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P S I C O L O G Í A     ●    F I L O S O F Í A     ●    E S P I R I T U A L I D A D
P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


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Las COEX




En la práctica, la vida para la mayoría de nosotros está lejos de lo que podría llegar a ser. Experimentamos sentimientos negativos y emociones; odio, sufrimiento, celos, tristeza. Nuestro manera de pensar puede estar distorsionada e incluso ser ilusoria, en la medida en que actuamos de manera paranoica en relación a las intenciones o actitudes de los otros, y también si somos demasiado pesimistas en relación a nuestras habilidades y valía. Nuestro comportamiento puede ser destructivo. Con frecuencia decimos o hacemos cosas que pronto nos reprochamos en forma de rabia o desesperación. Estos aspectos no deseados de la vida, tienden a estar en tres categorías:
  • Sentimientos negativos: actitudes inapropiadas, emociones, sensaciones y sufrimiento.
  • Pensamiento distorsionado: apreciaciones equivocadas, engaños e ideas fijas.
  • Comportamiento distorsionado: compulsiones o inhibiciones autodestructivas.
En ausencia de estos factores, podríamos tener un planeta lleno de personas que serían fundamentalmente felices, productivas, amorosas y serviciales entre sí. Con su presencia, tenemos guerras, relaciones retorcidas y sueños rotos; en pocas palabras, la condición humana.

Ya hemos examinado el cómo los COEX (experiencias condensadas) negativos tienen lugar cuando el esfuerzo por involucrarse en el mundo se torna agrio y los patrones de respuesta negativos se convierten en conducta. Cuando uno experimenta adversidades que son demasiado intensas, demasiado duraderas o demasiado repetitivas, uno tiene la opción de enfrentar la situación por completo al aceptar y experimentar el sufrimiento involucrado, o tratar de bloquear de alguna manera el darse cuenta.

En el primer caso, uno se permite darse cuenta de las intenciones que existían en la situación; lo que uno quería que sucediera. Estas intenciones pueden satisfacerse o ser desechadas de forma consciente, y la situación se convierte en un incidente del pasado. Pero en el segundo caso, las intenciones fueron reprimidas junto con el darse cuenta y la memoria de la circunstancia; esto prevalece como una continua acción incompleta, flotando en el tiempo presente de la persona. Esta experiencia condensada o COEX, está cargada, dado a que existe una intención reprimida que no ha sido satisfecha.

Cuando algo sucede que le recuerda a la persona el contenido de un incidente reprimido en particular, o una secuencia de incidentes conectados debido a la similitud en el tema contenido, puede filtrarse el delicado balance de la represión y reactivar los patrones de respuesta contenidos en el COEX, aunque esto sucederá debajo de los niveles de conciencia de la persona. Así, la persona se ajusta de inmediato ante la presencia de este COEX en su esfera mental y se identifica con él, de tal forma que no parece nuevo o notable; después de todo, seguramente ha vivido con él por mucho tiempo. Los sentimientos reactivos, pensar y actuar, que resulten de la activación de los patrones del COEX, parecerán por tanto, una parte intrínseca de su personalidad.

A pesar de que muchos COEX no se han identificado y no han sido descargados, en algunas circunstancias puede que no se activen, como pudiera ser cuando estamos de vacaciones y no hacemos nada aventurado, o cuando las cosas van bien. Cuando no somos reactivados y estamos en el presente, aquí y ahora, experimentamos un tipo de claridad que es la habilidad de ver las cosas tal y como son, un estado mental relajado y con una buena capacidad de llevar a cabo las cosas, porque no estamos desencaminados por las distorsiones del pensamiento y la percepción, así como tampoco nos vemos obligados o somos inhibidos por nuestro comportamiento a hacer las cosas en contra de nuestra voluntad.

Aunque muchas personas, si no que la mayoría, transcurren sus vidas en un continuo estado de perturbación, con uno o más COEX reactivados en curso pero probablemente sin darse cuenta de que esto está sucediendo; no diferencian este fenómeno de su ser esencial. Una u otra cosa activa los patrones reactivos de manera continua, causando “molestia”. Esto suele ser reprimido al interpretarlo como que “la vida es una perra”, que puede producir una sensación de estoicismo.

En tanto yo interactúo con el entorno, las alteraciones son los primeros aspectos del COEX de los que me doy cuenta; al ser más periféricos, puedo ver este fenómeno de forma objetiva. Es usual que sólo con la ayuda del análisis, ya sea con un terapeuta o en el curso de entrenamiento con el medidor, yo pueda revisar con suficiencia esas alteraciones, para separarlas de mi Ser.

Ser Esencial

Al echarle una mirada más profunda al COEX, me doy cuenta y diferencio a mi Ser de otros elementos profundos, y empiezo a resolver la confusión que ha existido entre mi yo real y las diferentes identidades y sub-personalidades con las que me he enredado de manera inconsciente; formas de actuar que he imitado y adoptado como recursos para lograr mis metas.

En el centro del COEX puedo diferenciar mis rasgos transpersonales del Ser Fundamental, y al diferenciarlos, encuentro que no soy necesariamente todo lo que es Transpersonal (incluyendo lo perinatal, arquetipos, vidas pasadas e influencias inconscientes colectivas), y tampoco mi cuerpo, sino el Ser superior que no pertenece a este mundo físico.

El Ser Esencial que siente, es lo que es innato e instintivo en el hombre, centrado en el cerebro bajo, la base genética de su construcción física y mental, con fuerza vital propia: el id y la libido. Es fundamental en la persona y no puede ser cambiado o lesionado; es la fuente de la motivación, con necesidades y temores intrínsecos. Es el vínculo psicosomático con el cuerpo y contiene toda la memoria kinestésica, además de los registros genéticos que van más allá de la concepción a impulsos arquetípicos y vínculos con la evolución de la vida; la base de los cuatro programas descritos con antelación.

Sin embargo, la Personalidad pensante, centrada en la corteza cerebral, es adquirida y aprendida; involucra las reacciones y la alineación de los cuatro primeros programas, y sobre ellos, los patrones que motivan las respuestas, y todo el trauma y disturbios relacionados con estas. La personalidad es el ego y superego, pero no es el Ser Esencial, y puede cambiar de identidad casi por completo en relación a las circunstancias; puede extraviarse y sufrir lesiones. Ambos, el Ser Fundamental y la Personalidad, son mecanismos de estímulo-respuesta del hombre como animal social (aunque no menos por ello), y morir como tal con el cuerpo, aunque prevalezca en la línea genética.

El Ser Superior no es mecánico, sino de naturaleza espiritual, y es sólo aparente como objetivo; es la conciencia pandeterminada; suele estar dormida en el hombre y sólo se reconoce en momentos de alta excitación, o de sublimes experiencias estéticas (que hace que el cerebro funcione de forma óptima como una herramienta transparente del Ser). El Ser Superior se confunde con otros actores transpersonales (experiencia perinatal, transmisión genética, e influencias de los campos universales de información colectiva inconsciente y energías). El Ser Superior conlleva perspectivas fundamentales, postulados, formas de ser e intenciones, que van más allá del ego y las conductas aprendidas, y al no ser de este mundo, no muere cuando lo hace el cuerpo.