Trans4mind
P S I C O L O G Í A     ●    F I L O S O F Í A     ●    E S P I R I T U A L I D A D
P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


Indice


backnext

Hacia el Self Superior




El 5to., programa holístico, naturalmente abre el inconsciente a la inspección. El resto de los conflictos primarios se encuentran disponibles para la descarga, y las raíces de ser genético -el Self arquetípico- se abren por vez primera a un análisis directo. Esto entonces permite el registro de un 6to. programa más, el programa Neuro-genético, un eje completamente desarrollado ego-Self, con resolución entre la Persona y la Sombra que da lugar a una exultante integración. Esto es conocido por Gurdjieff como el Verdadero Centro Emocional (correspondiente a los programas anteriores: 1 - Centro de Movimiento, 2 - Falso Centro Emocional, 3 - Falso Centro Intelectual, y 4 - Falsa personalidad). El cerebro ya no es un obstáculo para la conciencia objetiva; las divisiones y represiones se han liberado; se explica y se entiende una gran parte de la experiencia de vida; y el pasado y el futuro de la evolución de la vida orgánica planetaria encuentra su lugar. Este programa arquetípico está repleto de lo que Jung llamó “sincronicidades” - coincidencias significativas- que atribuyó a las raíces del programa en el nivel “psíquico”, por debajo del inconsciente personal y colectivo, donde la mente y la materia todavía no son diferenciadas. Donde la causalidad espiritual implícita (no de este mundo) interactúa con los campos de información orgánico y material, dando por resultado una realidad evidente (extenderse y tocar).

Esta conexión entre lo orgánico y material, adquirió sentido científico con el descubrimiento de Rupert Sheldrake de los campos de información no locales, el cual señalamos anteriormente como modelo evolutivo. Cuando Leary y Grof, así como Freud y Jung antes que ellos, asumieron que la información non-ego -como la descubierta por el análisis profundo de los arquetipos- debe provenir de los genes, Sheldrake, como biólogo, sabía que los genes no pueden transmitir esa información. Por lo tanto propuso un campo no local equivalente al de la teoría cuántica que denominó “campo morfogenético”. Ese campo se comunica entre los genes al igual que un televisor capta señales electromagnéticas.

El Self Superior -el aspecto del Ser que en realidad no es de este espacio-tiempo, pero que adopta un punto de vista en este contexto- normalmente es identificado por asociación con la “personalidad del cuerpo” del ser humano; por tanto se confunde. Vivir esta “mentira” es un estado de desconocimiento, ya sea deliberado o no. Es necesario hacer otra diferenciación para completar el proceso de individuación y trabajar en esta etapa de preparación para análisis. Se establece un 7mo. programa: el programa Meta-programación (o lo que Gurdjieff describió como el Verdadero Centro Intelectual y como “conciencia objetiva”). Se trata de un espejo consciente que sabe que siempre puede reflejar una cosa diferente al cambiar su ángulo de reflexión. Puede heredar una computadora (cerebro) y un programa básico (arquetipos), y gran parte de su archivo de datos puede ser circunstancial (percepciones), pero el meta-programador puede trascender este sistema y proponer, exterior a la computadora, así como reprogramar el equipo.

Este programa es el “alma” de los gnósticos, a diferencia del ego-Self, o incluso del verdadero Self arquetípico. El “self” parece que está fijo y firme, pero no lo está, es decir, sea cual sea su “manera de ser”, usted está operando en el momento en que usted es su “self” en ese momento. Si le apuntan con un arma, usted entra en la conciencia del 1er. programa de inmediato, y ese es su “self” en ese momento. Pero si usted es atraído sexualmente por alguien, usted se convierte en el 4to. programa y ese es su “self” hasta que se satisfaga con un orgasmo (o se frustre irremediablemente). Por supuesto, este panorama se complica aún más por los diferentes estados de motivación, o los diferentes impulsos arquetípicos en las distintas etapas de realización, además de las numerosas identificaciones personales o sub-personalidades a las que se ha apegado el ego.

La mayoría de los ejercicios preliminares de Gurdjieff y las escuelas sufíes, consisten en hacerle consciente de que el “self” no es constante, sino que cambia de ida y vuelta entre todas estas distintas combinaciones de estados. Pero el “Alma” o meta-programador es constante. Desempeña todos los roles que usted actúa -dependiente oral, tirano emocional, frío racionalista, romántico seductor, sanador holístico, clarividente, etc.-, pero no es ninguno de ellos. Tiene plasticidad. No es forma, porque es todas las formas. Es el “Vacío Creativo” de los Taoistas. Es el Ser Superior.

Queda una fase final en este viaje evolutivo, que es “liberase del viaje”. Habiendo evolucionado plenamente, la vida empieza de nuevo. Si bien las herramientas de la Psicología Transformacional siempre están ahí para apoyar y reparar cuando sea necesario, el énfasis ahora se vuelve hacia nuevas acciones extrovertidas, creando y poniendo las visiones en una realidad que aparece intuitivamente; y la emocionante imaginación creadora, involucrando a los demás como desea, basada en éticas de alta integridad. Esta fase final de la Psicología Transformacional, es totalmente de su creación y, por supuesto, se trata de un proyecto para la vida y más allá, basado en una realización plena del potencial y naturaleza del Self Superior. Se trata de crear sobre un lienzo ilimitado, y esta fase corresponde al inicio de un 8vo. “programa” (esta vez no de la fisiología del cerebro, por supuesto), El programa Cuántico No-local.

El Dr. John Lilly, dice, “En el terreno de la mente, lo que se cree que es cierto es cierto, o se convierte en verdad dentro de los límites que se deben experimentar y aprender de la experiencia. Estos límites son creencias que deben trascenderse. En el terreno de la mente no existen límites”.

Habiendo hecho un modelo útil de la conciencia del cerebro en términos de hardware y software, ahora tenemos que recordar que, mientras que el cerebro puede ser modelado por una computadora, el modelo nunca es todo el sistema. El hacedor-del-modelo o meta-programador es exterior al modelo o programa. En lo que denominan los parapsicólogos “experiencias fuera del cuerpo”, el darse cuenta parece escapar por completo de los confines del sistema nervioso. Estas experiencias, son habitualmente provocadas por las prácticas avanzadas de yoga, y parecen producirse a veces, de manera espontánea, cerca de la muerte. También se sabe que ocurre con el consumo de LSD, durante los rituales chamánicos y durante experimentos “ocultistas”.

Estos casos ilustran un trabajo especial de lo que se conoce en física como Teorema de Bell. En lenguaje ordinario, sería decir algo como esto: No existen sistemas aislados; cada partícula en el universo está en instantánea (más rápida que la luz) comunicación con todas las demás partículas. Todo el sistema, incluso las partes que están separadas por distancias cósmicas, funcionan como un sistema en su conjunto. Esa comunicación más rápida que la luz, parece estar prohibida por la Teoría Especial de la Relatividad. El teorema de Bell, sin embargo, es inevitable; un teorema en la física no es una mera “teoría”, es una demostración matemática que debe ser cierta, si las matemáticas no fallan, y si los experimentos basados en ella son replicables. El teorema de Bell no contiene ningún error matemático, y los experimentos que lo validan se han repetido muchas veces. Y, sin embargo, tampoco podemos prescindir de la Teoría de la Relatividad, porque su matemática es igualmente sólida y los experimentos la confirman.

La solución a este dilema es que en la “comunicación” considerada en las transmisiones Bellian, la energía no está implicada, dado a que la energía no puede moverse más rápido que la luz. El medio de la transmisión Bellian es la información. Información pura, en el sentido matemático, no requiere energía; es la que ordena la energía, contrario a la entropía que trae desorden a los sistemas de energía. La forma en que trabaja Todo el Sistema se puede explicar de la siguiente manera:

Imagine que su cerebro es una computadora eficiente, tal como sugiere la neurología moderna. Ahora imagine, como John Lilly ha propuesto, que el universo entero es una mega-computadora increíblemente poderosa. Entonces imagine que el dominio sub-cuántico (entre átomos) está formado por computadoras miniatura. Ahora, el hardware y el programa instalado de cada equipo está localizado en el espacio-tiempo: aquí, no ahí; ahora, no entonces. Pero la información es no local; está aquí, ahí y en todas partes, ahora, entonces y siempre. Se trata del campo de información holográfica en el que es accesible toda la información que contiene en cualquier punto dentro de sí; pasado, presente y futuro. Del mismo modo, la conciencia de la meta-programación que manipula esa información, no es localizada, excepto si se la considera, en cuyo momento puede referirse a sí misma como una sola terminal.

David Bohm, un eminente físico cuántico (fue asistente de Einstein), comenzó a pensar en la no localidad desde 1952. Postuló un orden desplegado que constituyen las cuatro dimensiones del continuo espacio-tiempo conocido después de la ciencia de Einstein. Este orden, que normalmente llamamos el universo visible, él lo llama desplegado porque ocupa espacio-tiempo; cada parte de él tiene una localidad explícita. El Dr. Bohm postula a continuación un orden implicado o envuelto que permea y “trasciende” la explicación. Ninguna parte de él tiene una locación; está en todas partes y en ninguna, siempre y nunca. Por ejemplo, la 9a. Sinfonía de Beethoven no sólo puede tener expresión física en una determinada interpretación, sino que también existe como un concepto implícito de experiencia; un campo de información no local que puede ser explicado en cualquier lugar, incluso fuera del universo, incluso si todos los seres humanos murieran.

Así como la Relatividad de Einstein demolió la dicotomía espacio y tiempo, y la moderna medicina psicosomática tiende a abolir la distinción entre mente y cuerpo, este modelo de Bohm parece socavar el tradicional dualismo de conciencia y materia. La información que no tiene localidad parece una buena propuesta, como la divinidad hindú Brahma, el concepto chino del Tao, y la Mente de Buda del Budismo Mahayana. Estos no contienen nada de la personalidad, localidad, temperamento, e incluso género, del “Dios” Occidental; parece que significan una especie implícita de orden no local, o información sin localidad, si es que significan algo. La famosa paradoja de Lao Tse, “Lo más grande se encuentra dentro de lo más pequeño”, sólo comienza a tener sentido para un occidental después de que haya entendido lo que significa la información no local de la física moderna. En este modelo, la conciencia no existe localmente, sino que sólo aparece localizada como una construcción mental; una consideración. En última instancia, la “mente” no reside en el cerebro, sino que permea y trasciende el espacio-tiempo por completo. El cerebro entonces “sintoniza” esta conciencia no-local y transduce la información en señales nerviosas, que luego manipula en ellas.

Entonces, el programa cuántico no-local, es este sistema de información cósmicamente consciente, que en la práctica, con los seres humanos no se ha logrado, y su potencial apenas se aprovecha, excepto por la vaga intuición que la mayoría de las personas sienten acerca de su espiritualidad. Para resumir las opciones para la evolución futura de cada persona, existen dos escenarios sugeridos:

El guión cíclico:

  1. El bebé indefenso (Programa I);
  2. El niño que camina-lucha-compite (Programa II);
  3. El niño de más edad que usa-la-palabra-y-las-herramientas (Programa III);
  4. Programa sexual impronta-condicionamiento (IV), hacia la paternidad hogareña;
  5. Reproducción y ... el ciclo continúa.
El guión de la espiral ascendente:
  1. Primario Bio-supervivencia conflictos resueltos;
  2. Secundario emocional-territorial conflictos resueltos;
  3. Mente semántica integrada con mente intuitiva;
  4. Independencia socio-sexual;
  5. Integración holística (todo el cerebro);
  6. Trascendencia arquetípica;
  7. Habilidad para la Meta-programación;
  8. Libertad Meta-fisiológica.