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P S I C O L O G Í A     ●    F I L O S O F Í A     ●    E S P I R I T U A L I D A D
P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


3. Represión

Es fácil culpar a "los demonios bajo la cama" como causantes de todas nuestras dificultades. Algo a qué echarle la culpa, de tal manera que uno pueda evadir la responsabilidad y no rendir cuentas. ¿Pero qué pasó con ser causa?

La "represión" no es provocada por una entidad maligna. Es simplemente causada por una persona que tiene diferentes intenciones que las nuestras, expresadas de forma persuasiva, de modo que ahora me sienta reprimido, deprimido y estresado.

La otra persona no es necesariamente malintencionada, ni nada que se le parezca. Puede incluso que sea bienintencionada, y con frecuencia así es. Sólo que necesita intervenir en nuestros objetivos y propósitos, sin alevosía o premeditación, y por el mejor de los motivos. Como alguien dijo una vez: "El camino al infierno está pavimentado con buenas intenciones y techado con lágrimas". Muy cierto.

Entonces, ¿qué es la represión? Represión puede definirse como el ser obligados a salir de nuestro tiempo y espacio por los propósitos y metas de otra persona. Uno es sacado de la identidad propia hacia el tiempo y espacio de los objetivos y propósitos del otro, con el fin de tratar la situación que se presenta, en lugar de decir "Vete al demonio" o algo más diplomático y seguir con lo que uno tenía intención de hacer. En otras palabras, uno no mantiene la integridad.

Hay dos direcciones que uno puede tomar: acercarse o alejarse. Ambas son un callejón sin salida; la represión. Uno se alinea con la identidad del otro, lo que su objetivo o propósito impone; o se puede resistir al objetivo o al propósito y convertirse en otra identidad (que no es la verdadera). Hay otra alternativa, mantener la integridad, ser uno mismo. Esto también significa asumir la responsabilidad, actuando en base a un sentido claro de identidad propia, objetivos y propósitos.

Por ejemplo, un orgulloso padre quiere que su hijo sea ingeniero, como él. Si esto no es lo que pretende el hijo, al hacerle caso termina por ser un ingeniero mediocre que está sujeto a ser reprimido a lo largo de su vida por haber tenido que seguir la vocación de su padre. O se resiste a la persuasión y se convierte en todo lo contrario, como podría ser un artista; pero tampoco lo hace bien, porque esto lo decidió como algo opuesto al deseo de su padre, no como algo que él realmente quería ser. Así que el hijo resulta también reprimido por la vida. Su problema es que en ambos casos no puede ser él mismo; un callejón sin salida. La conformidad o la resistencia generan constante carga emocional en la vida de la persona que no es capaz de tomar una decisión. Es una situación bloqueada. Él puede -normalmente lo hace- ocultar esta situación de sí mismo y no tener idea de quién es; lo que realmente quiere ser y hacer en la vida; lo que son sus verdaderos objetivos y propósitos.

Práctica
Reflexione sobre qué gente en su vida lo hace sentir bien y cuáles lo hacen sentir mal. Cuando usted se ha sentido limitado, denigrado o deprimido en presencia de alguien; escriba qué es exactamente lo que pasó. Y cuando se siente estimulado y de buen ánimo en presencia de alguien; anote quien fue y lo que sucedió exactamente.

Busque razones específicas para haberse sentido así en esas situaciones. ¿Cuál es la diferencia entre las personas o situaciones cuando lo hacen sentir bien o cuando lo hacen sentir mal?

Distinga lo que está sucediendo. ¿Cuáles son sus intenciones, gustos, aversiones, propósitos y objetivos que están siendo reprimidos. Puede que todavía los tenga reprimidos, pero originalmente fueron aspectos de su propia identidad que fueron reprimidos de manera efectiva por la influencia de otro. O esa influencia represora -tal vez con la "mejor de las intenciones", pero no sus intenciones- puede que continúe en el presente.

Sólo reconocer la verdad de la situación actual le ayudará a liberarse de ella. Piense cómo puede organizar su vida para minimizar la negatividad y recuperar su poder.

Recuerde que las situaciones en su vida donde se siente como un efecto o una víctima, son algo que está haciendo y creando usted mismo. Puede parecerle que son culpa de otras personas, sin embargo, somos la causa última de nuestras vidas.

Cuando era niño, mis padres o maestros "siempre tenían la razón" y yo tenía que ajustarme a sus reglas. Ellos tenían todo el poder. Por lo tanto, mis opciones eran extremas, como huir de casa o saltar de un puente; o ser ciegamente obediente y poco a poco perder el contacto conmigo mismo; o simplemente estar completamente deprimido. ¿Cómo pueden ser resueltas estas experiencias? El pasado no se puede deshacer, pero puedo cambiar mi interpretación del mismo. Desde un punto de vista maduro, desde el punto de vista de un adulto, puedo enseñarle a mi niño interno que existe otra opción: entender que mis padres o profesores pueden haber estado equivocados, pero que actuaban pensando en mi mejor interés, de modo que en lugar de sentir resentimiento, ahora tengo la opción de sentir comprensión y empatía. Y luego tengo la opción de perdonarlos, una opción que no tenía entonces, para aprender una lección valiosa de esa experiencia de la vida.