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P S I C O L O G Í A     ●    F I L O S O F Í A     ●    E S P I R I T U A L I D A D
P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


Indice



La evolución del hombre




El sistema de desarrollo personal conocido como Psicología Transformacional ha sido investigado, desarrollado y practicado durante los últimos 25 años. La investigación incluye una inspección y un programa de validación que cubre una gran variedad de técnicas existentes para el cambio en el ser humano: aprendizaje, terapia, curación y perfeccionamiento. La clave para que todo este cúmulo de información tuviese sentido, fue el descubrir porqué algunas técnicas que funcionaban bien con unas personas, no funcionaban para otras. Se encontró que todas las técnicas con las que se trabajaba pertenecían a un nivel dentro de una escala jerárquica. La razón por la que no funcionaban para ciertas personas se debía a que éstas no tenían resueltos los niveles inferiores de dicha escala, e inclusive intentaban pasarlos por alto en su desarrollo.

Antes de empezar con las prácticas en el desarrollo personal, una visión general de la personalidad humana nos ayudará a ponernos en contexto.

La evolución del hombre

La psicología, el estudio de la mente y su funcionamiento, a veces es considerada una ciencia nueva, sin embargo, esto es un malentendido. Es posible, que por el contrario, sea la más antigua de las ciencias y una ciencia en el olvido en relación a sus rasgos más esenciales. Este error puede deberse a que la psicología, a lo largo de la historia - con excepción de los tiempos modernos - ha estado integrada a los esquemas de la filosofía y las religiones.

En la India, todas las formas de yoga son en esencia psicología. Las enseñanzas de los sufis son principalmente psicológicas; consideradas en parte religiosas y en parte metafísicas. Casi todas las religiones desarrollaron enseñanzas psicológicas, frecuentemente relacionadas con alguna práctica. En Europa, aun en las últimas décadas del siglo XIX, muchos trabajos de psicología fueron clasificados como filosóficos.

Cuando surgió la psicología moderna como una disciplina, a finales del siglo XIX, estableció sus fundamentos en una visión analítica y biológica: el interés estaba en las partes componentes, particularmente en las “realidades” biológicas del cerebro y la memoria; esto podía ser estudiado de manera empírica. Cuando se desarrolló el psicoanálisis , en los inicios del siglo XX, como una aplicación de la psicología para tratar los estados mentales, produjo una noción de “personalidad” acerca de la realidad de un individuo y su presencia subjetiva en el mundo. En el transcurso de siglo pasado, la “personalidad” como noción, ha cambiado y se ha modificado por cada una de las nuevas escuelas de psicología.

Cada personalidad es una compleja combinación de impulsos, defensas, roles, adaptaciones aprendidas, potenciales, y conciencia, que vive en el mundo y se manifiesta como un ser único.

Cada persona es diferente a todo ser que existe, cualitativamente diferente, pero sujeta a leyes universales, causalidades sociales y biológicas; con un comportamiento aprendido común a todos, y que actúa basada en patrones culturales, con dificultades y padecimientos descriptibles y analizables, y similitudes en el comportamiento dentro de todas las culturas “humanas”.

Es necesario hacer notar que todos los sistemas psicológicos son doctrinas, tanto aquellas que existen abiertamente, como las que permanecieron ocultas o disfrazadas, y pueden ser clasificadas en dos categorías:

Primera, los sistemas que estudian al hombre tal y como lo encuentran, o así como suponen que debería ser. La moderna psicología “científica”, pertenece a esta categoría.

Segunda, los sistemas que estudian al hombre desde el punto de vista de lo que será, esto es, desde su posible evolución. Estos últimos sistemas son en realidad los originales y los más antiguos, y solamente éstos pueden explicar el origen olvidado y el significado de la psicología; el estudio de los principios, las leyes y los hechos de la posible evolución del hombre.

La “evolución” del hombre en este sentido, significa el desarrollo de ciertas cualidades internas y características que usualmente permanecen sin desarrollarse, y que no pueden ser desarrolladas por sí mismas. Si la persona no lo desea, o no lo desea con profunda convicción y no lleva a cabo los esfuerzos necesarios, aun cuando acuda a recibir la ayuda necesaria, no se desarrollarán.

La ironía es que antes de adquirir nuevas facultades, debe apropiarse de las cualidades que supone que ya posee, pero en relación a las cuales se engaña a sí mismo.

El siguiente experimento demostrará cómo es que la conciencia debe ser estudiada. Tome un reloj y fíjese en el segundero, trate de darse cuenta de usted y concéntrese en el pensamiento “yo soy (su nombre)” y “yo estoy aquí ahora”. Trate de no pensar acerca de ninguna otra cosa, simplemente siga el movimiento del segundero y esté consciente de sí mismo, su nombre, su existencia y el lugar donde se encuentra.

Al realizarlo, la mayoría de las personas se encuentran a la deriva dentro de su imaginación y la asociación de pensamientos, demostrando que el ser humano no es consciente de sí mismo la mayor parte del tiempo. La ilusión de él siendo consciente, es creada por la memoria. Nosotros en realidad recordamos solamente los momentos de conciencia, sin embargo no nos damos cuenta de que es así. En retrospectiva, recordamos esos momentos y asumimos que todo el tiempo nos encontramos completamente despiertos.

Si deseamos aumentar los periodos de conciencia en vez de recordar únicamente pasajes aislados, debemos entender que esto depende del dominio que tengamos sobre nosotros mismos, y que esto requiere de un esfuerzo prolongado.

El hombre no se conoce a sí mismo. No conoce sus limitaciones y posibilidades. Ni siquiera conoce la magnitud en la que se desconoce. Así que asume que su estado mental es “consciente”; totalmente consciente y determinado, cuando en realidad está actuando en la mayoría de las ocasiones, dominado por respuestas automáticas y dramatizando todas las influencias de su pasado.