercicio es una agradable y potente herramienta para cambiar la vida. Los efectos del estrés cotidiano asociados con la obsesión materialista (y sus derivados: ansiedad, aislamiento, frustración, miedo, ira y depresión) pueden ser disueltos por esta técnica. Es al mismo tiempo simple y muy profunda. Es el ejercicio de sonreirle-al-mundo. Con ello se aumenta enormemente la tasa vibratoria de su no-físico ser superior. Su premisa es, "sonríele al mundo y el mundo te sonreirá a ti."

Según transcurre en sus actividades diarias, desde el momento de levantarse por la mañana, hasta el momento en el que vuelve a dormir, imagine constantemente que le está sonriendo en su interior a la realidad exterior de sus actividades cotidianas. Imagine que está sonriendo desde lo más profundo de su mente, originado desde la zona dentro de su corazón, que está proyectando felicidad y sonríe hacia el exterior a través de sus ojos y su expresión. No importa cuales sean las circunstancias.

Encontrará que sus ojos y su boca ríen constantemente, lo que a menudo le producirá una ligera sonrisa. Manténgase constantemente centrado en ese hecho hasta que se convierta en automático y en una segunda naturaleza para usted.

Al mismo tiempo, imagine que su corazón expresa constantemente hacia el interior una gran sonrisa llena de alegría por estar vivo, sin importar lo que pasa. Note cómo la gente buscará su presencia y "Amor Interior". Después de 2 semanas o así, usted se dará cuenta de una cantidad increíble de cambios, no sólo en la forma en que interactúa con el mundo "afuera", sino también en cómo el "mundo" actúa y proyecta la realidad hacia usted. Sus temores se empezarán a reducir, y surgirá una sensación de paz interior y de amor. El miedo dejará de encontrar de donde agarrarse a usted. Hecho por períodos regulares de 3 semanas continuas, este solo ejercicio puede cambiar dramáticamente la vida de cualquier persona en todos los niveles.

Ejercicio 2
El segundo ejercicio, se titula ejercicio de "entrar y salir de las películas". Todo lo que necesita es elegir una buena película de suspenso e irla a ver, de preferencia en una gran pantalla.

En primer lugar, dese la oportunidad de que la historia lo atrape. De tal modo que olvide su identidad y empiece a involucrarse "dentro" de la trama de la escena; de repente retire su conciencia de la pantalla (puede que por primera vez quiera mirar un poco a su alrededor en la oscuridad con el fin de recordar "quién es usted") y vuelva a ser de nuevo un observador de la realidad. Lentamente conéctese de nuevo con la trama, pero esta vez permanezca con la conciencia de estar viendo como espectador (observador) la realidad proyectada en la película. Mantenga esta doble toma de conciencia por un momento, y luego déjese llevar y sumérjase en una película de acción, olvidando de nuevo su ser interior verdadero. Repita el ejercicio una y otra vez.

Continúe haciendo este retiro mental y luego sumérjase de nuevo, hasta que llegue a reconocer íntimamente el sentimiento de retirarse de la "realidad" (darse cuenta del ser interior) y sumérjase de nuevo en ella (darse cuenta de la realidad exterior). Fácil ¿no? Confíe en mí, este sencillo ejercicio es muy poderoso.

A medida que le encuentre el modo, use este mismo sistema mientras transcurra en su vida cotidiana. Utilice el mismo "truco mental" cuando participe en sus actividades diarias; las tramas que le seducen especialmente se asocian a menudo con miedo y estrés. Pronto se dará cuenta que en todo momento es el "observador" (interior), observando al observador (realidad y ser exterior), que toma distancia de ello, disfrutando de su "película" de una forma mucho más relajada y en una atmósfera más tranquila.

Ejercicio 3
Al principio disponga de 5 minutos (aumente 2-3 minutos cada par de días hasta llegar a 20) y cierre los ojos. Ponga la atención en su interior y pase de ser un ser humano "pensante", a empezar a ver sus pensamientos como un observador independiente, de una forma desapegada y remota, casi como si sus pensamientos fueran "cosas" o un espectáculo para ser visto. Observe la secuencia de sus pensamientos e imágenes, una sucesión de pensamientos a menudo no relacionados. No analice nada.

Para la siguiente parte del ejercicio, como en el ejercicio del "cine" anterior, aprenda a cambiar la percepción de estar "en" sus pensamientos, a retirarse y convertirse en un observador pasivo totalmente separado de ellos. Observe la sensación que se produce cuando hace el cambio mental. Entre en los pensamientos y luego retírese a una mayor distancia. Después de un tiempo de repetir este ejercicio se dará cuenta que sus pensamientos se quedan más aislados y que su mente interna empieza a tomar un descanso.

Ahora, aquí está la tercera parte del ejercicio. Mientras ve la secuencia de sus pensamientos (visiones o sólo pensamientos), tome una en particular que piense que es interesante "sumergirse en ella" con completa concentración. Manténgase centrando en ese pensamiento para excluir los demás el mayor tiempo posible. Si interfieren otros pensamientos no los evite, sino que véalos pasar como si fueran "cosas" ajenas a su conciencia. Al principio puede que sólo lo logre hacer por 1 minuto o quizás menos. Aumente lentamente hasta 7 minutos.

La última parte del ejercicio consiste en decidir dejar sus ideas en blanco. Esto se hace al decidir concentrarse en la percepción oscura de la nada. Si entra un pensamiento, imagine que le arroja luz blanca. Imagine que la luz disuelve ese pensamiento y que la pantalla regresa a la nada. Trate de mantener ese estado por 5 minutos. Empiece con 1-2 minutos.

Nota: Estos ejercicios son algunos de los métodos de introducción al programa que enseña la Academia de Visualización Remota.