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P S I C O L O G Í A     ●    F I L O S O F Í A     ●    E S P I R I T U A L I D A D
P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


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Desarrollo Semántico




El objetivo de este enfoque es ayudar a resolver la división entre el discurso interno y externo. Cuando las palabras habladas son escuchadas, son decodificadas en términos de sintaxis (construcción gramatical) y de la semántica (el significado de las palabras), generando pensamiento conceptual. Cuando el pensamiento (discurso interno), se comunica a través de verbalizarlo (exterior), los significados son codificados en el vocabulario y sintaxis apropiados. La división entre el discurso interno y externo, es la manifestación objetiva de la separación entre los mecanismos verbales de codificación y decodificación. A su vez esto ayuda a establecer la separación entre la mente y el cuerpo.

La habilidad lingüística evoluciona desde la infancia, paralela al desarrollo de la maduración mental. La primera fase es emocional: el niño expresa sus estados emocionales internos o sentimientos, con llamadas, gritos, risas, etc., y el mecanismo de codificación verbal desempeña el papel dominante. La segunda fase es social: el niño intenta lograr alguna reacción en otra persona a través de señales verbales, por ejemplo, mediante decir “Mamá”, para llamar la atención o señalar algo. Al desarrollar esta capacidad, el niño adquiere vocabulario descriptivo, y al hacerlo va más allá de los límites del lenguaje de los animales, lo que es característico del ser humano.

Al principio, esto es intuición ingenua, pero el vocabulario se va construyendo gradualmente hasta que es capaz de representar objetos concretos y experiencias, y florece la función descriptiva del lenguaje. La capacidad del mecanismo decodificador (hemisferio izquierdo) se incrementa. La característica singular de la función descriptiva del lenguaje, es que las afirmaciones de hecho pueden ser ciertas o falsas; la posibilidad de mentir queda implícita.

Así se desarrolla la discrepancia entre la especialización verbal del hemisferio izquierdo, con tendencia a distorsionar y mentir, y el no-verbal (intuitivo) hemisferio derecho, emocional, experimental. Debido a que la realidad percibida por el hemisferio derecho entra en conflicto con las distorsiones (racionalizaciones, mentiras e invenciones) perpetradas por el izquierdo, hay una tendencia a negar o reprimir los contenidos del hemisferio derecho y, por tanto, también la intuición. La forma de ver el mundo por el hemisferio izquierdo se vuelve dominante. Todo esto queda claramente demostrado por el medidor Bilateral, que distingue la excitación cerebral de cada uno de los dos hemisferios.

En el desarrollo de la especialización de los hemisferios, la tercera fase Cognitiva de la habilidad lingüística, es la función argumentativa. Esto incluye la capacidad de hacer preguntas. (Nota: un chimpancé al que se le enseña a utilizar el lenguaje de signos, no puede organizar símbolos de manera sintáctica, ni puede hacer preguntas). El arte de la discusión crítica está íntimamente ligada a la habilidad humana de pensar racionalmente.

Es importante reconocer que cada Nivel del lenguaje es penetrado por los niveles inferiores. Por ejemplo, cuando se discute, se expresan sentimientos, señalando el intento de convertir al antagonista, y la descripción de los argumentos que sustentan los hechos de referencia. También hay acompañamientos gestuales en la expresión lingüística. Sin embargo una persona que no está en contacto con sus emociones y sentimientos, escindida del lenguaje corporal, puede estar argumentando lo contrario de lo que su cuerpo está expresando. Esta es la división mente-cuerpo.

En las fases iniciales de desarrollo lingüístico, el proceso de la elaboración verbal es muy diferente al de la fase Cognitiva. En la fase Emocional, el lenguaje existe para satisfacer las necesidades emocionales y es en gran parte pre-verbal. Las palabras en su uso son subjetivas y están asociadas con emociones y sentimientos. En la fase Social, las palabras se elaboran de forma asociativa en vez de estar basadas en la lógica. Las asociaciones deben estar hechas en relación a los objetos concretos que representan, ambas, espaciales y semánticas, en términos de diferenciales, tales como: caliente / frío, brillante / oscuro, bueno / malo, etc. En la primera parte de la infancia, esto debe ser así, dado a que el niño no cuenta con el suficiente vocabulario o conciencia de sí mismo, como para definir las palabras en su mente en términos de otras palabras.

Después de los 8 - 10 años, el desarrollo posterior del modelo del lenguaje interiorizado, resulta del proceso de la elaboración semántica. En otras palabras, el contenido de la mente está relacionado consigo mismo por un complejo conjunto de conexiones basadas en la definición de las palabras en términos de otras palabras, y a través de reglas gramaticales y lógica. Los modelos tempranos de lenguaje emocionales y asociativos se pierden de vista; el modelo semántico se vuelve disponible para la introspección, y la división entre el discurso interno y externo se amplía.