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P S I C O L O G Í A     ●    F I L O S O F Í A     ●    E S P I R I T U A L I D A D
P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


21. Por qué la gente se comporta de esa manera

En esta lección voy a describir la forma en que trabaja la mente, a fin de comprender por qué las personas se comportan de la manera en que lo hacen. Si entendemos esto, entonces podemos mirar nuestros motivos y empezar a ver de dónde vienen.

Las acciones que sintió que estaban mal y la necesidad de esconderlas de los demás, es fuente de culpabilidad y hostilidad. Si uno ha sido incapaz de resolver un problema satisfactoriamente, puede sentirse "forzado" a cometer una acción por la que se sienta mal. Podemos llegar a estar bastante perturbados si consideramos que hemos hecho algo cruel o injusto a otra persona, especialmente si esto es algo que tiene que ocultar, y más aún si alguien se puede enterar de ello. En ese caso, se puede racionalizar nuestra acción para justificar y encontrar razones por las que el acto fue merecido y, de hecho, no tan malo después de todo.

Somos severos con nosotros mismos (en lugar de aprender las lecciones de nuestra experiencia) y en consecuencia lo proyectamos, anticipando que los demás serán igualmente severos.

Una relación satisfactoria con otra persona requiere de una buena comunicación, entendimiento mutuo y empatía. Si hay una baja significativa en alguno de estos factores, sobreviene un cambio indeseado o la ruptura en la relación; por ejemplo, no estamos de acuerdo y tenemos una discusión, entonces continúa el malestar y ya no nos hablamos más. El malestar se produce cuando hay una desviación repentina de lo que se quiere o espera. Tales trastornos emocionales tienen consecuencias inevitables; una relación pobre causa una disminución en el tono emocional. La gente puede estar igualmente molesta con objetos o situaciones si hay una reducción en el control o la comprensión; por ejemplo, puedo molestarme si mi coche se descompone o si de repente me enfermo.

Su sensación de control sobre las situaciones puede perturbarse si alguien evalúa las situaciones de forma diferente a la suya y, en particular, si le obligan a entender lo que el otro entiende, diciéndole lo que debe o no hacer. Una crítica sobre lo que ha hecho o sobre su capacidad, también pueden causar perturbaciones.

Acompañando a estos factores están las decisiones que se han tomado de cara a situaciones de estrés y ansiedad, y que se han convertido en ideas fijas y sirven de mecanismos de defensa para mantenerlo a salvo de que situaciones semejantes se vuelvan a producir. Es el dolor emocional o la amenaza de tal dolor lo que mantiene esas ideas distorsionadas en su lugar, incluso cuando ya no son racionales. Es en los momentos de malestar o perturbación que nos aferramos a ciertas ideas y creencias en particular, a fin de protegernos para justificar nuestras acciones (aunque en secreto me sienta mal por ellas) y hacernos sentir bien. Es posible que sintamos la necesidad de hacer que sea el otro quien está equivocado -para manipularlo, o hacerle nuestras propias evaluaciones y críticas- a fin de sentir que nosotros somos los correctos.

Cuando una persona hace algo en lo que siente que se equivoca, puede asumir la responsabilidad o -y esta es la norma, lamentablemente- puede empeñarse en tener la razón de la situación; racionaliza para justificar su acción de modo que comienza a creer que en realidad no estaba mal sino que estaba justificado. Yo estoy correcto, el otro está equivocado. Es una necesidad humana "tener la razón", pero no una muy consciente (un punto de vista consciente no es que uno o el otro estén bien o mal). Esta justificación proporciona un motivo para la acción y se expresa normalmente como crítica desde el que originalmente estaba equivocado. Se trata de un punto de vista de "niño", frente a uno responsable de "adulto".

Toda persona es de la opinión de que lo que cree es "correcto", de otro modo no lo creería. Pero puede tener todo tipo de malentendidos, interpretaciones erróneas, información falsa y engaños, y aferrarse a ellos a fin de tener razón. Los elementos fundamentales de su sistema de creencias, las cosas que le han hecho sentido en anteriores confusiones, no pueden ser modificadas con sólo razonar, porque se mantienen en su lugar por la fuerza; por una falta de voluntad o incapacidad para enfrentar ciertas cosas.

Todos los mecanismos de defensa son formas de mentir que tergiversar la verdad, tanto la de nosotros mismos como la de los demás. Gurdjieff insistió en que la mayoría de las personas mienten la mayor parte del tiempo; y que no saber que están mintiendo hace que su situación empeore. Cuando usted sabe que está mintiendo deliberadamente, su percepción de la realidad probablemente es adecuada. Cuando se identifica con la mentira y experimenta la mentira como verdad, entonces se engaña a sí mismo y su percepción se distorsiona.

Con frecuencia, pretendemos conocer una verdad que no podemos saber. La gente tiene la costumbre de hablar de cosas que no pueden saber como si supieran todo acerca de ello; por ejemplo, lo que son las motivaciones y sentimientos de otras personas, donde en efecto, mucho es imaginación. El hombre comienza a imaginar algo para complacerse a sí mismo y pronto comienza a creerse lo que imagina, o al menos en parte de ello.

A veces mentimos para evadir nuestra naturaleza esencial y superior. Podemos decirnos a nosotros mismos y a los demás, "Todo el mundo lo hace, no tiene importancia", cuando algo en nosotros sabe bien que no hemos estado a la altura de nuestra verdadera naturaleza: la integridad de nuestro ser amante, causante y responsable.

Cuatro manifestaciones demuestran al hombre su base mecánica, cuando se engancha de forma reactiva en: mentiras, engaños, emociones negativas y discursos compulsivos. Se producen con tanta rapidez, de modo tan habitual e imperceptible, que uno no se da cuenta, y que uno no quiere darse cuenta porque son mecanismos de defensa.

La represión, invalidación y no reconocer las propias mentiras utilizadas para esconder la verdad, mantenerlas inconscientes para conservar el estatus quo a fin de evadir hacerle frente a una realidad o a los sentimientos verdaderos, son todos mecanismos de defensa; utilizados inconscientemente, habitualmente, automáticamente; integrados a cualquier cosa que no queremos que emerja, ver o saber acerca de; lo inaceptable. Estos pueden ser sentimientos que se oponen o están sujetos por nuestras más firmes convicciones mentales. Si un sentimiento o deseo que se activa es demasiado incómodo, nos distanciamos de él, lo desconocemos -"Yo no fui, eso no es mío"- y nos identificamos con algún otro aspecto de nosotros, una sub-personalidad que no se atreva a tener tales sentimientos o deseos. De esta manera nos distanciamos de nuestros verdaderos sentimientos y motivaciones, estableciendo las bases para la futura depresión.

La proyección es otra defensa. Cuando surge un sentimiento o deseo inaceptable, se etiqueta como "esto es lo que siente, necesita o quiere otra persona", como esa que está ahí. Aquello que es repudiado se le transfiere a otra persona sin saberlo, debido a la reacción o a sugestiones subconscientes del pasado que hacen que el sentimiento sea inaceptable para uno mismo.

La racionalización es sustituir un racional plausible y aceptable, por un sentimiento inaceptable. Con este dispositivo de protección, una mentira es encubierta por una razón. La mente racionaliza equivocaciones, encuentra excusas de por qué no debe hacer algo. Nos mentimos a nosotros mismos, ¡y tenemos la audacia de creérnoslo!

La racionalización se produce con frecuencia cuando una acción se considera incorrecta, ya sea porque no se considera aceptable por los demás, o porque nosotros mismos no quisiéramos experimentar el efecto que causa. Encubrimos nuestro sentimiento con el intelecto, que justifica nuestra acción al encontrarle un motivo. Entonces nuestro comportamiento se convierte en la culpa del otro, y en lugar de sentir afinidad, ahora estamos en oposición y, por lo tanto, nos podemos retirar. Después de este rompimiento en las relaciones, el motivo puede ser usado para hacer que nosotros tengamos la razón y el otro esté equivocado, y este "cálculo" puede fijarse en nuestra mente como una forma de manipular a la gente y al mundo; un mecanismo de defensa utilizado inconscientemente (sin inspección de la nueva realidad) para ayudar a la supervivencia.

Entonces, el estado inferior del ser al que se retira se convierte en una solución segura; una forma de continuar hacia nuestros objetivos originales y la supervivencia, sin tener que hacer frente a la oposición encontrada anteriormente.

Adoptar otra identidad, punto de vista, idealización o idea fija, por su valor para la supervivencia, su capacidad para hacerle tener la razón o sentirse bien, y al otro estar equivocado o sentirse mal, es una solución segura. Se trata de una visión de las cosas que fueron en un momento del pasado, que se consideraron un servicio para la supervivencia. Cuando la solución se utiliza de forma reactiva, sin la inspección en el momento actual, es poco probable que se base en la verdadera situación actual, o sea justa, o sea un comportamiento racional, y esto es muy frecuente en todos nuestros intercambios y pensamientos.

En cualquier momento su atención puede quedar fija en uno de estos factores; un desacuerdo o realidad inaceptable, involucrando fallas en la comunicación, comprensión o empatía en su relación con el otro; un problema actual y las "formas de evitarlo"; algo que usted ha hecho sobre lo que siente vergüenza o culpa y tiene miedo de ser descubierto; una evaluación que alguien está haciendo y afecta su libre elección; una invalidación que recibe y que le afecta.

Estos son factores que causan compulsiones e inhibiciones que le impiden permanecer estable en el presente y vivir conscientemente. La vida se vuelve seria, sólida, pesada. El pensamiento es "ellos y nosotros", basado en la razón compulsiva de la identidad; soluciones seguras a problemas irresolubles. Los juegos están detenidos sin saberlo. Uno es infeliz y vive como efecto, al menos en el ámbito de los propios objetivos verdaderos. Uno queda atrapado en identidades fijas y fines fallidos; uno ya no sabe quién es. Y todo esto es "normal" para la mayoría de nosotros.

La única forma que conozco de resolver este punto muerto, es mediante el examen de la realidad de nuestra existencia con brutal honestidad. Hecho con integridad, esto puede ayudarnos a ver, poco a poco, las verdades de nuestras distorsiones mentales. Es posible lograr la comprensión y la capacidad de vivir conscientemente, ser nuestro ser verdadero en áreas donde teníamos bloqueada la visión.

Al mejorar la comprensión, uno incrementa el darse cuenta de la verdad. En la vida uno necesita de hecho enfrentar esa realidad con ecuanimidad, asumiendo la responsabilidad. Si no ponemos nuestro conocimiento en acción, pronto tiende a ser olvidado, y la programación del cuerpo-mente (hábitos de muchos años) toma el control de nuevo. Sin esa integridad en la aplicación, incluso un trabajo prolongado en nosotros mismos puede convertirse en una farsa.

Sin embargo, ciertamente es posible recuperar la causalidad en la vida. Uno encuentra motivación de nuevo porque ha recuperado la verdadera identidad y es consciente de las propias metas. Los que antes fueron pesados y graves problemas, ahora son juegos para disfrutar. Uno es realmente feliz, con propósitos renovados en la vida. Los otros no son enemigos, sólo compañeros de equipo, o contrincantes que hacen el juego más interesante, de quienes se puede aprender de lo que hacen bien y de lo que hacen mal. Sin formas fijas de tener la razón uno puede aprender tanto de las cosas que son correctas, como de los errores. La vida, el amor y la verdad, se convierten en la base de funcionamiento en uno.

A mi modo de ver, toda experiencia es para aprender, y cuando ha aprendido la lección que la experiencia ofrece, usted puede continuar. Siempre que haya aprendido la lección y no tenga graves / sólidos / pesados problemas en relación a esto, y su ego justificado; de lo contrario lo perseguirá hasta que realmente haya aprendido la lección (esto es el karma).

Una forma de ver su situación es que "la vida es un juego", y si lo puede ver así los problemas desaparecen. Permite que haya desafíos que resolver, pero no con esa seriedad que provoca estrés y preocupación. De nuevo se siente causa y no el efecto de las cosas. Las estupideces de este mundo no desaparecen, pero se pueden ver bajo una luz diferente. Y usted es más fuerte y eficaz para actuar.

Me doy cuenta de lo frustrante que es a veces cuando se da cuenta de la discrepancia entre lo que puede ser y lo que está siendo (por supuesto, muchas personas no son conscientes de ello o se ocultan de sí mismos). La respuesta para mí, y la respuesta más viable que yo sepa, es trabajar en ser cada vez más consciente de cada momento del día, para darse cuenta y revisar la estructura de sus creencias que provocan esta discrepancia. Su mapa del mundo. No es fácil, pero es un juego en sí mismo y, por tanto, puede ser muy gratificante. En particular, note cuando aplica su propio tener la razón o hacer que el otro esté equivocado, ya que este tipo de pensamiento egotista es una señal de asuntos de identidad profunda de su estructura de creencias.

Es posible que necesite ayuda. Tal vez esté familiarizado con el dicho budista, "Cuando el alumno está preparado, el maestro aparece". Nada sucede cuando usted está expuesto al conocimiento antes de que esté listo para ello. Su nivel de conciencia no es suficiente para que usted entienda el mensaje. Pero una vez que esté listo, el aprendizaje será fácil. Es como una puerta que se abre. Antes, cuando la puerta estaba cerrada y bloqueada, no se abría por más que gritara o la golpeara. Pero una vez que tiene la clave, se necesita poco esfuerzo para abrirla. En realidad, usted tiene la llave; es su sentido interno de integridad. Su honestidad. Su amor.