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Exploraciones

El Diferencial Semántico




En muchos adultos el mecanismo verbal semántico es tan dominante que los modos tempranos de representación de significado no están disponibles para introspección; la memoria a largo plazo de eventos anteriores a los 7 - 8 años de edad está limitada a unos cuantos momentos fugaces que involucran fuertes impactos emocionales, tales como el día que empezamos a ir a la escuela o recuerdos de la navidad. Esta es una supresión de la memoria a largo plazo en adición a los eventos traumáticos o experiencias “no experimentadas”. El problema más reciente reprime en gran medida al primero; la fase de desarrollo emocional con memorias anteriores a la edad de tres años. La supresión de la que hablamos aquí pertenece a la segunda fase descriptiva de desarrollo.

El discurso interno y externo se desarrolla de maneras complementarias pero diferentes. El discurso externo se enriquece, es más detallado y tiene una mayor correspondencia con el modelo ideal del lenguaje. El discurso interno se vuelve más y más incompleto. Desaparecen pedazos de palabras, incluso desaparecen por completo, las palabras se eliden (mezclan) una con otra: el discurso interno se vuelve telegramático. Con la madurez llega un momento en el que el discurso interno y externo se vuelven lenguajes separados con diferente sintaxis. Transferir el discurso interno al externo supone los mismos problemas que traducir entre dos idiomas con raíces inconexas.

Las personas que fluyen creativamente, especialmente los escritores de ficción, tienen disponible para la introspección el modelo social / asociativo del lenguaje descriptivo; en consecuencia, la transferencia del lenguaje interno al externo es muy fácil. Estas personas frecuentemente experimentan flash-backs de su infancia temprana, que son tan elocuentes que se revive la experiencia. Como tal, proveen una ruta de regreso a la sensación del Ser, éstas son experiencias pico que conducen a una mayor integración de la mente y el cuerpo.

Una vía para cicatrizar la separación entre la mente y el cuerpo, es recordar con suficiente detalle un período de la infancia en la que usted era un cuerpo-mente. El período más importante es de entre los 3 - 6 años de edad. Antes de los tres, usted eran mucho más un cuerpo que un cuerpo-mente; como un animal, con la corteza cerebral jugando un papel limitado.

Los significados de las palabras durante la fase de desarrollo del lenguaje, se representan en la mente como un conjunto de respuestas subjetivas. Es decir, los significados se definen en términos de su posición en una continuación entre adjetivos polares tales como “Bueno-Malo”, “Amable-Cruel”, y así sucesivamente. Por lo que son significados “sentidos”, que no se definen por otras palabras, sino en términos de la experiencia subjetiva de esas cualidades.

Hay tres dimensiones principales en las que se pueden clasificar estos “diferenciales semánticos” subjetivos:

  • Evaluativo (por ejemplo, Bueno/Malo, Amable/Cruel, Bonito/Feo, Feliz/Triste)

  • Potencia (por ejemplo, Fuerte/Débil, Grande/Pequeño, Pesado/Ligero, Profundo/Superficial)

  • Actividad (por ejemplo, Activo/Pasivo, Rápido/Lento, Frío/Calor, Ruido/Silencio)
Si se tienen en cuenta que las escalas de evaluación son una dimensión, las escalas de potencia una segunda, y las escalas de actividad una tercera, las tres dimensiones forman un espacio semántico. Entonces, por diferenciación semántica nos referimos a las sucesivas asignaciones de un concepto a un punto en el espacio semántico multidimensional, por selección de entre un conjunto de escalas semánticas alternativas. La diferencia en el significado entre dos conceptos, es entonces la diferencia de sus respectivas asignaciones en el espacio semántico.

Procedimiento

Para aplicar el diferencial semántico, el perfil de una palabra se realiza mediante el uso de 21 escalas (véase la página siguiente), cada una definida por adjetivos polares. El método consiste en atribuir las cualidades de una palabra determinada en una escala de siete puntos (de +1 a +7) hacia el adjetivo en la columna derecha. Así, por ejemplo, +1 Bueno representaría “definitivamente no es bueno, es decir, malo”, y +7 Bueno representaría “extremadamente bueno”.

Cada una de las palabras en la siguiente Lista de Palabras, deberá definirse en base a este criterio. Las palabras no están diseñadas para ser “botones” de estimulación, sino que están destinadas a la práctica de la técnica del diferencial semántico.

Se pueden añadir más palabras a esta lista, para definir hasta mil palabras con ésta técnica, que supondrá una considerable rehabilitación del mecanismo de codificación del cerebro (mejorando esta herramienta para que usted la use), así como la mejora en los recuerdos a largo plazo y las imágenes mentales. Con la práctica usted puede cambiar la escala de 7 puntos a una escala de 9 puntos, y luego a una escala de 11 puntos para mejorar aún más su capacidad de diferenciar.

Las escalas pueden preverse en “pedazos”, es decir, -3 / 0 / +3, -4 / 0 / +4, ó -5 / 0 / +5, donde el “0” del centro, entre los adjetivos polares, representa “igual” o “ninguno”.

El Diferencial Semántico

El Lista de Palabras