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P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


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Tipos de impronta




Una amplia gama de tendencias de comportamiento resultan de la impresión de la dinámica de supervivencia básica de “avance o repliegue”, vinculada a la emocional-territorial de “dominio o sumisión”, crean juntas un espacio social de dos dimensiones en el que puede manifestarse el panorama de los tipos de personalidad humana.

dinámica de supervivencia


Estos están ilustrados en el catálogo de respuestas humanas de Timothy Leary.


Leary

La impronta de bio-supervivencia es de un intenso condicionamiento, un programa incorporado en el cerebro creado en momentos críticos de vulnerabilidad, en principio, por el apoyo y la función nutriente de la madre (por lo que es Matriarcal y oral). Se refiere principalmente a chupar, ser alimentado, acariciado y sentir seguridad corporal; que le otorgan al bebé el derecho a existir y sentir la seguridad de recibir lo que necesita. Es un programa muy simple con dos opciones: buscar la nutrición, protección; o replegarse, alejarse de la amenaza, el depredador. En etapas posteriores de la vida, el carácter “oral”, falto de esa seguridad básica, se manifiesta al actuar como un bebé.

El programa emocional-territorial se registra en la fase donde el niño empieza a caminar, motivado principalmente por el padre (por lo que es Patriarcal), cuando el niño se levanta, anda a su alrededor, se afirma a sí mismo y comienza a luchar por el poder dentro de la estructura familiar. Estos son los momentos vulnerables cuando se produce una fuerte impronta y condicionamiento. Este programa rige los procesos territoriales, juegos emocionales, jerarquías, y los rituales de dominación y sumisión. Es la base para el “ego”; el reconocimiento de su condición en la manada entre el perro dominante y el perro dominado. Busca su derecho a ser independiente, desea y avanza hacia la satisfacción de sus deseos, abierta y directamente. Si es inseguro en este sentido, el “egotista” se comporta “como un niño de dos años”, porque el ego es la impronta de la etapa de entrenamiento para usar el inodoro (anal).

La interacción de estos dos programas básicos genera cuatro cuadrantes:

cuatro cuadrantes

Tenga en cuenta que el tirano paranoico tiene inclinación a la retirada; debe gobernar, pero también tiene miedo; también note que el neurótico dependiente no está en retirada, él o ella avanza hacia usted, exigiendo la satisfacción de sus “necesidades” (impronta) emocionales. Estos cuatro cuadrantes se conocen desde los inicios de la búsqueda de conciencia. Por ejemplo, en la terminología “humores” de la psicología medieval, estos cuatro tipos impronta se conocen como:

Bilioso (debilidad hostil - arquetipo Toro; elemento Tierra),
Colérico (fortaleza hostil - arquetipo Águila; elemento Aire),
Flemático (fortaleza amistosa - arquetipo León; elemento Fuego),
Melancólico (debilidad amistosa - arquetipo Ángel; elemento Agua).
Este sistema no pretende ser rígido o dar a entender que sólo hay cuatro tipos de robots humanoides. Existen todas las variaciones de la tabla de Leary, a los que se añaden otros programas a los que hay que tomar en cuenta. El individuo puede tener diversas respuestas impresas en situaciones diferentes, sin embargo, tendrá una mayor disposición a un área que usualmente adopta. Considere cuatro casos específicos:

Sujeto 1. Es responsable y convencional (flemático). Es amigable, considerado, servicial y exitoso, y desea que las cosas marchen sin problema por el bien de todos, independientemente de los compromisos. Consiente a las personas con su bondad, todo lo perdona, está de acuerdo con todo el mundo y, de hecho, disfruta dirigir a aquellos que no se pueden dirigir a sí mismos. El noble León. Esta persona puede que sea un total robot, es decir, si puede, nunca da órdenes en un sentido estricto, no está para dudar de los demás, nunca está centrado en si mismo, etc. Por otra parte, si puede cambiar este punto de vista en las circunstancias adecuadas (ejerciendo hostilidad contra quien lo ataca o admitiendo su debilidad cuando se siente abrumado) quiere decir que tiene una predilección condicionada por la “fuerza amistosa”, pero no está totalmente robotizado por esta.

Sujeto 2. Después de veinte años de condicionamiento, quedó ubicado en el cuadrante de la Melancolía (amistosa debilidad). Es autocrítico, tímido, débil y fácil de ser conducido; siempre buscando a alguien que tome las decisiones por él. El Ángel sobrenatural o, en lenguaje moderno, el niño en flor.

Sujeto 3. Está predominantemente en el cuadrante bilioso (debilidad hostil). Desconfía de todo el mundo, se rebela contra todo, se expresa constantemente con sarcasmo, siempre se queja, y generalmente está amargado y resentido, y (hasta cierto punto) paranoico, mientras evita hábilmente cualquier acción que le obligue a asumir la responsabilidad. El hosco Toro.

Sujeto 4. Es Colérico (fuerza hostil) y se le considera mandón, frío, insensible, dictador, jactancioso, etc., pero también es considerado por la mayoría como “un buen líder”. Siempre tratará de hacerse cargo y ser el perro dominante. El Águila imperial.

Cada uno le explicará de forma convincente, por qué estos reflejos robóticos, repetidos eternamente, son causados por las circunstancias de su entorno, es decir, por el comportamiento de las otras personas a su alrededor.

Una persona “equilibrada” es capaz de adaptarse internamente a las circunstancias que van surgiendo para moverse un poco en cada cuadrante según la situación lo requiera, pero mantiene distancia entre ellos (desapego de las improntas robóticas) en el centro de la cuadrícula. Esto es similar al concepto de un mandala Budista, una ayuda para centrarse en la meditación, con el centro representando el despertar:

El diagrama anterior ilustra los factores de excitación del cerebro (como consecuencia de la tensión, estado de alerta, participación y voluntad para enfrentar) que pueden ser medidos con el psicómetro de Resistencia Galvánica en la Piel (GSR - por sus siglas en inglés); y el equilibrio hemisférico (como consecuencia de las funciones de pensamiento o sentimiento predominantes) que puede ser medido con el psicómetro Bilateral. La zona sombreada representa un rango de respuesta racional; fuera de esta zona, las respuestas se vuelven neuróticas, y en los extremos, psicóticas.

Los dos primeros programas son: el eje Avance-Retirada (programa de bio-supervivencia), y el eje Dominio-Sumisión (programa emocional-territorial). Los factores que afectan la alineación hemisférica entre el sentimiento en el hemisferio derecho y el pensamiento en el hemisferio izquierdo, funcionan en un tercer programa, el programa semántico.