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P S I C O L O G Í A     ●    F I L O S O F Í A     ●    E S P I R I T U A L I D A D
P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


9. Sobreponerse a los miedos

El miedo es el flujo contrario a la necesidad; junto a cualquier necesidad existe un miedo equivalente de perderla o no obtenerla. Es posible que nos empeñemos en encontrar soluciones para satisfacer nuestras necesidades; necesidades de amor y afecto; control y dominio; y de autoestima y expresión del yo verdadero. Subyacente a esos apegos se encuentra el miedo. Un principio básico de la doctrina Budista es que el apego conduce al sufrimiento, y para ser verdaderamente felices en la vida mejor debemos reemplazar el miedo por la aceptación.

Aquello a lo que nos resistimos, persiste. Cuando una creencia, sentimiento o sensación física está atascada y no se libera, usualmente se debe a falta de aceptación exaltada por el miedo. Nos resistimos, y esto sólo faculta y valida lo que no nos gusta, odiamos o tememos. El más poderoso antídoto para el miedo es nuestra capacidad natural de aceptar.

Aceptar una situación no quiere decir que estemos satisfechos o resignados con ella, sino que podemos ser quien somos sin exigir que nuestra experiencia del pasado y del presente sea algo más que lo que es. Es un aspecto del amor.

Así que encontremos algo que no estamos confrontando -que no nos sentimos capaces de aceptar tal como es- ya sea de nuestro pasado o de las circunstancias actuales. La clave es el temor; temor de que una experiencia anterior vuelva a pasar, o temor de que vamos a perder algo valioso.

Por ejemplo, puedo temer que mi pareja sea atraída por otro hombre y esto se ve reforzado por una experiencia anterior, cuando un pareja me dejó por otro hombre. Ese es un recuerdo doloroso que no quiero que vuelva a surgir.

¿Qué es lo que no estoy confrontando? Que mi pareja -en el pasado y también en el presente- puede elegir. Detrás de mi falta de aceptación hay una o más creencias irracionales o distorsiones de pensamiento. Estas mentiras o falsedades nublan mi punto de vista; no veo con claridad, así que, ¿cómo puedo aceptar lo que es? Por tanto necesito revisar con mayor profundidad y, en cada caso, escuchar lo que mi mente está diciendo que no me es útil. Realmente yo lo sé mejor, si miro con honestidad y abandono el apego a mi ego ...

Supuesto falso: ¡No tiene derecho a elegir a otro!
Verdad: ¿Tengo derecho a escoger mi pareja? ¿Eh?, sí.

Pensamiento negativo: ¡no soy lo suficientemente bueno para conservar una mujer!
Verdad: ¿Quién dice? Yo, así que entonces puedo cambiar de opinión acerca de eso. Además de que mi actual relación va bien, soy yo quien está creando esa idea.

Generalización: ¡Todas las mujeres son infieles!
Verdad: ¿Y todos los hombres también? ¿Cuántas mujeres conozco que son infieles? ¿Eh?, pocas.

Recompensa del cielo: ¡No es justo, me quedé con ella durante años, merecía algo mejor!
Verdad: Sí, merecí ser amado y todavía lo merezco, pero no iba a conseguir eso de una persona que me quiere abandonar. Esa es la realidad. Le deseo suerte y ahora tengo una relación amorosa.

Intolerancia: ¡No está bien que yo no sea la persona que quiere como pareja!
Verdad: Bueno, mi actual pareja no ha dicho eso, sino todo lo contrario. Estoy proyectando una situación del pasado: que no estuvo bien que me abandonaran. Pero ahora me doy cuenta de que era lo mejor para los dos. Si ocurriera de nuevo volvería a ser lo correcto.

Exageración: ¡Ninguna mujer me quiere, soy feo y aburrido!
Verdad: Eso es lo que pienso de mi. Pero en realidad muchas mujeres me han encontrado atractivo, incluyendo mi actual pareja.

Pruebe este proceso y estoy seguro que encontrará algunas ideas que le pueden cambiar su vida.