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P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


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Defensas mente-cuerpo




A lo largo de la vida, un individuo desarrollará muchas defensas para protegerse contra cualquier cosa que amenace su funcionamiento, de manera real o imaginaria. Cuando el corazón se detiene o se acelera, experimentamos ansiedad en el mismo centro de nuestro ser. Cuando una persona ha construido defensas sólidas (que pronto se convierten en patrones de respuesta inconscientes o comportamientos automáticos), no permitirá que se llegue a su corazón con facilidad, y no responderá hacia el mundo desde su corazón.

Las defensas operan en capas:

  1. El núcleo o corazón, de la que se deriva el sentimiento de amar y ser amado, es el centro donde reside el alma o la identidad espiritual. Está siempre presente, aunque las defensas en las capas superiores lo hagan inconsciente.

  2. La capa emocional de los sentimientos, que incluye los sentimientos reprimidos de rabia, ansiedad, pánico o terror, desesperación, tristeza y dolor.

  3. La capa muscular, en la que se encuentran las tensiones musculares crónicas que apoyan y justifican las defensas del ego y, al mismo tiempo, protegen a la persona de expresar la capa subyacente de los sentimientos reprimidos que no se atreve a expresar.

  4. La capa del ego es la capa exterior del sentido básico de sí mismo o identidad, y que contiene las típicas defensas del ego de negación, desconfianza, culpa, proyecciones (puntos de vista determinados-por-otro), además de racionalizaciones (excusas) e intelectualizaciones.
La clasificación de las defensas tiene que considerar necesariamente cada una de estas capas. Si bien a una persona le puede ayudar hacerse consciente de su tendencia a negar, culpar, proyectar o racionalizar, este darse cuenta rara vez modifica las tensiones musculares o libera los sentimientos reprimidos. Si estas capas no se eliminan, el darse cuenta consciente puede degenerar fácilmente en un tipo nuevo de racionalización, con una forma alterada asociada de negación y de proyección.

Asumiendo que es posible eliminar cada posición defensiva en la personalidad. ¿Cómo es que esa persona “abierta” funcionaría?

Las cuatro capas todavía existen, pero ahora son capas coordinadas y expresivas, en lugar de ser defensivas. Los impulsos del núcleo alcanzan al mundo real. La persona pone su corazón en cada cosa que hace. Ama hacer cualquier cosa que decide hacer, ya sea trabajar, jugar o el sexo. Puede estar enojado, triste, juguetón o atemorizado, dependiendo de la situación. Estos sentimientos representan respuestas genuinas, dado que están libres de la contaminación de las emociones reprimidas que surgen de las experiencias de la infancia. Y como su capa muscular está liberada de sus tensiones crónicas, sus movimientos reflejan sus sentimientos y no son susceptibles al control del ego. Son apropiados, con sentido y coordinados.

El uso del medidor GSR en consulta, ayuda a buscar a través de las defensas externas para detectar cargas emocionales, y entonces podamos entrar en contacto y reexperimentarlas para eliminarlas, acompañando el proceso con insight cognitivo (dentro de las defensas del ego). Entonces las tensiones en la capa muscular ya no se sostienen y pueden ser eliminadas.